ENTREVISTA A ERIKA FARÍAS: “MÁS QUE UN RIESGO, LA DIVISIÓN ES UNA ASPIRACIÓN DE LA CONTRARREVOLUCIÓN”. Clodovaldo Hérnandez.

Entrevista a Erika Farías en el Programa Cara a Cara, con Clodovaldo Hernández de La Iguana Televisión.

Foto: La diputada de la Asamblea Nacional Erika Farías en la entrevista de «Cara a Cara» presentado por Clodovaldo Hernández en La Iguana TV.

25 de agosto 2026.

Diputada a la Asamblea Nacional, integrante de la Dirección Nacional del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), exalcaldesa del municipio Libertador (Caracas), exgobernadora de Cojedes y exministra de varios despachos, Erika Farías conversó con el periodista Clodovaldo Hernández sobre la respuesta institucional al doble terremoto, el diálogo político nacional, el proceso de reinstitucionalización y la ruta electoral, el debate interno del chavismo y el riesgo de división, distintas figuras de la oposición, y el balance del PSUV como partido. A continuación, la entrevista completa.

La respuesta institucional al doble terremoto

Clodovaldo Hernández: Salud, amigas y amigos de La Iguana Televisión. ¿Cómo están ustedes? Como siempre, agradecidos con su sintonía, su presencia y su participación en todos nuestros programas. Hoy vamos a conversar con la diputada Erika Farías, miembro de la Asamblea Nacional y de la Dirección Nacional del Partido Socialista Unido de Venezuela. Fue alcaldesa del municipio bolivariano Libertador, aquí en Caracas; fue gobernadora del estado Cojedes, y también fue ministra de varios despachos.

Vamos a hablar de varios temas. Soy el periodista Clodovaldo Hernández y este es el programa de entrevistas Cara a Cara, que hacemos con mucho gusto para todas y todos ustedes, siempre persiguiendo el objetivo de obtener y compartir información política de calidad, y con ello contribuir a la formación política de todas y todos, incluyendo la nuestra, porque la formación política es permanente. Y, desde el pasado 24 de junio y los días posteriores, hemos incorporado también el objetivo de ayudar a la sanación, a la curación, a la renovación, al renacer de nuestro país luego de esta terrible experiencia del doble terremoto. Bienvenida, Erika.

Erika Farías: Gracias. Mire, yo me sumo: nosotros tenemos también una iniciativa comunicacional, y siempre saludamos a nuestro presidente Nicolás haciendo referencia a su primer mensaje. Él decía: “Yo estoy aquí haciendo lo que me corresponde; hagan ustedes allá lo que les corresponde”. Y agradezco la invitación, porque esto forma parte de lo que te corresponde a ti como comunicador.

Clodovaldo Hernández: Así es. Mira, Erika, quisiera comenzar: justamente ayer se cumplieron dos meses del doble terremoto. Quisiera preguntarte, desde tu experiencia como alcaldesa de Caracas, ¿cómo evalúas la forma en que respondió, primero, la ciudad en sí misma como organismo vivo que es, y después las autoridades y la población, no solo ante el doble terremoto sino ante todas estas calamidades que hemos tenido últimamente con el tema climático? ¿Cómo evalúas eso?

Erika Farías: Yo comentaba, antes de que comenzáramos, que mi hija dice que este año no le gusta. Y, sin embargo, así como han pasado cosas terribles desde el inicio del año, también han pasado cosas muy interesantes y buenas, y una de ellas ha sido la forma como nuestro pueblo ha respondido a las distintas situaciones que nos han tocado, y cómo nuestro gobierno ha asumido las riendas en momentos como el del terremoto, que, en efecto, nadie espera.

En apenas dos meses hemos venido dando respuestas: si uno hace un listado de lo que nuestro gobierno y nuestro pueblo han hecho —no solo para salvar vidas, sino para proteger a las personas afectadas en los campamentos, reparar infraestructuras tanto en Caracas como en La Guaira y en otros estados, y entregar viviendas a la población afectada—, se da cuenta de que, en apenas dos meses, ha sido una de las respuestas más eficientes que hemos tenido.

Clodovaldo Hernández: De ese tiempo en que estuviste en la alcaldía, imagino que participaste en los planes de contingencia de la ciudad. ¿Cómo evalúas que funcionó esto?

Erika Farías: Creo que funcionó muy bien, porque hay una gran experiencia en la ciudad de Caracas —y en general en todo el país— sobre cómo atender este tipo de urgencias, no solo el terremoto sino también las lluvias. Hemos visto en días pasados cómo las lluvias han golpeado a la ciudad, y creo que tanto el equipo de la alcaldía como el del gobierno de Caracas, sumados a los equipos del gobierno nacional, han podido atender rápidamente.

Caracas es una ciudad de mucha agua: tenemos el Waraira Repano, tenemos todas las quebradas que bajan de los Altos Mirandinos, el propio río Guaire, y además Caracas es un valle que antiguamente era todo afluentes de agua. Por eso, cada vez que arrancan las lluvias hay un plan permanente de limpieza de quebradas —hay más de cien en toda la ciudad—. Hemos visto focos de afectación en Antímano, La Vega, El Valle, Coche, pero Caracas tiene veintidós parroquias, entre ellas San Pedro, y en el resto ha habido mayor capacidad de manejo, lo cual tiene mucho que ver con los planes de mantenimiento que ya forman parte de la rutina y el protocolo de la ciudad.

Clodovaldo Hernández: Lo que sorprendió fue lo del río Valle, que se alimenta bastante de los Altos.

Erika Farías: Fue un caso complejo esta vez, que además afectó a una población donde hacía mucho tiempo que no ocurría algo así. Según la información oficial, la cantidad de agua que cayó en un día fue la que pudo haber llovido en quince o veinte días: un fenómeno.

Clodovaldo Hernández: Como el de 1999, que causó la tragedia de La Guaira y Vargas. Pero, por ejemplo, sobre el riesgo sísmico —Caracas es una zona de riesgo sísmico—: ¿recuerdas si, de aquel tiempo en la alcaldía, hubo un trabajo constante de planificación y de preparación de planes de contingencia?

Erika Farías: La mayor respuesta es la realidad: uno puede decir que hay planes, pero veamos cómo operaron. En el tema de las infraestructuras ha habido toda una campaña de desinformación, pero si uno considera la concentración poblacional y la cantidad de infraestructuras que hay en Caracas, y calcula el daño que generaron los dos sismos, se da cuenta de que desde hace mucho tiempo se vienen tomando medidas relacionadas con los tipos de construcción, los materiales y el respeto a la norma, además de la rapidez con que los organismos acuden al resguardo no solo de la vida sino de la cotidianidad de la ciudad.

