INTERVENCIÓN DE EDUARDO PIÑATE: UN AÑO DE LA CONSTITUYENTE OBRERA. Comisión Internacional Constituyente Obrera y LA CBST-CCP

Comisión Internacional Constituyente Obrera y LA CBST-CCP.

Foto: Constituyente Obrera. Acto de juramentación de la Comisión Promotora de la Constituyente Obrera, 23 de coctubre 2025.

23 de octubre 2026.

Un año de la Constituyente Obrera: balance, resistencia y renovación del movimiento obrero venezolano

Intervención de German Eduardo Piñate Rodríguez Comisionado Presidencial para los Consensos Laborales y Sociales en el marco de la XXXVI Convocatoria Internacional de la Clase Obrera


Introducción

La Comisión Internacional de la Constituyente Obrera (CICO) surge del mandato dado a la clase trabajadora venezolana de conformar una instancia internacional que impulse un Congreso Latinoamericano y Caribeño de la Clase Obrera, en el marco del proceso del Congreso Constituyente de la Clase Obrera.

La CICO articula a dirigentes y militantes del movimiento obrero y popular de Venezuela con un Equipo Promotor Internacional presente en más de veinte países, y se asienta en la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores y Trabajadoras (CBST), expresión organizada de la clase trabajadora bolivariana.

Su razón de ser es la organización internacional de los trabajadores y las trabajadoras en torno a la paz, la soberanía de los pueblos y la solidaridad internacionalista. Para ello sostiene, semana a semana, las Convocatorias Internacionales: videoconferencias abiertas en las que dirigentes sindicales, investigadores, funcionarios y militantes de distintas latitudes analizan la coyuntura y construyen posiciones comunes.

La XXXVI Convocatoria Internacional, de la que procede esta ponencia, se realizó el 23 de octubre de 2026, al cumplirse el primer aniversario del inicio del Congreso Constituyente de la Clase Obrera.

La CICO y la CBST fundamentan su acción en tres ejes de lucha, que atraviesan cada una de sus actividades y que hacen suyos de manera inseparable:

Libertad inmediata del Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros y de la Diputada y primera combatiente Cilia Flores, secuestrados por los Estados Unidos.

Eliminación inmediata de las sanciones, el bloqueo y las demás medidas coercitivas unilaterales contra Venezuela.

Devolución inmediata de todos los activos sustraídos a Venezuela por los Estados Unidos y Europa.

Estos tres ejes definen el sentido político de este espacio: sin libertad para el Presidente Nicolás Maduro y para Cilia Flores, sin el fin del cerco económico y sin la restitución de lo que le ha sido arrebatado al país, no hay paz ni soberanía posibles.

La intervención que sigue, a cargo del Comisionado Presidencial para los Consensos Laborales y Sociales, Germán Eduardo Piñate Rodríguez, ofrece un balance del camino recorrido por la clase obrera venezolana en este primer año de Constituyente y una visión de los desafíos que se abren en una coyuntura marcada por la agresión y la resistencia.

Presentación del ponente por Francisco Torrealba (CICO/CBST)

El profesor Piñate es un hermano nuestro, sindicalista del sector de la educación venezolana. Fue también dirigente estudiantil en el Pedagógico de Caracas. Y, además de sindicalista y dirigente estudiantil en aquella época, Eduardo ha estado con nosotros en las calles, acompañando al comandante Chávez; en aquellos tiempos, en los que le hacíamos frente al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial en las calles de Caracas, contra el paquetazo de Rafael Caldera y de Teodoro Petkoff, que eliminó, entre otros derechos, la retroactividad de las prestaciones sociales.

Piñate, además, ha tenido responsabilidades en varias ocasiones en el despacho del Trabajo y en el despacho de Educación. En el partido ha pasado casi por todas las posiciones, incluyendo la que actualmente ocupa, la de secretario de la Presidencia del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Fue constituyente, como muchos de los que estamos aquí —algunos de los venezolanos y venezolanas que están conectados—, en 2017, y fue también gobernador de un estado importante, un estado llanero: el estado Apure.

