VENEZUELA VUELA LIBRE: SIN SANCIONES, CON PAZ Y SOBERANIA. Observatorio de Trabajador@s en Lucha.

Observatorio de Trabajador@s en Lucha.

29 de abril 2026.

Un seminario internacional desnuda la verdad de una nación agredida, un presidente secuestrado y un pueblo heroico que elige la paz y la dignidad como armas de lucha.


INTRODUCCIÓN

Desde el corazón de la resistencia bolivariana, el pasado 28 de abril se realizó el Seminario Internacional «Venezuela Vuela Libre», una jornada de más de dos horas donde la moderadora Tania Díaz y los ponentes William Castillo e Yndira Urbaneja trazaron un mapa nítido de la coyuntura: un país sometido a más de 1.000 medidas coercitivas, un presidente constitucional secuestrado en Estados Unidos y, sin embargo, un pueblo que se levanta en una peregrinación nacional por la paz y el levantamiento definitivo del bloqueo y las sanciones.

La cita, promovida y organizada por LAUICOM, el Instituto Simón Bolívar, la Secretaría de Asuntos Internacionales del PSUV, el Programa Nacional por la Paz y la Convivencia Democrática y el Observatorio Nacional Antibloqueo, conectó con más de 270 salas en todo el mundo, desde Rusia hasta Cuba, pasando por México, Argentina, España y la República Democrática del Congo y decenas de países más.

El objetivo no era solo informar, sino desmontar la guerra cognitiva que, como misiles teledirigidos, lanza a diario la gran mediática internacional contra la Revolución Bolivariana.


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LA PEREGRINACIÓN COMO RESPUESTA A LA AGRESIÓN MILITAR Y  LAS SANCIONES

La moderadora, Tania Díaz, abrió el seminario contextualizando la gran movilización nacional convocada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez: la peregrinación «Venezuela Vuela Libre», que culminará el 30 de abril en Caracas.

«El propósito es convocar a sectores de la vida nacional que han decidido, no solamente después del 3 de enero, sino a partir de los múltiples llamados del presidente Nicolás Maduro a la unión nacional, a la convivencia pacífica y democrática», señaló Díaz.

Tania Diaz fue contundente, las sanciones siguen vigentes

“El bloqueo económico, las medidas coercitivas unilaterales que pasan de mil, que han venido aplicándose para atormentar, asfixiar la vida, el ejercicio económico y por tanto el bienestar social de la República, no han sido levantadas o no ha sido levantada de un todo, como se dice en algunos medios internacionales, sino que se han otorgado algunas licencias con unos fines específicos”.

Recordó que el 3 de enero de 2026, hubo una agresión militar contra Venezuela dejó más de 120 muertos y derivó en el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores. Ante ese golpe, sectores de la oposición democrática, productores, académicos y fuerzas vivas decidieron sumarse al chavismo para defender la soberanía.

«Una situación similar, a menor escala, se vivió después del golpe de Estado contra Chávez en 2002. Pero aquel secuestro se abortó a las 47 horas. Hoy tenemos a nuestro presidente secuestrado en Estados Unidos, sometido a un criminal proceso de lawfare», afirmó.

EL BLOQUEO AL DESNUDO: LA PONENCIA DE WILLIAM CASTILLO

William Castillo, director del Observatorio Nacional Antibloqueo, dedicó el núcleo duro de su presentación a desmontar sistemáticamente la desinformación sobre el bloqueo económico, comercial y financiero que pesa sobre Venezuela. No solo enumeró las cifras, sino que explicó la lógica del agresor, el impacto real en la vida del pueblo y los mecanismos de resistencia que permitieron la recuperación.

La magnitud del bloqueo: más de 1.000 medidas activas

Castillo comenzó con una definición precisa:

«Venezuela ha sido sometida a 1.088 medidas de agresión, de asfixia, de coerción económica. De ese total, 917 son medidas coercitivas unilaterales directas —las llamadas sanciones— y 179 son medidas punitivas o restrictivas que impiden el comercio y la conexión con el sistema financiero internacional».

Y cifró el presente:

«En estos momentos, hay 1.040 medidas activas. Es decir, siguen ejerciendo un efecto devastador sobre nuestra economía, nuestro comercio exterior y nuestro comercio petrolero».