Y hay un elemento adicional que siempre hay que destacar, Clodovaldo: el comportamiento de nuestra población. Lo primero que fluye en situaciones como esta es la solidaridad, el cuidado, el estar atentos al vecino, ir a buscar a quienes tienen mayor dificultad para movilizarse.

Los testimonios de personas que no salieron por estar cuidando a sus vecinos hablan de la calidad del pueblo que somos. Y eso conecta con lo que decíamos antes: la sanación pasa por reconocernos como seres humanos hermosos, amorosos.

El diálogo político nacional

Clodovaldo Hernández: Erika, hablemos un poco de política.

Erika Farías: Todo es político; lo anterior también. Mira toda la campaña que hicieron para tratar de minimizar la participación de nuestro pueblo, de nuestras organizaciones y de nuestro gobierno en una situación como esta. Toda.

Clodovaldo Hernández: Esa campaña se desarrolló ahora con especial énfasis en las redes sociales; la hemos comentado mucho aquí. No hablemos de política caliente, sino de este proceso de diálogo entre la Asamblea Nacional a la que perteneces, dirigida por el doctor Jorge Rodríguez, y la Asamblea Nacional electa en 2015, que cumplió funciones entre enero de 2016 y enero de 2021 y que, sin embargo, sigue existiendo artificialmente, incluso dirigida por una persona que nunca fue su presidenta. ¿Cómo se ve esto desde adentro, no solo desde la Dirección Nacional del PSUV sino también desde tu experiencia como alguien que está en la calle con el pueblo?

Erika Farías: Quiero destacar algo: todos los que siguen la política saben que los pioneros, los que más hemos insistido en el diálogo en Venezuela, hemos sido nosotros, el gobierno revolucionario. Ese es un primer elemento. El segundo es que el diálogo ha sido siempre consecuencia, nunca causa, en el caso de los diálogos con la oposición: consecuencia de la violencia. En 2002 el diálogo surgió porque hicieron un golpe de Estado, un intento de magnicidio, tumbaron al gobierno, acabaron con la Constitución.

En 2014-2016, las guarimbas y la muerte. Y actualmente el diálogo surge en torno a un acto de violencia del cual fuimos sujetos el 3 de enero. Nuestra presidenta ha convocado a un proceso de discusión, de sanación, de renacimiento, y parte de ese proceso tiene que ver con hablar con los otros para lograr una estabilidad política que nos permita avanzar como país. Creo que este diálogo se enmarca en eso. Habría que convocar también a la Asamblea, así como hubo una en 2015 y una Constituyente en 2016-2017, que también fue resultado de la violencia generada entonces.

Clodovaldo Hernández: Y que la detuvo, además.

Erika Farías: Además la detuvo: fue una Constituyente por la paz. Quería significar eso, porque pareciera que el diálogo es algo que sale de la nada, cuando en realidad es una respuesta a las acciones violentas de la contrarrevolución, de la ultraderecha, que siempre ha estado interesada en detener la marcha del proceso. Y también es bueno reconocer que hemos sido nosotros quienes siempre hemos procurado resolver los conflictos y las contradicciones en paz.

Reinstitucionalización y ruta electoral

Clodovaldo Hernández: Sabes que hay una pregunta que le he hecho a todos los que se han sentado aquí a hablar de política. Se habla mucho de reinstitucionalizar el país a propósito de este diálogo. Entonces yo pregunto: ¿a qué se van a parecer esas instituciones reinstitucionalizadas? ¿A las que había en los comienzos de la Cuarta República, en sus primeros años, o en los finales? ¿A las que nacieron de la Constitución de 1999 pero que se han ido desinstitucionalizando? ¿Cómo es eso?

Erika Farías: Creo que ese tema de la reinstitucionalización no va a ser similar a otros procesos, por un hecho muy particular: en Venezuela hemos venido potenciando una nueva institucionalidad, que es el poder popular, cuyas instituciones son resultado del movimiento del pueblo. Creo que, si hay una reinstitucionalización en Venezuela, va a encontrar como elemento de presión esa fuerza organizada que existe en nuestro país y que hoy está más viva que nunca.

En unos meses vamos a tener una nueva consulta, además del despliegue de los consejos comunales y las comunas en relación con el fenómeno de El Niño y el terremoto, y del debate político que impulsan el PSUV y los partidos aliados sobre el devenir del proceso revolucionario en esta coyuntura. Aun cuando hay distintos intereses, el interés superior es el del pueblo. Creo que el pueblo venezolano ha crecido mucho, ha tomado mucha conciencia de su papel histórico, y va a ser una de las presiones más importantes para que la revolución mantenga el camino que ha trazado.

Clodovaldo Hernández: Fíjate que en este diálogo uno de los aspectos en los que más se insiste es en que debe conducir a una ruta electoral, y hay una discusión sobre qué tipo de elecciones se van a realizar primero: si primero las municipales, luego las regionales, y después las de Asamblea Nacional y de presidencia. ¿Cómo lo ven ustedes?

Erika Farías: Nosotros hemos convertido las elecciones, dentro del proceso revolucionario, en una herramienta para resolver los problemas: llevamos treinta y dos elecciones en apenas veintiséis años. Sabemos de elecciones, y también sabemos de toda la situación actual en relación con la participación de la gente a partir de estos procesos tecnológicos de la inteligencia artificial; hemos visto cómo en otros países la democracia se desdibuja ante estos mecanismos.

En Venezuela hay un cronograma oficial. Por supuesto, la ultraderecha siempre está interesada en adelantar procesos, en precipitar situaciones. Nosotros hoy estamos muy concentrados, primero, en proteger a la población afectada por el terremoto; segundo, en la recuperación económica y en seguir sorteando los efectos de las más de mil sanciones y bloqueos que tenemos sobre nuestra economía; y también en todo lo relacionado con el cambio climático y sus afectaciones.

Por ahora tenemos un cronograma oficial; si se da un proceso electoral, no soy yo quien lo va a precipitar, pero estamos preparados: la organización popular está en movimiento, y esa ha sido una de las estrategias que nos ha permitido superar las dificultades que hemos vivido. Espero que en la mesa se discutan las cosas esenciales y que podamos seguir siendo un país en paz, con estabilidad y con capacidad para seguir creciendo económica, política, social, cultural y espiritualmente.