Toda esa experiencia acumulada lo ha traído hoy a una nueva responsabilidad, que le ha encomendado nuestra querida compatriota bolivariana, la Presidenta encargada Delcy Eloína Rodríguez Gómez. La principal tarea que hoy desempeña es la de Comisionado Presidencial para los Consensos Laborales y Sociales. Nuestro invitado especial del día de hoy: con ustedes, el profesor Eduardo Piñate.

Intervención de Eduardo Piñate

Saludo y sentido del aniversario

Gracias, Francisco. Saludo a todos y a todas los compañeros y compañeras que están aquí, en este panel —como dicen los cubanos—, y a los hermanos y hermanas, camaradas de Venezuela y del mundo que están conectados por vía remota. Desde aquí logro distinguir en la pantalla a Luis Primo, a Geraldina Colotti, al Mono Lombardi, a Hernán Iriarte. A mi hermano Marcos García no lo vi, y quería recordarle que militamos juntos desde los tiempos del liceo, en Catia La Mar.

Estoy muy contento de participar en esta trigésima sexta videoconferencia internacional de la clase obrera, junto a este equipo, y precisamente cuando conmemoramos el primer año de la juramentación de la Comisión Promotora del Congreso Constituyente de la Clase Obrera, que tuvo lugar el 28 de octubre de 2025. Tengo aquí los folletos que publicamos en aquel momento, con los discursos del compañero Nicolás Maduro.

En el video que acabamos de ver, Francisco, no estaba tan equivocado: la primera imagen corresponde a la llegada del presidente al Teresa Carreño, pero esa fue la clausura, el cierre. El discurso en el que señala las cuatro grandes tareas se pronunció en la sala plenaria de Parque Central, donde ustedes, los que participaron en el Encuentro Internacional, celebraron su reunión.

Las cuatro tareas que planteó el presidente Maduro

Hace exactamente un año, el presidente nos planteó cuatro tareas fundamentales:

  1. Economía productiva. Elaborar un plan productivo sector por sector, articulado, para consolidar el nuevo modelo autosuficiente con nuestros trece motores productivos, y lograr sustituir el 100 % de las importaciones que hacemos actualmente.
  2. Movimiento obrero. Refundar y reestructurar el movimiento obrero venezolano.
  3. Defensa integral de la patria.
  4. Dimensión internacional. Conformar una comisión internacional para impulsar un Congreso Latinoamericano y Caribeño de la Clase Obrera. Esa es la comisión que está aquí, con compañeros conectados de manera remota —el caso de Luis, el de Marcos, el de Gerdul—, que formaron parte de ese equipo internacional.

El Congreso Constituyente de la Clase Obrera: hitos y proceso

Quiero señalar, en primer lugar, que el Congreso Constituyente de la Clase Obrera se desarrolló formalmente entre el 23 de octubre y el 16 de diciembre de 2025, cuando se realizó el acto de clausura con la presencia del compañero presidente Nicolás Maduro. En ese proceso hubo tres hitos fundamentales: la instalación; en noviembre de 2025, un acto de balance del proceso de elección de delegados de base al Congreso Constituyente; y, por supuesto, la clausura.

El proceso fue el siguiente. Cuando presentamos el plan al presidente, el 28 de octubre, teníamos previsto que entre el 29 de octubre —es decir, el día siguiente a ese acto— y el 21 de noviembre, fecha en que en Venezuela se celebra el Día del Estudiante, se realizara el proceso de debate y de elección de voceros y voceras de los delegados y delegadas en cada centro de trabajo. Fuimos muy conservadores: en la planificación decíamos que íbamos a tener unos 40 mil delegados de base, y al final resultaron electos aproximadamente 124 mil, que formaron parte de ese debate.