Para que no quedara duda de que es una política de EEUU, mostró un gráfico que abarcaba la continuidad del bloqueo en las últimas cuatro presidencias de EE.UU.:

«Esto es una política de Estado. No depende del presidente de turno. Obama, Trump 1, Biden y Trump 2: todos han sancionado a Venezuela. Lo que cambia son las tácticas: a unos les gustan más las sanciones duras, a otros les gustan las licencias. Pero el objetivo es el mismo: asfixiarnos».

El corazón del ataque: la industria petrolera

Castillo fue contundente al describir el sabotaje sistemático contra PDVSA:

«El corazón de este ataque fue la industria petrolera. Porque sabían que, si colapsaba el petróleo, colapsaba todo el país».

Mostró dos gráficos estremecedores:

Producción petrolera: de 2,3 millones de barriles diarios en enero de 2015 a apenas 500.000 barriles en junio de 2020.

Pérdidas acumuladas: Venezuela dejó de producir casi 4.000 millones de barriles en los primeros siete años del bloqueo, con una merma de ingresos de 232.000 millones de dólares.

«Nos retrocedieron cinco o seis décadas en volumen de producción. No producíamos 500.000 barriles desde hace 60 años».

Agregó que el bloqueo no solo afectó la extracción, sino toda la cadena logística:

«Sancionaron los diluentes, los barcos de PDVSA, las empresas asociadas de China, Rusia, India, México, Cuba. Cualquier empresa que hiciera negocios con Venezuela era perseguida. Eso es terrorismo económico».

El derrumbe del PIB: La dramática caída de los ingresos:

Uno de los momentos más impactantes fue cuando Castillo exhibió el famoso gráfico que el presidente Nicolás Maduro presentó por primera vez en octubre de 2020 durante la promulgación de la Ley Antibloqueo:

«Nuestro ingreso en divisas se redujo desde 2014 en un 98,99 por ciento. Pasamos de 40.000 millones de dólares promedio al año a recibir en 2020 solo 743 millones de dólares. Y con eso teníamos que sostener la educación pública, la salud, las pensiones, la seguridad y además atender la pandemia, de la cual también fuimos bloqueados».

A continuación, desglosó la caída del Producto Interno Bruto (PIB) con dos mediciones:

Variación anual: entre 2012 y 2013 Venezuela crecía (3,1% y 1,7%). Luego, todos los años en negativo hasta 2020, con el peor año en plena pandemia.

Valor real del PIB (año base 2012 = 100): en 2020 el PIB real se redujo al 25% del valor de 2012. Y a pesar de la recuperación, en 2025 apenas alcanzó el 36%.

«Fíjense si no es una tarea ardua la recuperación económica. Nos hundieron, pero empezamos a crecer con bloqueo, gracias al esfuerzo heroico del pueblo venezolano, no se lo debemos a más nadie; a ninguna licencia».

El costo total de esa debacle entre 2015 y 2022 lo cifró en 642.000 millones de dólares que no se produjeron, salarios que no se pagaron, servicios que no se prestaron.

El bloqueo financiero: 22.000 millones de dólares represados

Castillo amplió el espectro al sistema financiero global:

«Hay 22.000 millones de dólares represados, congelados en el sistema financiero internacional. De ellos, 5.100 millones están en el Fondo Monetario Internacional. Ese dinero es de Venezuela. No es un préstamo, no lleva recetas como las que impusieron a Carlos Andrés Pérez o a Caldera. Es nuestro. El FMI nos lo debe desde la pandemia».

Explicó el mecanismo: durante la pandemia, el FMI emitió Derechos Especiales de Giro. A Venezuela le correspondían 5.100 millones, pero EE.UU., como mandamás del Fondo, presionó para no entregarlos bajo el pretexto de «no saber quién era el presidente legítimo».

«El Banco Central de Venezuela, el único que existe, los acreditó contablemente en 2023 como parte de nuestras reservas. Pero no podemos usarlos. Ahora estamos negociando que nos autoricen a usarlos para infraestructura, salud, carreteras, sistema eléctrico. Eso es parte de lo que está en juego en esta nueva etapa».