Clodovaldo Hernández: Fíjate que la actuación de la oposición, sobre todo la ultraderecha, ha sido muy contradictoria respecto a las elecciones, porque hace rato, si bien ahorita están pidiendo elecciones, en las anteriores no participaron, las boicotearon; y justamente ese boicot hace que exista en este momento una Asamblea Nacional que quizás no representa realmente la correlación de fuerzas del país.

Erika Farías: Lo que ocurrió el 28 de julio fue que nosotros convocamos a unas elecciones, como siempre lo hemos hecho, en paz. ¿Y qué hicieron ellos? Generaron una situación de violencia extrema en todo el país que además cobró vidas humanas. En el fondo, ellos hablan de elecciones, pero no creen en ellas; no legitiman el proceso electoral sino cuando les conviene. Por lo general usan el tema electoral para calentar la política, para calentar las contradicciones que puedan existir dentro de una población venezolana muy diversa y muy politizada. Nosotros, que sí creemos en la democracia, nos preparamos permanentemente para cualquier escenario que venga, y el desenlace que esperamos siempre es la victoria de nuestro pueblo, de nuestras instituciones y, principalmente, de nuestro proyecto revolucionario.

Clodovaldo Hernández: Cierto: hablando de calentar la calle, se ha visto en los últimos días, ayer incluso, unos intentos ahí…

Erika Farías: Gente bien agresiva; yo estaba viendo anoche las imágenes y había mucha agresividad.

Clodovaldo Hernández: Sí, y lo curioso es que después denuncian que fueron agredidos.

Erika Farías: Sí, los policías denunciaron eso.

Clodovaldo Hernández: Imagínate si tuviéramos una policía como, no sé, la de Colombia.

Erika Farías: Nuestra generación conoció una policía similar, cuando no había mediación ni siquiera la posibilidad de acercarte a decir algo, porque la respuesta era plomo.

Erika y Clodovaldo en un momento de la entrevista. Captura de pantalla

Clodovaldo Hernández: Sí, porque además estas instituciones han ofrecido recibir una delegación, pero no: lo que ellos quieren es hacer el show.

Erika Farías: Es lo que sirve para la foto y para las redes. Si uno se pone a ver, cualquier reunión nuestra para discutir el cambio climático, el diálogo o la organización popular convoca a más gente que esas movilizaciones de ellos.

Clodovaldo Hernández: Esa movilización, además: yo pasé justo ayer cuando estaban frente al Ministerio Público, y decían “que salgan todos”; esa era la consigna, una nueva salida, referida a los beneficiados por la ley de amnistía que se aplicó.

Erika Farías: Ahí comenzó todo, ¿te acuerdas? En 2014, el 12 de febrero, en ese mismo escenario empezó la guarimba, precisamente con ese tipo de acciones violentas.

Clodovaldo Hernández: Sí, claro, yo soy vecino de esa zona…

Erika Farías: Imagínate, tú lo viviste. Y ellos quieren reeditarlo: tienen un empeño, porque son personas que odian, que tienen resentimiento, que están disociadas por tanta desinformación y desconocimiento. Y actúan en consecuencia.

Clodovaldo Hernández: Sí, pero sobre esa consigna de que salgan todos los llamados presos políticos: entre esos presos hay quienes cometieron delitos de lesa humanidad o contra las personas —hubo fallecidos, incluso linchamientos, el 28 y 29 de julio de 2024—.

Erika Farías: Sí, claro, mucha crueldad. Mucha crueldad y mucho ensañamiento contra nuestras mujeres lideresas de las comunidades. De hecho, entre las que murieron hay tres compañeras que eran lideresas de nuestras organizaciones populares, víctimas de toda una campaña previa por redes y por grupos de WhatsApp. El desenlace, el 28, fue muy violento, pero creo que en ese momento también supimos actuar de forma correcta, y en pocos días pudimos volver a la normalidad.

El debate interno del chavismo y el riesgo de división

Clodovaldo Hernández: Hablemos ahora de la situación interna. Ya hablamos de la política entre los dos bandos y reconocimos el diálogo; ahora vamos a lo interno del chavismo. Hay ebullición dentro del chavismo, hay un debate que salió a la luz pública, hay dirigentes de alto nivel y también figuras comunicacionales que están planteando situaciones críticas muy fuertes. ¿Hay riesgo de que el chavismo se divida finalmente, que es uno de los grandes objetivos que siempre ha tenido la contrarrevolución, el poder imperial?

Erika Farías: Más que un riesgo, es una aspiración de quienes pretenden, como te decía anteriormente, terminar con este movimiento popular que arrancó con nuestro comandante Chávez, previo, con nuestro pueblo, en 1989, y que, como hemos dicho siempre, salió a la calle y no ha vuelto: sigue construyendo su destino, su utopía. Creo que el chavismo de hoy, el chavismo verdadero, el chavismo real, el que está construyendo, el que está debatiendo, el que está compartiendo en cada una de las organizaciones, se está fortaleciendo cada vez más.

Por supuesto, siempre hay voces —eso no es nuevo—. Mucha de esa gente a la que tú te refieres, si nos vamos un poco hacia atrás, nos vamos a dar cuenta de que esa ha sido su actitud permanente. Y en el caso del chavismo, nosotros los conocemos, porque formamos parte de esta realidad política, y creo que ese debate que han querido iniciar lo que hace es descubrir intenciones particulares, intenciones grupales y mucha mezquindad.

Lo que intenta es generar confusión. Por eso nuestro partido, el Partido Socialista Unido de Venezuela, del cual formo parte orgullosamente y siendo desde siempre parte de su Dirección Nacional, estamos haciendo un despliegue de debate, primero para escuchar las dudas, las contradicciones, los reclamos que nuestro pueblo tiene y nos tiene. Nuestro pueblo es un pueblo muy culto.

Clodovaldo Hernández: Un debate de base.

Erika Farías: Claro, y es un pueblo político: el pueblo que formó Hugo Chávez. Entonces es un pueblo que a veces te increpa, te dice las cosas, y uno tiene que practicar, como decía Chávez, el arte de escuchar. Y hemos sentido, de parte de ese pueblo, un gran crecimiento y mucho afecto por el proceso revolucionario y por las cosas que hacemos, porque lo importante es que el pueblo vive en la realidad. Hay mucha gente que vive en esta cosa de los medios, de Instagram y de las redes, pero el pueblo real vive la realidad, y en esa realidad sabe que, en medio de todas las dificultades que tenemos —y las tenemos, no las ocultamos: se nos va la luz, se nos va el agua, hay problemas de vialidad; la propia presidenta lo decía ayer mismo—, también sabe todo lo que estamos haciendo en el territorio real, y la gente lo sabe.