Luego, entre el 24 y el 29 de noviembre, pasamos a las asambleas municipales por sector. No fue una asamblea municipal de todos los sectores juntos: los del sector hidrocarburos se reunieron con los de hidrocarburos; los trabajadores eléctricos, con los eléctricos; los de educación, con los de educación; los de salud, con los de salud; los del sector industrial y manufacturero, con los de su sector. Es decir, hubo tantas asambleas municipales como sectores productivos existían en cada municipio.

Una vez culminadas, del 1.º al 6 de diciembre realizamos las asambleas por estado, también sector por sector. En cada municipio se elegían tres voceros por sector para el congreso estadal y, en cada congreso estadal, se elegían a su vez tres voceros por sector para el Congreso Nacional. A lo largo de estas asambleas se fueron elaborando las propuestas, las reflexiones y las sugerencias, todo un proceso que nos llevó a la reunión nacional. De cada sector confluyeron tres compañeros de cada estado: aquí está, por ejemplo, Brito, del sector construcción, y Francisco, por supuesto, del transporte ferroviario. Al final llegamos a poco más de 1.200 delegados y delegadas a la reunión del 14, 15 y 16 de diciembre en Caracas.

Fue un proceso de debate, un proceso de construcción colectiva de la política.

Una fuerza de base renovada

Tengo aquí marcado este folleto, que reúne los dos discursos principales: «Dos importantes discursos del presidente Nicolás Maduro para la clase obrera». En esa época estábamos dirigiendo este proceso desde el Ministerio del Poder Popular para el Proceso Social de Trabajo.

Quiero dar algunos datos. Estamos hablando de unos 124 mil delegados de base. Para el 28 de octubre del año pasado contábamos con 4.360 consejos productivos de trabajadores (CPTT) —hoy tenemos algunos más—, pero de esos 124 mil delegados solo alrededor del 5 % eran voceros de los consejos productivos de trabajadores (CPTT), y menos del 1 % eran delegados de prevención. También hubo dirigentes sindicales entre ellos. Lo que quiero decir es que allí se conformó un liderazgo de base y se dio un proceso de renovación de ese liderazgo, que es una fuerza potencial que tenemos en este momento. Esa fuerza está ahí, hoy. Es un dato importante.

El proceso popular constituyente

Todos lo sabemos, pero conviene recordarlo: el año pasado, en agosto, cuando el presidente clausuró el Congreso Pedagógico de Maestras y Maestros Bolivarianos en el Teatro Teresa Carreño, convocó a un proceso popular constituyente y llamó, principalmente, a los campesinos y a la clase obrera. El Congreso Campesino se realizó y creó una organización, la Unión Nacional Campesina Ezequiel Zamora, que sigue actuando en Venezuela; luego vino el Congreso Constituyente de la clase obrera. Pero de allí se desató una fuerza constituyente de movimientos sociales y populares: la juventud, las mujeres, los pueblos indígenas, los afrodescendientes, los profesionales y técnicos; todo un proceso.

Decía el presidente Nicolás Maduro, ese día, que el Congreso de la clase obrera venezolana era lo que le faltaba en 2025 al movimiento popular y al poder popular venezolano para que este año fuera perfecto en la consolidación del bloque popular histórico de Venezuela y de nuestra revolución. Y finalmente juramentó al equipo, a la Comisión Promotora.

Voy a mencionar a algunos de sus integrantes, y lo hago pausadamente también por el tema de la traducción. Se juramentaron como equipo promotor nacional, de manos del presidente Nicolás Maduro, voceros y voceras de los sectores de telecomunicaciones, agroalimentario, automotriz, eléctrico, petróleo y gas, petroquímico, farmacéutico, alimentación, hidrocarburos, aluminio, transporte, agroindustrial, universitario, administración pública y construcción, así como delegados de prevención y representantes de la juventud obrera de los sectores petrolero, deportivo y público.