Las sanciones vigentes en 2026: un listado interminable

Castillo expresa que entre 2025 y lo que va del 2026 Donald Trump ha impuesto 61 medidas contra Venezuela; medidas económicas, aranceles que están vigentes en la actualidad, medidas migratorias, incautación de activos y por supuesto se llegó a la operación militar.

Para que nadie creyera que el bloqueo se había levantado, Castillo leyó datos actualizados, solamente de la Oficina de Control de Activos del Departamento del Tesoro de EE.UU. (OFAC); tiene:

  • 217 personas sancionadas, incluyéndose a sí mismo y a la moderadora Tania Díaz.
  • La vicepresidenta Delcy Rodríguez fue retirada de la lista hace una semana, pero el presidente Maduro y Cilia Flores siguen sancionados y secuestrados y muchos más: la Fuerza Armada Bolivariana, jueces, fiscales de la Republica sancionados por EEUU sin que hayan cometido delito alguno
  • 87 buques de Venezuela o relacionados están sancionados, hoy.
  • 60 aviones de Venezuela o relacionados con Venezuela, también.
  • 171 ministerios, entidades públicas, empresas privadas nacionales y extranjeras figuran en el listado de sanciones de la OFAC (Oficina de Control de Activos del Tesoro de EE.UU.).

«Nada de eso ha sido desmontado. Por eso es muy importante lo que dijo Tania al principio: las sanciones siguen vigentes. Lo que hay son licencias, que es otra cosa».

Programa de recuperación económica: “Hacer más con menos” y la recuperación con “músculo propio”

Uno de los aportes más valiosos de la ponencia de William Castillo fue la explicación pormenorizada de cómo Venezuela no solo resistió el bloqueo, sino que diseñó una estrategia económica propia para crecer en medio de la asfixia. Lejos de claudicar o aplicar recetas neoliberales, el gobierno bolivariano construyó un modelo heterodoxo, popular y soberano.

El programa económico de 2018: la respuesta al bloqueo

Castillo recordó que, aunque el bloqueo sorprendió al país, a partir de 2018 el presidente Nicolás Maduro diseñó e implementó un programa de recuperación económica:

«Es un programa heterodoxo. No es monetarista ni neoliberal. Combina medidas macroeconómicas con medidas para la economía real: impulso a los emprendimientos, a la economía familiar, a la producción campesina y comunal, créditos a las mujeres, a los pequeños productores, y también apoyo a grandes empresarios que reabrieran líneas de producción cerradas por el bloqueo».

Detalló que se implementaron medidas cambiarias, tributarias (incluyendo un impuesto a las grandes transacciones en divisas) y fiscales, todos orientados a sostener los programas sociales.

«Lo que define a un gobierno no es solamente la forma en que expresa su política, sino cómo gestiona el presupuesto y lo traduce en políticas para proteger al pueblo. Y eso se hizo. El presidente dijo una frase que repitió muchas veces: ‘Tenemos que hacer más con menos, porque casi no tenemos nada’.»

La arquitecta de la estrategia: Delcy Rodríguez

Castillo destacó el papel de la entonces vicepresidenta ejecutiva y hoy presidenta encargada, Delcy Rodríguez:

«La presidenta encargada fue la arquitecta de esa estrategia antibloqueo y de la estrategia de diálogo con el sector productivo nacional. Esto no es de ahora, no lo están escribiendo en Washington. La forma de llevar al país hacia la paz productiva y la paz económica fue un entendimiento entre todos los sectores, más allá de nuestras diferencias políticas».

Esa estrategia, señaló, no prometía resultados inmediatos. El propio Maduro advirtió en agosto de 2018 que habría que esperar varios años.

«En el medio se atravesó la pandemia, el momento más duro. Pero después de la pandemia empezó el crecimiento. Empezaron a verse los resultados de esa estrategia».

Alianzas internacionales contra el bloqueo

Un pilar fundamental fue la construcción de alianzas con países que también desafían la hegemonía estadounidense:

«Apoyos y alianzas económicas, productivas con sectores empresariales y gubernamentales de Turquía, Rusia, China, Irán, Cuba. Alianzas donde Venezuela también aportó: energía, recursos en la medida que podía. Fueron países que creen en el derecho internacional y se enfrentaron al bloqueo».