Entonces, cuando la gente pasa el calorcito de la coyuntura política y reposa, viene un momento de encontrarnos, de reconocernos en el trabajo, en la construcción revolucionaria y en la memoria del pueblo que somos y de lo que hemos hecho durante todo este tiempo, de cómo nos han atacado y de cómo hemos respondido y estamos respondiendo. Creo que ese es el mejor debate, porque es un debate en la calle, no un debate guardado en un salón donde un grupo de personas, a veces con mucha frustración, expresa deseos no logrados; esa no es la realidad del país.

La realidad del país está en el barrio, en la calle, en el trabajo, en cada escuela, en cada espacio donde estamos confrontando los problemas de un país que ha sido asediado, presionado, invadido, bombardeado, al que le secuestraron al presidente. Con todo lo que hemos tenido que vivir, ahí seguimos construyendo. El chavismo verdadero está en la calle; el trabajo político real se hace en la calle, con la gente, todo el tiempo, y ahí estamos los chavistas.

Clodovaldo Hernández: Digamos que el centro de esas críticas que están aflorando en esos sectores es el 3 de enero y lo que se ha hecho después, la actitud frente a Estados Unidos, la potencia agresora de ese día. Tú, que trabajaste tan cerca del comandante Chávez, que fuiste una de sus personas de confianza: ¿qué crees que hubiera hecho el comandante Chávez el 3 de enero?

Erika Farías: Antes de decir esto, me gustaría decir que ser realista no es ser pesimista, pero el verdadero político tiene que actuar con arreglo a la realidad. A Chávez le pasó algo similar en el golpe de Estado de 2002: se lo llevaron —no fuera del país, pero se lo llevaron— y hubo también un intento de magnicidio. Y luego volvió, como va a volver Nicolás; estamos seguros y convencidos de eso.

Y Chávez expresó una voluntad patria: no volvió con odio. Cuando uno lee los mensajes que manda Nicolás todos los domingos, se da cuenta de que ahí está el verdadero venezolano, el que se sobrepone a las circunstancias y convoca a la unidad, al amor, a la organización, a la comunidad de los venezolanos. Y te digo que Nicolás no hizo una cosa distinta a la que hizo Chávez: primero, no ceder.

Eso es lo primero que hay que reconocer: Nicolás no cedió ante las presiones del hegemón.

Clodovaldo Hernández: Por eso se lo llevaron.

Erika Farías: Y por eso se lo llevaron: porque no cedió. Y ya una vez secuestrado, ocurrió esto que te decía al principio: hagan ustedes allá lo que les corresponde, que yo estoy haciendo aquí lo que me corresponde. Cualquiera hubiera reaccionado de otra manera, pero nosotros tenemos un proyecto, Clodovaldo, que nos trasciende como personas: un proyecto de país que tiene origen en Bolívar y que se basa en las aspiraciones y los sueños de todo un pueblo, que no son solo los chavistas —no somos solo los chavistas, Venezuela es más que eso—.

Y quizás lo que hace el chavismo es reconocer esa necesidad que tiene el pueblo venezolano de seguir adelante, de echar hacia adelante y de construir el país y el destino que nos merecemos. Somos un país muy rico en muchas cosas, no solo en minerales, en oro; somos un país muy rico en creatividad, en sentimientos, en espiritualidad. Creo que tanto Nicolás como Chávez, y hoy nuestra hermana Delcy Rodríguez, reconocen eso, y por eso actúan de la manera en que actúan.

Quizás a quien más duro le ha tocado es a Delcy, una mujer venezolana, y las mujeres venezolanas demostramos, en esos momentos, de qué estamos hechas. Yo tengo mucha confianza en lo que estamos haciendo. No es fácil lo que nos ha tocado: tener que sentarnos a discutir con quien quiere terminarnos, para existir y poder recrear nuevas formas de existencia que sigan reconociendo la necesidad de nuestro pueblo de echar adelante.

No es un tema fácil. Creo que además hay mucha mezquindad en quienes están promoviendo esos debates con relación al 3 de enero, que, dicho sea de paso, el día 4 yo estaba en Miraflores y no vi a ninguno de ellos, de esos que están ahí discutiendo; y eso que ahí estábamos un grupo importante de personas en condición de dejarlo todo por la patria.

Creo que hay mucha mezquindad, porque hay que ponerse en el lugar de quien tiene que sentarse a discutir con una amenaza de exterminio, con la vida de un pueblo en riesgo: no es fácil. Y como decía Bolívar, la paciencia, la prudencia estratégica hay que tenerla: lo primero es existir, y luego los modos de existir. Pero lo primero es existir.

Creo que nosotros estamos hoy existiendo, y eso nos va a permitir fortalecer, avanzar y recuperar la soberanía que se ha comprometido, porque hay que decirlo: no es que la perdimos en 2003; venimos perdiendo soberanía desde 2015, con más de mil sanciones, bloqueo, robo, agresiones. Y el 3 de enero fue, si se quiere, la culminación de eso.

Clodovaldo Hernández: Fue una agresión militar directa.

Erika Farías: Y el secuestro de un presidente y de su compañera.

Clodovaldo Hernández: Pero ese pueblo que está debatiendo en las bases, ¿cómo asimila esto? No solo lo del 3 de enero —que no hubo una respuesta militar en el momento, uno de los puntos que la gente cuestiona, algunos desde una computadora—, sino también lo que ha pasado después, porque hemos tenido que hacer muchas concesiones hacia el poder imperial. ¿Cómo lo asimila el pueblo?

Erika Farías: Es difícil, es difícil hasta para uno. Yo soy primer teniente de la milicia, y cuando te digo que estábamos el 3 y el 4 en Miraflores, no estábamos saludando: estábamos en una actitud de defensa de la patria, porque nos hemos preparado para la defensa integral de la nación, y en la Constitución se plantea que la defensa de la soberanía y de la nación es responsabilidad de todas y todos, no solamente de las fuerzas de seguridad del país.

Estamos orgullosos de eso. Y de verdad que digerir una actuación militar como la que ocurrió el 3 de enero es difícil; pero cuando uno comienza a pensar y a analizar las circunstancias, se da cuenta de que no era mucho lo que podíamos hacer en ese momento, entre otras cosas porque inhabilitaron todos nuestros sistemas de defensa.

Hay todo un relato y una investigación sobre el tema, y creo que actuar de manera reactiva pudo haber ocasionado algo como lo que vemos en Gaza. Quizás estos compañeros y compañeras que andan con bravuconadas no están mirando más allá de su propia nariz.