Entre ellos, compañeros que ustedes conocen, como Will Rangel, del sector petrolero y presidente de la central; Carlos López y Osvaldo Vera, de los trabajadores universitarios; Gerdul Gutiérrez, del sector petrolero; y Johana Molina, de la juventud petrolera.

Incorporamos además a los emprendedores a este congreso. Llegamos a sectores a los que nunca habíamos llegado, o habíamos llegado muy poco desde el movimiento sindical e incluso desde los consejos productivos de trabajadores, como el de los emprendedores y el del comercio.

Las tareas que dejó la clausura

Hemos estado describiendo el proceso: de qué se trataba, en ese momento, de armar a la clase obrera con un conjunto de herramientas y de reordenar el movimiento. Rafael Chacón, que está aquí con nosotros, me pasó un resumen de las tareas que nos dejó la clausura. Esos videos los van a ver ahora. El compañero presidente Nicolás Maduro, el 16 de diciembre, entre otras cosas, nos dio el impulso de la formación política e ideológica y planteó la necesidad de retomar la escuela obrera, la formación de los trabajadores. Nos planteó:

  • Fortalecer el movimiento constituyente, continuando después del Congreso con la elección de delegados de base en los centros de trabajo a partir de enero de 2026.
  • Crear el Centro Científico de la Clase Obrera, una idea muy importante para el desarrollo tecnológico del país y para avanzar en la independencia y la soberanía tecnológica. No es exactamente un observatorio, sino una instancia científica de la clase obrera para producir ciencia y tecnología desde la propia clase obrera. Lo hemos ubicado geográficamente en la región de Guayana, donde están las empresas básicas de Venezuela —las del aluminio, la cadena hierro-acero (con Sidor a la cabeza), el sector forestal y el minero— y las grandes represas para la generación de energía hidroeléctrica: Guri, Tocoma, Caruachi.
  • Avanzar en la constitución de un millón de milicianos y cuerpos combatientes de la clase obrera.
  • Conformar la Comisión Internacional de la Constituyente Obrera y un plan de reordenamiento —así lo llamó el presidente— de renovación del movimiento obrero y sindical a partir de las nuevas realidades del mundo del trabajo.
  • Presentar propuestas en cada uno de los motores productivos para lograr la sustitución estratégica de importaciones y atraer divisas al país. Esta tarea no figura en el resumen, pero la mencionamos en la primera parte.

Lo avanzado y el impacto de la agresión del 3 de enero

De estas tareas hemos avanzado en unas cuantas. La primera tenía que ver con la presentación de propuestas al gobierno nacional desde los trabajadores, en el sentido de sustituir importaciones y atraer divisas. A finales de diciembre, antes de que llegara enero, le presentamos al Estado un primer papel de trabajo con propuestas para los sectores del aluminio, el hierro, el acero, el sector eléctrico, el petroquímico y el de hidrocarburos —petróleo y gas, no solo petroquímica—, y también para la manufactura y la agroindustria. Hay, pues, un plan, un conjunto de propuestas que, pasados ya unos diez meses, habría que revisar y volver a trabajar.

En segundo lugar, todo el proceso se vio impactado por la agresión militar del 3 de enero de 2026. Era absolutamente lógico que impactara el desarrollo de estos planes: veníamos, durante 2025, en una ofensiva poderosa, por así decirlo, desde el punto de vista del movimiento popular y del poder popular.

El 3 de enero introduce elementos que nos obligan a un repliegue y a una reformulación de cosas. Creo que lo expliqué en una de las videoconferencias anteriores: ese repliegue significa poner en primer plano la pelea con los Estados Unidos y librar la batalla en el terreno donde somos fuertes, que no es precisamente el militar, donde la superioridad militar y tecnológica del enemigo es muy grande.

Significa llevar el debate al terreno de la política y de la diplomacia, a una negociación asimétrica para recuperar la economía y fortalecer y consolidar el modelo democrático venezolano, que es el modelo del poder popular y de las comunas.