Estas alianzas permitieron sortear la prohibición de comerciar con la mayor parte del mundo occidental, abriendo rutas comerciales alternativas para la venta de petróleo, la importación de alimentos, medicinas y diluentes.

“Recuperación propia” sin licencias: el «músculo propio»

Castillo presentó gráficos que demostraban que la recuperación de la producción petrolera (hasta 1 millón de barriles diarios), el abastecimiento de alimentos y la estabilización macroeconómica se lograron antes de las licencias de 2026:

«A ese millón de barriles llegamos antes del 3 de enero. Por eso le pusimos comillas a la ‘recuperación propia’. Alianzas con sectores nacionales e internacionales que se atrevieron a desafiar las sanciones”.

Uno de los pasajes más enérgicos de su ponencia fue cuando atribuyó el crecimiento económico a la resistencia interna, no a las concesiones externas:

«Hay una mitología de que lo que está pasando ahora se lo debemos a Estados Unidos y a las licencias. Mire este gráfico: antes del 3 de enero, antes de cualquier licencia de 2026, ya Venezuela había recuperado la producción petrolera hasta un millón de barriles diarios. Ya habíamos eliminado el déficit de combustible. Ya teníamos 120 días de reservas de alimentos. Ya habíamos vuelto al hambre cero (déficit nutricional del 3%). Todo eso se logró con músculo propio. Con el programa económico de Nicolás Maduro, con la Ley Antibloqueo, con la alianza productiva nacional».

Puso ejemplos concretos:

Reserva de alimentos: Que es un concepto que trajo Chavez a la política venezolana, ya que esto no existía antes. Como se ve, pasó de 3 días en el peor, momento del bloqueo, 2018 a 120 días hoy, esto es para el caso de un conflicto asegurar la alimentación de nuestro pueblo. Esta política se ha afianzado gracias al esfuerzo productivo y por la políticas alimentarias diseñadas por el Presidente Nicolas Maduro.

Se derroto el desabastecimiento: El desabastecimiento a desaparecido prácticamente en Venezuela, pero seguimos teniendo un problema con los precios, tenemos un problema de inflación que golpea mucho el ingreso de la familia. Salimos de la hiperinflación, pero seguimos teniendo una inflación alta, no se trata de ocultar eso, pero los alimentos existen y están disponibles para la gente gracias a las políticas antibloqueo.

Déficit nutricional: Bajo desde 35,6% en 2017 a 4,6% en 2024. El de 2025 fue 3% bajó al 3%, es decir es «hambre cero», considerado así por la FAO. Afirma Castillo que:

“En medio del bloqueo volvimos a la razón por la cual la FAO nombro a su programa contra el hambre Hugo Chavez…El que más hizo en diez años para erradicar el hambre en un país se llamó Hugo Chavez Frias y estamos retomando su legado alimentario”

Combustible: por primera vez en 12 años, Venezuela dejó de importar gasolina y eliminó el déficit. Castillo, concluye con vehemencia:

“Ese es el esfuerzo de las trabajadoras y trabajadores de PDVSA antes del 3 de enero, logramos eliminar el déficit de combustible así que yo pido también un aplauso para los trabajadores y trabajadoras de PDVSA, que lo hicieron posible».

Migración: Venezuela es el único país del mundo con un programa sistemático y financiado por el Estado para repatriar a sus ciudadanos («Vuelta a la Patria»).  Se repatriaron desde EEUU hasta la fecha 25.466 con el programa Vuelta a la Patria.

Castillo, afirma:

“Nosotros nunca quisimos que los venezolanos migraran. La migración fue un efecto social del bloqueo, que hubo campañas, por supuesto, pero también es verdad que se fue mucha gente por presión económica, por buscar una oportunidad, que no es un delito y nadie puede ser criminalizado por buscar una vida mejor en otro país”

Y culmina enfáticamente:

«No se trata de ocultar los problemas. Tenemos inflación alta, afecta el ingreso familiar. Pero salimos de la hiperinflación, y los alimentos existen y están disponibles. Eso es gracias a las políticas antibloqueo, no a ninguna licencia».