Creo que Venezuela es un país que merece tener oportunidades, un país y un pueblo que puede mostrar, en esta circunstancia, y lo estamos haciendo, que la mayor riqueza que tenemos es nuestra voluntad de lucha, de cambio, de crecimiento, nuestra creatividad y nuestras ganas de vivir. Y como decía Bolívar, solo vivos podemos hacer los cambios necesarios.

Nosotros hicimos una revolución en las narices del imperio: cuando se hizo, en el 89 y en el 92, ya estaba la embajada, estaba la CIA, y estaban desplegados los agentes del Mosad y de otros organismos de seguridad imperial en nuestros barrios, viendo quiénes éramos los dirigentes para hacer lo que siempre han hecho. Y nosotros hicimos una revolución. Tenemos que seguir haciéndolo: ese es el destino, y en eso estamos.

Clodovaldo Hernández: Quizás influyó mucho que había, previamente, un discurso muy guerrero, empezando por el propio comandante Chávez en aquel “váyanse al carajo” …

Erika Farías: El 29 de febrero de 2004, algo así, hace mucho tiempo.

Clodovaldo Hernández: Bueno, pero era un discurso reiterado constantemente, por ejemplo, en el programa del capitán Diosdado Cabello, y el año pasado, cuando comenzó el asedio naval, todos nos alistamos para estar al servicio de la patria en un momento determinado. Entonces quizás fue esa diferencia, entre ese discurso y lo que terminó ocurriendo, lo que impactó también a la gente.

Erika Farías: Claro, claro. Porque nosotros nos habíamos preparado, si recuerdas, para un escenario de ocupación sobre el territorio. Y de verdad les hubiera ido muy mal si lo hubieran intentado por esa vía. Siendo críticos, creo que no es bueno develar las estrategias: hay una parte de la política que debe ser privada, y quizás todo ese discurso de organización y de preparación militar para un eventual ataque generó confusión en nuestro pueblo, porque luego la respuesta no se dio de la forma en que se esperaba.

Pero mira: la guerra es para destruir, la paz es para construir, y hoy estamos construyendo nuevas formas —ya no vamos a cometer los errores que cometimos en el pasado—, nuevas formas de reexistencia y de resistencia, en el marco de los intereses del Proyecto Nacional Simón Bolívar y de los sueños de nuestro pueblo, que es para nosotros lo más importante.

Clodovaldo Hernández: Claro. Yo, particularmente, cuando salí a la calle el 24 de junio —vivo en La Candelaria, y no pasó mayor cosa, afortunadamente—, pero cuando empecé a ver los videos de La Guaira, pensé: algo como esto no hubiera podido pasar el 3 de enero si hubiera habido algún tipo de respuesta militar, porque nos hubieran arrasado. En Caracas vivimos…

Erika Farías: Casi dos millones de personas, con una concentración enorme. Un ataque militar sobre Caracas hubiera generado —bueno, ya generó más de cien—; imagínate en nuestros barrios.

Nosotros teníamos armas: nuestra milicia armó al pueblo miliciano, y si se hubiera dado un momento de confusión o una decisión distinta, todavía estuviéramos recogiendo de nuestras calles el cuerpo de un pueblo combativo, de un pueblo que resiste, que ama y que lucha por la libertad y la soberanía. Creo que la decisión que se tomó no es la que más nos gusta, pero creo que fue la adecuada.

Figuras de la oposición

Clodovaldo Hernández: Hablemos un poco de ciertas figuras de la oposición. Decías hace un rato que Delcy asumió esto con el coraje propio de las mujeres venezolanas, que además son de las grandes líderes del proceso revolucionario, porque están en el liderazgo, ahí en la calle, somos…

Erika Farías: La otra mitad, gracias a la revolución.

Clodovaldo Hernández: Así es. Ahora, fíjate que también la oposición se ha presentado con figuras femeninas. Por un lado está esa gran figura, María Corina Machado, que ya no es tan grande…

Erika Farías: Ya se ha venido desinflando, disminuyendo, cada vez más.

Clodovaldo Hernández: Y bueno, también está ahora la señora Dinorah Figuera, que estuvo fuera del país…

Erika Farías: Y la conocemos muy bien.

Clodovaldo Hernández: Ustedes la conocen de su militancia previa, en algún momento.

Erika Farías: Tú sabes: la ética del converso. En ella opera esa situación.

Clodovaldo Hernández: ¿Cómo ves la situación de María Corina Machado?

Erika Farías: Bueno, hablar de esa persona da hasta pavor, de verdad; eres valiente al mencionarla aquí. Yo no voy a mencionar su nombre, porque, con las energías tan movidas como están, es mejor no llenarse de malas energías sino de buenas.

Pero creo que la respuesta más dura le está llegando incluso desde sus propios sectores: está siendo más atacada dentro de los sectores de donde ella misma viene que desde nosotros, que estamos empeñados en seguir construyendo.

Ella es un ser de destrucción, y también se está destruyendo a sí misma. Y cuando uno se pone a ver todo lo que se dicen entre ellos, se da cuenta de la falta de calidad que hay en esa oposición, en la extrema derecha venezolana. Si alguna vez tuvo un liderazgo, hoy ya no significa nada.

Tan es así que el mismo presidente de Estados Unidos la despreció: no solo la recibió por una puerta trasera, sino que —hay que decirlo también— si bien el 3 de enero hubo una superioridad militar, después hubo una superioridad popular, y esa superioridad popular es la que ha permitido que hoy estemos en estos procesos de conversación; de haber sido de otra forma, la realidad de Venezuela hoy sería otra.

Nuestro pueblo está construyendo; ellos insisten en el discurso de destrucción, de odio, de resentimiento, de disociación: viven en una realidad que no es. La situación de Venezuela no se puede analizar solo desde Venezuela: hay que ver el mundo, qué está pasando en el mundo, las rutas, los mercados, el desarrollo científico-tecnológico, los intereses imperiales, la emergencia de nuevas potencias.

Y Venezuela ha sido, desde la colonia, parte de un capitalismo que se desarrolló gracias al saqueo de nuestra riqueza —no solo de Venezuela, sino de toda Abya Yala—. Y hoy, cuando se pone en duda todo el tema energético, Venezuela es de los primeros países del mundo en reservas de petróleo, de oro y de otros recursos.

No se puede ver a Venezuela desde el ombligo de una persona frustrada que fue entrenada para gobernar y terminó no gobernando ni en su propia vida ni en su propia casa; hay que verlo con una mirada más amplia.

