EL EXTRAÑO CASO DE LA IMBATIBLE VENEZUELA. Farruco Sesto.

Farruco Sesto.

Foto: Laura De Chiclana / Jna Press / Zuma Press / Europa Press

31 de julio 2026.

No caigan en esa trampa, porque al final, ustedes serán los que quedarán mal parados, como figuras inconsistentes, ante los pueblos del mundo que luchan por su propia emancipación.


1

No pueden derrotarla. Ni las fuerzas de la naturaleza, ni el enemigo imperial, ni las maledicencias del universo mediático. Y no la pueden derrotar porque tiene un pueblo maravillosamente singular.

Acostumbrado a una resistencia histórica, que pudiéramos calificar de estructural, el pueblo venezolano aprendió a superar dificultades sin perder el ánimo, ni la alegría.

Y aunque por momentos sea muy duro lo que a Venezuela le sucede, al fin y al cabo siempre termina por prevalecer la firmeza de ánimo de su pueblo.

2

En este año 2026, Venezuela ya lleva tres eventos de gruesa envergadura. Uno, la incursión militar gringa con tropas de élite y uso de alta tecnología para secuestrar al Presidente.

Dos, a consecuencia del primero, la presión disfrazada de dominio por parte del gobierno norteamericano que, a pesar de sus agresiones continuadas, la verdad es que no encuentra la manera de derrotar a Venezuela. Porque el chavismo sigue ahí.

Y tres, la fuerza desatada de la naturaleza en una dupla de terremotos devastadores, que no lograron, con todo, destruir la confianza colectiva.

3

Ciertamente, la incursión militar de alta intensidad por parte del imperio al comenzar el año, logró uno de sus objetivos propuestos con el secuestro de Nicolás Maduro.

Pero si pensaban qué tal cosa iba a significar la derrota del chavismo, el cese de la revolución bolivariana y la consecuente quiebra de la institucionalidad para darle paso a nuevos actores políticos de la derecha, enseguida se dieron cuenta de que eso no iba a funcionar.

Y así el enemigo no tuvo más remedio que establecer esta convivencia insólita que hoy vive Venezuela.

4

Por la vía de la fuerza bruta, el chantaje y la amenaza, el enemigo se hace la ilusión de que domina a Venezuela. Sonríe y hace bromas, como la de incorporarla como posible estado 51 “de la Unión”, pero al mismo tiempo mantiene la práctica totalidad de las sanciones, sin ceder en su crueldad.

Se apoderó a la fuerza de algunos resortes de la economía petrolera y, desde allí, ofrece su mano y habla de una nueva amistad. Todo más falso que una manzana de cera.

Contra eso Venezuela supo mantener la unidad de su pueblo, la unidad de los patriotas, la unidad cívico militar y conservar la paz del país. Con el chavismo al mando. No es poca cosa, en este inverosímil escenario que viven hoy la América y el mundo.

5

En medio de todo esto, en año tan difícil, la naturaleza dejó por un momento su lado amable, para mostrar la magnitud de sus fuerzas destructoras. Y lo hizo a través de esos dos terremotos distintos de altísima potencia y mínimo intervalo de tiempo entre uno y otro (39 segundos), que causaron miles de muertes, abatieron cientos de edificios y otras obras de infraestructura, dejando un panorama desolador.

De inmediato la solidaridad internacional se hizo presente, con envío de material, profesionales médicos y equipos de rescate que pudieran ayudar sin distingo de origen, sistema de gobierno o posición geopolítica.

Allí coincidieron, por ejemplo, Cuba y los EEUU. A pesar de que, a algunos críticos, en nombre de sus principios, eso no les pareció bien, la verdad es que, en plena tragedia, esto no es sino un triunfo más del pueblo de Venezuela y su diplomacia de paz.

6

Un papel terrible en todo esto, lo jugaron los medios de la ultraderecha opositora, como proyección extrema de la mediática occidental. Un papel infame, hay que decirlo bien claro.

Desde el primer momento inventaron situaciones, crearon relatos imaginarios de una supuesta realidad, difundieron infamias hasta llegar al límite del absurdo, siempre tratando de desanimar al pueblo para fragmentar su coherencia política.

Pero no lo lograron, porque el pueblo venezolano tiene mucha historia a sus espaldas y sabe demasiado. Así, cada uno de los fake news se fue derribando.

7

Aunque la gran mayoría de los amigos de Venezuela con vocación internacionalista demostraron sólida comprensión de nuestra realidad política, ocurre que aparecieron unos pocos que, por lo visto, no eran tan amigos como parecían.

Así pasa que, desde su autoridad de estudiosos de los procesos ajenos, ahora quieren dar lecciones al pueblo venezolano. Bueno, por mi parte les lanzo esta recomendación: no lo hagan.

No caigan en eso. Pues quienes al final van a quedar mal son ustedes, como figuras inconsistentes, delante de los pueblos del mundo que luchan por su propia emancipación en distintos y siempre muy complejos procesos.

Si de verdad creen tener algún buen consejo, traten de conseguir el escenario adecuado para transmitirlo. Y mientras tanto, pónganse a trabajar duro en la transformación de su propia realidad más cercana.

Articulo aparecido en el diario gallego Nòs Diario


*Farruco Sesto es arquitecto, poeta y ensayista. Ex-Ministro de Estado para la Transformación Revolucionaria de la Gran Caracas. Ex-Ministro de Cultura.

Fuente original: NÒSdiario en gallego

 

 

 

Deja un comentario