La estrategia es integral: no solo economía, sino política y social

Castillo concluyó su explicación estratégica conectando la resistencia económica con el proyecto político:

No era solo un esfuerzo macroeconómico. Esto era mantener el rumbo político siendo nuestra característica fundamental la democracia participativa y protagónica, así que en medio del bloqueo aquí se siguen haciendo elecciones, lo que pasa que ahora además hay elecciones para que la gente vote por su proyecto, por lo que quiera que se haga en su comunidad, transfiriendo los recursos al pueblo organizado para concretar esos proyectos”.

Mas de 40.373 proyectos se están ejecutando en todo el país producto de las consultas populares iniciadas en 2024.

«En medio del bloqueo, aquí se siguen haciendo elecciones, se transfieren recursos a las comunas, se ejecutan más de 40.000 proyectos comunitarios. Ese es el legado de Chávez.»

Y respondió implícitamente a quienes acusan al gobierno de traicionar ese legado:

«¿Yo traicioné a Chávez? No. Yo vivo en un país criminalmente agredido, que ha resistido con carencias, con dificultades, con errores. Pero los números y los hechos nos dicen del esfuerzo heroico para resistir y avanzar.»

La Ley Antibloqueo: blindaje jurídico para la resistencia

El observatorio nacional que dirige Castillo nació precisamente de la Ley Antibloqueo aprobada por la Asamblea Nacional en 2020. Castillo detalló que esta ley, junto con otras normas, creó un andamiaje legal para:

  • Proteger los activos venezolanos en el exterior.
  • Regular las zonas económicas especiales.
  • Permitir la extinción de dominio sobre bienes vinculados al bloqueo.
  • Reformar la Ley Orgánica de Hidrocarburos para flexibilizar los modelos de gestión sin privatizar.

Sobre esta última, fue enfático:

«La reforma [ de la Ley de Hidrocarburos] no cambia la Constitución ni la esencia. El petróleo es de Venezuela, es innegociable y no se va a privatizar. Lo que buscamos son modelos de gestión que permitan recuperar producción, generar empleo y obtener recursos para el país.»

La «Nueva Etapa»: de la agresión militar a la negociación con dignidad

William Castillo definió la coyuntura posterior al 3 de enero de 2026 como un momento político inédito en el desenvolvimiento de la Revolución Bolivariana:

«Se caracteriza, sin que haya acabado la agresión, por un proceso de negociación con los entes agresores o con el ente agresor de Venezuela. Es difícil entenderlo, pero vamos a explicarlo».

Características de esta nueva etapa:

  • Diplomacia activa frente a la escalada militar.
  • Diálogo directo con Estados Unidos, sin subordinación.
  • Refuerzo del derecho internacional como instrumento para resolver la controversia.
  • Defensa de la soberanía como línea roja.

Castillo enfatizó que esta etapa no implica claudicación, sino un cambio táctico:

«Una negociación no se hace en las redes sociales ni twitterando. Se hace de forma discreta, cara a cara, con dificultades. Decía Chávez: hay que tragar sapos. Todo sea por la paz, por rescatar a nuestro presidente y por mantener el rumbo de la economía».

El símbolo de esta etapa: la peregrinación nacional «Venezuela Vuela Libre», que Castillo describió como un camino espiritual y político:

«No se trata de que estamos cambiando de ideología. Estamos recurriendo también al espíritu, a la dignidad de la resistencia. La conciencia y la unión nacional son el mar que tenemos para maniobrar esta tormenta».

Los Tres Grandes Objetivos

En el marco de esta nueva etapa, Castillo enumeró con claridad los tres objetivos estratégicos definidos por la presidenta encargada Delcy Rodríguez:

  • Rescatar al Presidente Nicolas Maduro y a la diputada y primera dama, Cilia Flores de su secuestro en EE.UU.
  • Mantener la paz del país, la protección y el bienestar del pueblo y el camino de la recuperación económica para todos los sectores.
  • Mantener el poder político para seguir construyendo el proyecto de la Revolución Bolivariana, legado de Bolivar y Chavez

Castillo fue explícito sobre el primero:

«Ningún país puede estar normal si su presidente está preso. La buena noticia del fin de semana fue que se autorizó que el gobierno de Venezuela pague la defensa de Nicolás Maduro. Eso es parte de una negociación. Pero nuestro objetivo final es que esté libre».