A ella le ha ido muy mal, y le va a seguir yendo mal, porque, como te decía, esa gente que vive y se recrea en el odio y en la miseria termina como está ella. Hasta las pilas se le acabaron, decía alguien estos días.

Clodovaldo Hernández: Por cierto, apareció por ahí Ramón; alguien decía que parece que le apareció el motorcito…

Erika Farías: Es verdad que apareció, como un espanto. Pobrecito el pueblo de Cojedes, que le apareció por allá. Ojalá no sea ningún mal augurio.

Clodovaldo Hernández: Sobre Dinorah Figuera: decías que tiene ese proceso del converso. ¿Ustedes se conocieron cuando ella también era de izquierda?

Erika Farías: Sí, la conocí, aunque ella es de una generación un poco más avanzada que la mía. En Caracas todos nos conocemos, y en aquel momento, cuando no éramos, digamos, la mayoría, sí, la conozco, la conozco bien.

Clodovaldo Hernández: Y estuvo vinculada a la causa de su momento, a la gestión de Aristóbulo Istúriz.

Erika Farías: Exactamente, por ahí la conozco. Mira, hay otra figura que anda por ahí…

Clodovaldo Hernández: ¿Cuál otra?

Erika Farías: El converso tiene que demostrar más, y lo vamos a ir viendo. Fíjate que, en la cuestión del diálogo, nuestro interés es la emergencia que tenemos, y el interés de ellos siempre es otro: nunca es el interés del pueblo, siempre es el interés de un grupo, de una intermediación.

Nuestro sujeto es el pueblo, y ahí se vio: a ella no le interesan los intereses del pueblo, sino insistir en una agenda que no es la nuestra. Nosotros sabemos de diálogo, así como sabemos de elecciones.

Clodovaldo Hernández: Hay otro personaje por ahí que resurgió…

Erika Farías: Hay unos cuantos.

Clodovaldo Hernández: Otro aparecido: Enrique Márquez. Por cierto, muy interesante analizarlo desde el punto de vista comunicacional, porque el formato, la estética del flyer que usaron para convocar al acto, era muy estadounidense.

Erika Farías: Sí, bueno, es que él también estuvo allá, en Estados Unidos, siendo entrenado, y de paso hicieron el acto en el hotel donde se alojan los altos diplomáticos estadounidenses.

Clodovaldo Hernández: Eso es una señal, una clave.

Erika Farías: Claro, es lo que te digo: en el desastre que tiene ahorita la oposición y la ultraderecha venezolanas, de divisiones, de contradicciones entre ellos mismos, de ansias de poder, de cuotas de poder, andan cada uno mostrándose ante el imperio, porque de verdad creen que el imperio va a determinar quién sigue. Estos días yo estaba en una comuna, y un compañero me increpaba con el tema del imperio: ¿qué está diciendo aquí? ¿qué está haciendo allá? Y yo le decía: pongamos otra escena. ¿Quién convoca la consulta del 18 de octubre, el imperio o la revolución? ¿Quién está entregando viviendas y haciendo esfuerzos para proteger a nuestro pueblo?

Nosotros tenemos una agenda, y tenemos que medirnos por esa agenda. La de ellos es la locura, es un carnaval. Andan tomándose fotos para ver quién califica, porque, como decíamos, la señora que mencionaste ya no es la ficha, y hay que buscar una nueva. Hay un circo de personas que creen que pueden serlo. Y esto pasa incluso entre quienes vienen del chavismo y están generando esos debates de los que tú hablas: ahí también hay quien, en el fondo, dice “aquí estoy yo, por si acaso necesitan un traidor”.

Erika y Clodovaldo en un momento de la entrevista. Captura de pantalla.

Clodovaldo Hernández: Y tú has aludido también a Antonio Ecarri, que ha planteado el tema de la dolarización y fue sancionado por la directiva de la Asamblea Nacional, que lo excluyó del grupo de amistad Venezuela-Estados Unidos del parlamento. ¿Cómo ves eso? Porque Ecarri es parte de la oposición moderada que sí participó en elecciones —incluso fue candidato presidencial, y su partido, Lápiz, ha tenido candidatos en distintas elecciones—, y llegó a ese cargo justamente por la vía electoral. ¿Cómo te parece que se peleen con la gente que, dentro del parlamento, representa al sector opositor moderado?

Erika Farías: Creo que tiene que ver con lo mismo que hemos dicho: hay ahora una intención de mostrarse ante el hegemón como posibilidad de cambio, y eso lleva a acciones desesperadas. No es mi ámbito de opinión, pero sobre el tema de la dolarización: la verdadera riqueza no es el dólar, es la tierra, el trabajo, la creatividad. Y si el dólar fuera tan fuerte como se dice, ¿por qué Estados Unidos tiene la deuda más grande del mundo? ¿Por qué tiene déficit fiscal? ¿Por qué tiene pobreza?

Entonces uno dice: el dólar no es la mayor riqueza; la mayor riqueza es la creatividad, la inteligencia, la capacidad de los pueblos de crear y de producir. Y creo que, en nuestro caso y en el de muchos pueblos del mundo, eso es justamente lo que se está demostrando. Nosotros tenemos un crecimiento económico sostenido desde hace un tiempo para acá, que, en medio de todas las dificultades, se sostiene.

Hoy tenemos más soberanía en el tema alimentario, en el tema farmacéutico, en algunos otros ámbitos, precisamente por esa riqueza que tenemos como pueblo: nuestra creatividad, nuestras ganas de trabajar, nuestra cultura de trabajo. Y quienes insisten en la dolarización deberían ver a Ecuador y a esos países que la han asumido; ahí está el debate.

No creo que haya que centrarlo en una persona que sale con esa idea, también levantando su imagen para ver si alguien lo toma en cuenta, sino en la realidad: ver la realidad de Estados Unidos hoy, que es el lugar donde se produce el dólar, ver la realidad de los países que han asumido esa dolarización, y ver nuestra propia realidad. Y ahí vamos, dando el debate en lo real, no en la atmósfera de las redes.

Cojedes y las consultas comunales

Clodovaldo Hernández: Erika, tú fuiste gobernadora de Cojedes, y ahora Cojedes es el único estado gobernado por un opositor bastante moderado, que además ganó casi todas las alcaldías del estado. ¿Cómo interpretar ese fenómeno?

Erika Farías: Mire, el fenómeno de Cojedes es muy particular, porque ahí también influyeron algunas contradicciones dentro del chavismo, y fueron momentos difíciles. Yo te voy a decir: tengo una experiencia con el pueblo cojedeño, muy hermoso en combatividad, y creo que ahí se está rehaciendo. Si tú te vas ahorita —yo voy poco, porque trato de no incomodar—, te das cuenta de que lo que el señor moderado expresa no es lo que está pasando realmente en Cojedes.

