Abdul Rahman.
Foto: Scott Bessent, secretario del Tesoro, junto a Donald Trump. Crédito: Pool | AP
25 de agosto 2026.
Pekín advierte de que el aislamiento económico agravará el conflicto
China ha manifestado su oposición a las medidas coercitivas unilaterales propuestas por EE. UU. contra Irán y a los intentos de aislar económicamente al país, alegando que las sanciones no benefician a nadie.
Las sanciones unilaterales no resuelven nada y, por el contrario, agravan las tensiones. Todas las partes deberían actuar con racionalidad y evitar adoptar medidas que puedan intensificar aún más el conflicto y afectar al desarrollo económico mundial y a la estabilidad financiera, afirmó Lin Jian, portavoz oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, en una rueda de prensa celebrada el lunes 24 de agosto.
China hará todo lo necesario para proteger sus intereses en Irán, afirmó Lin.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, anunció la semana pasada el inicio de un «Día D económico» para aislar a Irán y obligar a su Gobierno a renunciar a su programa nuclear y al control sobre el estrecho de Ormuz.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha amenazado con imponer duras sanciones secundarias a todos los países que no cumplan con las sanciones estadounidenses y mantengan sus vínculos económicos con Irán.
En un artículo publicado en el Financial Times el lunes, Bessent calificó a todos aquellos países que mantienen vínculos económicos con Irán de «facilitadores» de su «régimen corrupto», que ha actuado como una «fuerza maligna en el mundo».
Cualquier vínculo que se mantenga con Teherán acelerará el ostracismo económico de los países y entidades, ya sea que dicho vínculo se haya establecido a propósito o se haya ignorado deliberadamente, escribió Bessent en el artículo del FT.
Bessent también ha afirmado que
un aislamiento financiero total [de Irán] puede hacer innecesario el uso de la fuerza por parte de Estados Unidos».
Tiene previsto celebrar una rueda de prensa alrededor de las 7 GMT del lunes para anunciar los detalles de las sanciones.
La semana pasada, Bessent había pedido explícitamente a China que cooperara con los planes de EE. UU. para aislar a Irán, prometiendo que ello supondría un «gran servicio» para el país.
China es el principal socio comercial de Irán y el mayor comprador de su petróleo. China e Irán son miembros de la Organización de Cooperación de Shanghái y del BRICS, organizaciones que trabajan en pro del multilateralismo y se oponen a toda forma de medidas punitivas unilaterales.
Un desastre para la economía mundial
Mientras tanto, Irán ha advertido de que, si EE. UU. no evalúa correctamente la situación y sigue adelante con las nuevas sanciones económicas, las consecuencias serán desastrosas para la economía mundial.
Si la guerra económica continúa, no se exportará ni una sola gota de petróleo, ni a través del estrecho de Ormuz ni desde ningún otro lugar del Golfo Pérsico, afirmó el domingo Mohsen Rezaei, recién nombrado jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán.
Irán también ha desestimado las afirmaciones de Bessent y las noticias aparecidas en los medios de comunicación sobre la normalización del comercio de petróleo a través del estrecho de Ormuz, calificándolas de falsas y de «parte de una guerra psicológica y mediática».
Desde el inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero, el suministro mundial de petróleo se ha visto gravemente afectado, lo que ha repercutido especialmente en un gran número de países de Asia. También ha provocado un aumento masivo de los precios del petróleo en todo el mundo.
Rezaei también advirtió de que Irán considerará cualquier cooperación con la guerra económica de EE. UU. «contra el pueblo iraní como un acto de guerra» y al país que coopere como un «enemigo» de Irán.
Durante su rueda de prensa semanal del lunes, Esmail Baghaei, portavoz oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, reiteró este punto, afirmando que cualquier cooperación con las medidas unilaterales de EE. UU. contra Irán «sin duda tendrá consecuencias».
Tras fracasar en su intento de obligar a Irán a abrir el estrecho mediante ataques militares, la Administración Trump anunció la semana pasada planes para su aislamiento económico y pidió a todos sus aliados que interrumpieran todas las transacciones económicas, tanto explícitas como implícitas, con Irán.
Los Emiratos Árabes Unidos, uno de los aliados más cercanos de EE. UU. en la región, anunciaron la suspensión total de sus relaciones económicas existentes con Irán tras acusarlo de lanzar un ataque con misiles contra su territorio.
Ningún otro país de la región ha tomado aún una medida similar contra Irán.
Traducción nuestra
*Abdul Rahman es redactor de Peoples Dispatch. Es doctor en política de Asia Occidental por la Universidad Jawaharlal Nehru y ha impartido clases de ciencias políticas y relaciones internacionales en la Universidad de Delhi y en el Instituto Tata de Ciencias Sociales.
Fuente: Savage Minds