Sobre el tercero, lanzó un mensaje sin ambages:

«¿Por qué lo vamos a decir con temor? La oposición tiene derecho a querer llegar al poder. Nosotros también. Vamos a seguir defendiendo este proyecto, si es el proyecto que aprueba la mayoría. El país libre de sanciones es nuestra meta».

El Factor Petrolero: corazón del ataque y palanca de la recuperación

Castillo dedicó un bloque especial al petróleo, porque —dijo— «es el corazón de este ataque». Presentó datos, gráficos y análisis geopolítico.

El desplome inducido por sanciones

  • Producción: de 2,3 millones de barriles diarios (2015) a 500.000 (junio 2020).
  • Pérdida acumulada: 4.000 millones de barriles dejados de producir en siete años.
  • Ingresos no percibidos: 232.000 millones de dólares solo en los primeros años.

«Las sanciones contra PDVSA comenzaron en 2017. El embargo de Trump en 2019 dejó las exportaciones a EE.UU. en cero. No fue Venezuela quien dejó de venderles, fue Estados Unidos quien dejó de comprar».

La recuperación con “músculo propio” (antes de las licencias)

Castillo mostró un gráfico de exportaciones a EE.UU. desde 2014 y destacó:

«Llegamos a un millón de barriles diarios antes del 3 de enero, con esfuerzo propio, con la primera licencia Chevron de Biden y con la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos».

Sobre esa reforma legal, aclaró:

«No cambia la Constitución ni la esencia. El petróleo es de Venezuela, es innegociable y no se va a privatizar. Buscamos modelos de gestión que nos permitan seguir recuperando producción, generando empleo y obteniendo recursos».

La ventaja estratégica de Venezuela 

«Venezuela tiene la tercera parte de las reservas mundiales de petróleo, la más grande del mundo. En este continente hay 18 países productores, en el mundo 120. No somos los únicos, pero sí los que tenemos la mayor reserva. Esa es nuestra ventaja».

En ese contexto, explicó que el mercado petrolero es una competencia global por atraer inversiones, y Venezuela está usando su poder de reservas para negociar en mejores condiciones.

Las licencias petroleras en 2026: ¿Qué permiten?

Castillo enumeró las 14 licencias activas emitidas por EE.UU. en 2026:

  • Venta de diluentes por empresas estadounidenses y europeas.
  • Participación en licitaciones para servicios públicos.
  • Operaciones financieras con banca pública y BCV (licencia 57).

Pero advirtió:

«Estas licencias incluyen un cordón sanitario contra China, Rusia, Irán, Cuba y Corea. Y lo más importante: PDVSA sigue en la lista de sancionados. Si la hubieran sacado, no harían falta licencias. Esto es solo una administración burocrática del conflicto».

¿Qué busca Venezuela en materia petrolera?

«Que nos saquen la lista de sancionados. Que PDVSA pueda operar libremente con quien quiera. Eso es soberanía energética. Mientras tanto, aceptamos las licencias como un paso táctico, pero sin confundirlas con el levantamiento del bloqueo».

Una etapa de transición con objetivos claros y el petróleo como llave

La «Nueva Etapa» descrita por Castillo es un escenario de negociación asimétrica donde Venezuela no renuncia a sus principios, pero utiliza todas las herramientas (legales, diplomáticas, económicas) para aliviar el bloqueo mientras lucha por su levantamiento total.

Los tres objetivos articulan lo político (rescate de Maduro), lo social (bienestar del pueblo y paz) y lo ideológico (defensa del proyecto). El factor petrolero es, a la vez, la principal víctima de las sanciones y la principal herramienta de negociación, gracias a las reservas más grandes del mundo.

«Si ahora Donald Trump quiere comprarle petróleo a Venezuela, bienvenido. Venezuela nunca usó el petróleo como arma política. Ni Chávez ni Maduro. Al contrario, Chávez hasta le regalaba combustible de calefacción a Harlem. Nosotros sólo queremos vender libremente lo que es nuestro».

Las sanciones siguen activas, pero pueblo es invencible

William Castillo dejó claro ante la audiencia internacional que el bloqueo no es un asunto del pasado ni una ficción opositora: está más vivo que nunca, pero mutó a una fase de licencias selectivas. El objetivo estratégico de Venezuela, el levantamiento definitivo de todas las medidas coercitivas sigue intacto, y la herramienta para lograrlo no es la sumisión, sino la negociación con dignidad, la producción nacional y la movilización popular.