Entonces tocará, pues, a quien le toque, no a mí, rehacer esa fuerza que está ahí latente, que está en movimiento, para lograr una nueva victoria cuando sea posible. Mi recuerdo de la organización y de la voluntad de lucha del pueblo cojedeño es de los más hermosos que tengo, porque primero fui a un estado del cual yo no tenía mayor experiencia, porque no me crié ahí; y cuando llegué no era tan chavista.

Y creo que si algo debo decir es que esa es la consecuencia de cuando actuamos de forma voluntarista o de forma equívoca en la política: eso fue lo que nos pasó en Cojedes, que un estado tan chavista esté hoy gobernado por semejante persona.

Clodovaldo Hernández: ¿Y fue un error, digamos, llevarte a ti, que no tenías experiencia en ese lugar, que no naciste allí?

Erika Farías: No, creo que no; creo que forma parte del diseño de la política, y Venezuela es un solo país: Cojedes forma parte de él, y creo que en ese momento se trataba de ordenar, porque yo no lo recibí de un escuálido, sino de un compañero del proceso también, y se lo entregué a una compañera del proceso; se dio una situación muy particular.

Pero sí quiero reseñar eso: creo que Cojedes es el ejemplo de cuando no acertamos en la política, y de cuando las discusiones y los desencuentros se anteponen al interés colectivo. Ahí está eso, para que no se nos olvide.

Clodovaldo Hernández: Otro episodio de tu vida política que es interesante, Erika, es que, cuando eras alcaldesa de Caracas, hubo una especie de primaria; te postulaste y no resultaste favorecida, y renunciaste a la alcaldía. Ahora que vienen estos procesos de consulta comunal, ¿cómo ves aquel momento?

Erika Farías: Mira, la consulta, en nuestra revolución, es un principio, y es un principio robinsoniano: Simón Rodríguez siempre habló de la necesidad de consultarnos los asuntos. Y creo que, con relación a ese hecho que mencionas, no solo renuncié siendo disciplinada con mi partido y con nuestro jefe, sino que me fui parroquia por parroquia a explicar y a convocar a la militancia a que se adhiriera a la decisión que, como partido, habíamos tomado, pues yo formo parte de esa decisión; y como gobierno, lo hice.

Digo esto para el caso de ahorita, en el tema de las consultas comunales: eso es un escenario muy rico. Deberías hacer un Cara a Cara dentro de una consulta de esas. Es un escenario muy rico, porque ahí la gente no solo discute los asuntos reivindicativos, sino que se discute de todo, y se discute en un marco muy abierto.

Nosotros, Venezuela, como tú sabes, somos un país muy politizado, y aquí hasta los niños hablan de política. Entonces esas consultas, aun cuando terminan en un hecho material —arreglar algo de infraestructura, o de infraestructura social, o de los servicios de una comunidad—, en esos espacios se discute todo, se discute todo, y se llega a acuerdos; y cuando no se llega a un acuerdo, nos volvemos a consultar, nos volvemos a encontrar.

Creo que es una de las estrategias más hermosas, y es parte del legado de nuestro comandante Chávez: creo que en esas consultas está Chávez vivo. Cuando uno va a esos espacios, se encuentra a Chávez; si cierras un poco los ojos y comienzas a sentir con los cinco sentidos —con los seis sentidos—, sientes que ahí está vivo el comandante, porque ese es su espíritu: el espíritu del debate, de la construcción colectiva, de la participación democrática y protagónica del pueblo, y el espíritu de un gobierno que promueve, acompaña y se mantiene dentro de esa línea. Ahí está Chávez, en esa consulta.

Clodovaldo Hernández: Y hay un fenómeno interesante ahí, que yo he percibido porque vivo en una parroquia de Caracas de tendencia opositora, escandalarizada, y he notado que en las últimas consultas ha aumentado el número de vecinos que participan, que obviamente no son militantes de la revolución, pero que han entendido que ese es un mecanismo del gobierno real.

Erika Farías: Y ahorita van a participar también los condominios: escuchaba yo a la presidenta convocando a los condominios a participar en el proceso de consulta, y eso va a ser muy bueno también, porque es lo que decíamos al principio, o sea, nosotros somos chavistas, pero no gobernamos para los chavistas nada más; cuando gobernamos, gobernamos para todo un país.

Y eso que tú estás mencionando de La Candelaria ocurre en muchos lugares, incluso en zonas que son estrictamente de derecha: ya la gente se organiza en su consejo comunal, y por eso hacemos la convocatoria a toda nuestra militancia para que participe.

Eso es un hecho que no es solo del partido, de la militancia, sino que tiene que convocar a toda la población en esos espacios, y que cada vez es mayor, porque forma parte de las estrategias de renacer y de reexistir que estamos logrando en estos tiempos.

El PSUV: entre la vanguardia y el conservadurismo en algunos temas

Clodovaldo Hernández: Erika, ya para ir finalizando, te voy a hacer una reflexión, de esas que dicen: el que entendió, entendió.

Erika Farías: No me trajeron café, oye —sí, una queja—. El que entendió, entendió.

Clodovaldo Hernández: Mira: el Partido Socialista Unido de Venezuela, y su antecesor, el Movimiento Quinta República, fueron —o son— partidos de vanguardia en el sentido político de la expresión. Lograron, por primera vez, que el socialismo gobernara Venezuela, y además tuvieron un efecto expansivo hacia toda América Latina, con movimientos que triunfaron, lamentablemente algunos de forma efímera, en Brasil, en Argentina, en Ecuador, en Bolivia, en Paraguay, en Uruguay, en Honduras, incluso podríamos decir que en Chile, y más tardíamente en Colombia y hasta en México: candidaturas y liderazgos que lo habían intentado muchas veces sin lograrlo. El PSUV fue una fuerza de vanguardia a escala internacional. Pero hay otros aspectos, no de esa política pura y dura, pero que también son políticos, en los que el PSUV es un partido profundamente conservador: no ha hecho los cambios que, incluso en otros países más conservadores, en sociedades más conservadoras, sí se han hecho. ¿Por qué ha pasado eso?