Alexis hablaba de la última consulta, que acabamos de realizar el pasado domingo, con resultados extraordinarios desde el punto de vista de la participación del pueblo venezolano en las más de 4.000 comunas y circuitos comunales que tenemos en todo el país.

En tercer lugar, fortalecer y sostener el poder político en manos de las fuerzas de la revolución: que la direccionalidad de la Revolución Bolivariana siga en manos de las fuerzas de la revolución. La lucha por la liberación del presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente Cilia Flores, y el mantenimiento de la paz, son requisitos para esa batalla que damos en condiciones muy difíciles y que combina negociación, acción política de masas y movilización permanente de masas.

Ayer, por ejemplo, hasta entrada la noche realizamos una gran movilización de mujeres en el marco de lo que aquí llamamos el «mes rosa» —octubre, mes de la lucha contra el cáncer de mama—, que en Venezuela se vincula a la lucha por la liberación del presidente, por la paz y por la eliminación de las sanciones, el bloqueo y, en general, las medidas coercitivas unilaterales. Estamos en ese proceso.

Formación y debate sobre un nuevo modelo laboral

En ese marco avanzamos también en las tareas de formación y desarrollamos algunas iniciativas en el contexto del debate que hay en Venezuela sobre la construcción de un nuevo modelo laboral.

Y aquí quiero decir, para que nadie se asuste: cuando en el mundo se habla de contrarreforma laboral, uno recuerda, por ejemplo, la reforma laboral de Milei —el Mono Lombardi, a quien le mando un abrazo, y otros compañeros de la República Argentina han explicado estas cosas muchas veces—. Nosotros no estamos haciendo eso.

Estamos trabajando en función de varios principios, y el principio fundamental es preservar la progresividad y la intangibilidad de los derechos de los trabajadores.

El salario de los trabajadores en Venezuela ha sido pulverizado por las sanciones; las pensiones, pulverizadas por las sanciones. En la medida en que las sanciones, el bloqueo y las medidas coercitivas unilaterales golpearon el ingreso nacional, lo que estamos debatiendo es cómo recuperar progresivamente esos elementos —el salario, las pensiones, el ingreso de los trabajadores, su capacidad de consumo— para seguir avanzando en nuestro modelo de construcción del socialismo bolivariano. Estamos en esa fase en este momento, y desde el movimiento obrero venezolano estamos construyendo estas cosas.

Renovar el movimiento obrero

Estamos debatiendo, por supuesto, cómo se reordena y se renueva el movimiento obrero venezolano y la organización sindical. Pero no solo la organización sindical: tenemos otras formas de organización que coexisten con ella, sin sustituirla. Están los consejos productivos de trabajadores y trabajadoras (CPTT) y están los delegados y delegadas de prevención, cada una de estas organizaciones regulada por leyes específicas. Y está esa fuerza inmensa, para la escala de Venezuela, que es la de los delegados y delegadas de la Constituyente Obrera.

Cierre y conclusion

Hermanos y hermanas, compañeros y compañeras: eso es todo lo que puedo decirles por ahora, celebrando —porque hay que decirlo— este primer aniversario de aquel 23 de octubre del año pasado, cuando iniciamos, cuando retomamos este camino. Por supuesto, hacia atrás hay una historia, una historia que explica mucho de lo que tenemos hoy en Venezuela y de lo que es el movimiento obrero venezolano. Un abrazo a todas y a todos. Muchas gracias.

Francisco Torrealba: Gracias, querido profesor Germán Eduardo Piñate.


Documento elaborado por la Comisión Internacional de la Constituyente Obrera (CICO) y la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores y Trabajadoras de la Ciudad, el Campo y la Pesca (CBST-CCP), a partir de la transcripción de la intervención oral del compañero Eduardo Piñate en el marco de la XXXVI Convocatoria Internacional de la Clase Obrera, con fines de su publicación y difusión.

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