«Nosotros no vamos a rechazar las licencias —dijo—, porque traen algunos beneficios inmediatos, como el bono para 10 millones de familias y la posibilidad de que empresas extranjeras ayuden a recuperar los servicios públicos. Pero nuestro objetivo es la libertad económica plena. Mientras tanto, seguimos en peregrinación».

Y concluyó este bloque con una reflexión que conectaba los números con la espiritualidad de la resistencia:

«La peregrinación es un camino, tiene una connotación espiritual. No estamos cambiando de ideología. Estamos recurriendo al espíritu, a la dignidad de la resistencia.

Empezamos con Bolívar, que escribió en 1822: ‘Al fin siempre es mejor ser que no ser’. El 3 de enero decidimos ser. No vamos a rendirnos».

YNDIRA URBANEJA: “LA PAZ NO ES RENDICIÓN, ES LA ESTRATEGIA MÁS REVOLUCIONARIA”

La analista política y miembro del Programa para la Paz y la Convivencia Democrática tomó la palabra para explicar el nacimiento y el accionar de esta iniciativa que el 30 de abril cumplirá sus primeros 100 días.

Respuesta adelantada al extremismo

Urbaneja reveló que el programa fue creado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez apenas 20 días después del secuestro de Maduro, con la misión de buscar la paz política, social y económica.

«El extremismo opositor había peregrinado durante años para que cayeran bombas sobre Venezuela. El 3 de enero fue la consagración de su sueño: secuestraron a nuestro presidente. Pero ellos creían que al otro día estarían gobernando. Calcularon mal. La revolución decidió ser».

Ley de Amnistía: más de 8.600 beneficiados en dos meses

Uno de los logros más importantes del programa fue la Ley de Amnistía, promulgada el 19 de febrero. Urbaneja informó que en apenas dos meses se otorgó libertad plena a 8.616 personas, de las cuales solo 330 estaban realmente privadas de libertad.

«Esto es inédito en el mundo. Ni siquiera la amnistía de Franco en España otorgó tantas en tan poco tiempo. Con esto se le acaba el negocio a las ONG que viven de vender a Venezuela como una dictadura con presos políticos», afirmó.

El Helicoide: desactivación de un ícono de la mentira

También destacó la decisión de cerrar el Helicoide como centro de reclusión:

«El extremismo vendía el Helicoide como ‘la casa del terror’ en todos los foros internacionales. Cuando fuimos, encontramos una gran cancha de básquet. No vimos a nadie guindado de los techos. La presidenta fue visionaria: le quitó ese argumento a la campaña de odio».

83 reuniones en 100 días con todos los sectores

Urbaneja detalló que el programa ha sostenido 83 encuentros con campesinos, motorizados, sexodiversidad, sindicalistas, empresarios y hasta con familiares de acusados por el intento de magnicidio del dron.

«Una madre me dijo: ‘Mi hijo es inocente porque no lograron matar a Maduro’. Nosotros, como programa, no juzgamos. Escuchamos, reportamos y viabilizamos lo que es viable en la ley. Eso es construir paz».

Guerra cognitiva: el 92% del odio viene de fuera

Uno de los datos más impactantes de su intervención fue el estudio del ecosistema digital:

«El 92% del odio que se manifiesta en redes sociales contra Venezuela proviene de venezolanos en el exterior. El alto parlante del odio no está en el país. Por eso hay una realidad divorciada: en las calles hay paz, en Twitter parece la Tercera Guerra Mundial».

Llamó a los diplomáticos y activistas presentes a convertirse en «evangelizadores de la verdad»:

«Tienen que agarrar la presentación de William Castillo, la del programa, y salir a despertar al mundo. Porque todavía afuera creen que este país se está matando».

¿Es posible la paz?

Su respuesta fue categórica:

«No nada más es posible: es una realidad. Estamos en la peregrinación con sectores de oposición, con empresarios no chavistas. La paz tiene enemigos, pero nosotros la construimos todos los días con dignidad y alegría. La alegría es una forma de protesta».