Erika Farías: Mire, creo que lo primero que hay que decir es que el partido no es, está siendo: es un gerundio. Y también hay que decir que es temprano: nuestra revolución es una revolución muy joven, y quizás hemos dado prioridad a otros debates, más relacionados con las necesidades, las carencias y los deseos de nuestro pueblo, y las aspiraciones de nuestro pueblo, que a otros debates que se han dado en otros lugares donde se ha avanzado más en esas materias. Y también hay que decirlo: nuestro país es un país donde el catolicismo hizo su trabajo, y hoy los sectores protestantes, que se presentan como una reforma al catolicismo, son más radicales… bueno, no diría radicales, diría más bien más conservadores.

Clodovaldo Hernández: Radicales en lo conservador.

Erika Farías: Exacto, en el conservadurismo. Bueno, eso ha permeado muchos debates, y creo que lo que ha ocurrido es que hemos puesto el ojo en otras prioridades. Eso, por supuesto, tiene un costo: hay sectores que no son tan minoría como se pretende decir, que pudieran sentir que no han sido acompañados por el proceso revolucionario de la misma forma en que sí lo han sido otras áreas. Y creo que ese es uno de los desafíos que, como partido, tenemos hacia el futuro.

Porque, bueno, el mundo avanza: cuando uno sale de la frontera venezolana y se va al mundo, se da cuenta de que los cambios y las transformaciones son enormes, de que el ser humano de hoy no es el mismo de hace uno o dos años, y de que hay nuevas generaciones que no tienen los prejuicios ni el conservadurismo que tienen otras generaciones.

Entonces va a ser muy rico, en el futuro, el debate —y Venezuela es uno de esos países donde siempre lo hay, porque en otros países no ocurre— sobre esas otras formas de organización y de existencia que hay en el mundo, en el cual el partido tiene también que aportar, y lo ha venido haciendo, de forma tímida, y seguramente lo vamos a seguir haciendo.

Son temas diversos, y creo que lo que ha prevalecido es que le hemos dado más peso al interés nacional que a esas particularidades. Y eso, claro, deja por ahí sus deudas, que las iremos saldando.

Clodovaldo Hernández: Pero ¿sí hay debate en el seno del partido?

Erika Farías: No hay cosa que ocurra en Venezuela que no se debata en el partido. Todos los lunes se reúne la Dirección Nacional; actualmente las direcciones estadales se reúnen, y las municipales, posterior a la reunión nacional.

Este fin de semana tenemos un despliegue, y de verdad no hay tema, desde los más interesantes hasta los más descabellados, que ocurra en Venezuela y que no se discuta en nuestro partido, y sobre el que no se fijen posiciones. Lo que pasa es que nuestro partido aplica el centralismo democrático y la disciplina: entonces, una vez que se discute, lo que se acuerda es lo que se aplica.

Y ahí, a veces, se traga duro, porque hay cosas que uno quisiera que se discutieran con mayor fuerza y no se hacen. Pero bueno, eso es la militancia: si tú asumes la militancia en una organización, tienes que entender que hay una cotidianidad, una rutina, unos mecanismos, una disciplina.

Clodovaldo Hernández: Pero, por ejemplo, en esos temas como la sexodiversidad, como la interrupción del embarazo, ¿es que no ha habido discusión, o es que se ha impuesto la visión conservadora?

Erika Farías: Creo que las dos cosas. Sí ha habido discusión —yo he participado en reuniones donde eso se ha discutido—, pero creo que, más que la visión conservadora, es el sentido de oportunidad y de prioridades. Y bueno, esto no es un debate ajeno al liderazgo revolucionario: el mismo Chávez ha puesto esos debates. De hecho, una de las últimas convocatorias que hizo fue a la comunidad sexodiversa, y ha habido todo un proceso de organización en torno al tema de la interrupción del embarazo.

Hay todo un debate que, además, en algunos casos es hasta hipócrita, porque en el fondo no es un tema religioso, es más un tema económico: y creo que por eso los compañeros y compañeras que tenemos una opinión sobre ese tema privilegiamos el cuidado de quienes no tienen la posibilidad económica que sí tienen otros, porque, finalmente, siguen siendo quienes más sufren esas situaciones y quienes pierden la vida por ellas. Creo que el debate no es religioso, el debate es económico, y ese es el ámbito en el que no hemos querido darlo todavía. Ahí está mi posición.

Cierre

Clodovaldo Hernández: Qué bueno; agradezco mucho. Bueno, hemos tenido con nosotros a Erika Farías, diputada de la Asamblea Nacional, militante del Partido Socialista Unido de Venezuela, con una larga experiencia en varios cargos: fue la primera mujer alcaldesa de Caracas, fue también la primera mujer gobernadora de Cojedes, y ha tenido varios cargos ministeriales.

Le agradezco mucho por haber estado con nosotros hablando de todos estos temas. Si a ustedes les pareció interesante esto, por favor manifiéstenlo con la señal correspondiente, compartan el video para que haya discusión, debate, reflexión. Y si todavía no se han sumado a nuestro canal de YouTube, La Iguana Televisión, que ya tiene 359 mil seguidores —hoy lo inauguramos, porque teníamos ya un tiempito estancados en 358 mil 999—…

Erika Farías: De realidad, o sea, 359 mil son realidades reales, no con bots ni nada de esas cosas que andan por ahí.

Clodovaldo Hernández: Hemos ido creciendo a pedal y bomba.

Erika Farías: A pedal y bomba, a pulmón, a pulmón.

Clodovaldo Hernández: Y bueno, si ustedes todavía no se han suscrito, les sugiero que se suscriban y que activen el ícono de la campanita para que reciban las notificaciones de estas entrevistas y de todos los demás programas de La Iguana Televisión. Le doy las gracias al equipo técnico y de producción, integrado por Vidal Rivero, Irene Echenique, Diego Hernández, Jacob Núñez, Michael Aforegón, Miguel Ángel Brizuela, Rita Soteldo Carrillo, David Rada y Joan Daniela Prieto, por haber hecho posible este programa. También le doy las gracias a Anabel Díaz Haché

Erika Farías:…la conspiradora. Es la culpable.

Clodovaldo Hernández: En realidad, ella fungió como enlace para esta entrevista con Erika. Y a ustedes, amigas y amigos, será entonces hasta la próxima vez, en Cara a Cara con Clodovaldo Hernández, en la entrevista necesaria.

Transcripción realizada por Observatorio de Trabajadores en Lucha


Entrevistada

*Erika Farias es diputada a la Asamblea Nacional, integrante de la Dirección Nacional del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), exalcaldesa del municipio Libertador (Caracas), exgobernadora de Cojedes y exministra de varios despachos

Entrevistador

*Clodovaldo Hernández es periodista director y presentador del programa de entrevistas “Cara a Cara” de La Iguana TV

Fuente: La Iguana TV

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