LAS PREGUNTAS DE LOS PARTICIPANTES AL SEMINARIO

Tras las intervenciones de William Castillo y de Yndira Urbaneja, y la exhibición de los vídeos de la peregrinación, la moderadora Tania Díaz abrió un breve turno de preguntas. En menos de tres minutos, William Castillo respondió con la misma contundencia que lo había caracterizado durante toda su exposición.

El poder popular: más vivo que nunca

La primera pregunta rondaba sobre cómo se desarrolla el poder popular en medio del bloqueo y la agresión. Castillo fue claro:

«Hoy en Venezuela el poder popular está más fuerte que nunca. Es una realidad, y el Estado está promoviendo su fortalecimiento con la entrega de recursos y con el proceso de consulta nacional. La sexta consulta se hizo después del 3 de enero, como una ratificación de un camino».

Reveló un hecho inédito que pocos conocen fuera del país:

«Se ha nombrado una comisión para revisar los activos improductivos de Venezuela. Y uno de sus miembros será del poder comunal, nombrado por las propias comunas. ¿Por qué? Porque muchos de esos activos —terrenos baldíos, plantas cerradas— pueden pasar del Estado institucional a las comunas para convertirse en instrumentos productivos».

Y sentenció con una definición política de largo aliento:

«La presidenta encargada ha ratificado el camino: nuestro modelo es la democracia comunal. El legado bolivariano incorpora a la teoría política la democracia participativa y protagónica, y ahora la democracia comunal. Eso es lo que estamos construyendo».

La defensa de Nicolás Maduro y Cilia Flores: un juicio falso y un secuestro político

La segunda pregunta —implícita en varios mensajes del chat— era inevitable: ¿qué pasa con la situación jurídica del presidente Nicolás Maduro y la diputada Cilia Flores? Castillo, aunque aclaró que no forma parte del equipo negociador, ofreció su análisis como ciudadano y militante.

Confirmó la noticia positiva del fin de semana:

«Se autorizó, producto de una negociación, que el gobierno de Venezuela pague la defensa de Nicolás Maduro y Cilia Flores. Se les había negado el derecho de defensa, violando incluso la Sexta Enmienda de Estados Unidos. Esta respuesta elimina ya esa restricción».

Pero no ocultó la indignación por la farsa judicial:

«Ese juicio es tan falso que Cilia Flores ni siquiera estaba en la acusación original del año 2020. Como ella es una mujer venezolana de armas tomar, dijo: ‘O nos matan a los dos o nos llevan a los dos’. Así que mientras volaban a Estados Unidos, le tuvieron que montar una acusación improvisada: introducción de armas, un disparate. Así de patético es este lawfare».

Cuestionó abiertamente el sistema judicial estadounidense:

«Así como ellos critican los sistemas judiciales del mundo, uno tiene derecho a criticar el suyo. En cualquier juicio con un mínimo de objetividad y debido proceso, Nicolás Maduro y Cilia Flores deben derrotar esta falacia. ¿Cuánto tiempo llevará? No lo sé. Pero confiamos en que, bajo la dirección de la presidenta encargada —que es jurista— y con este apoyo para su defensa, más temprano que tarde derrotaremos ese juicio, o sobrevendrá una medida que lo haga cesar».

Finalmente, puso el acento en la naturaleza política del secuestro:

«Están siendo utilizados como rehenes políticos. Pero nosotros no nos rendimos. Vamos a seguir con las armas del derecho defendiendo a nuestro Presidente y a nuestra primera dama».

EL CIERRE DE TANIA DÍAZ: LA CONSTITUCIÓN Y LA CERTEZA DE LA VICTORIA

Tania Díaz tomó la palabra para el cierre definitivo. Tomó en sus manos un ejemplar de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela con la enmienda de 2009 y mostró la primera firma:

«Esta es la firma de Cilia Flores como Presidenta de la Asamblea Nacional. Ella no solamente es una gran jurista, es una jurista extraordinaria. Muchas defensas estratégicas de la nación venezolana han tenido en Cilia Flores a una de sus principales proponentes. Nos sentimos orgullosos de ella y de él. Más temprano que tarde estarán aquí con nosotros».

Y lanzó una reflexión a los venezolanos en el exterior:

«La pregunta que les recomiendo hacerse es: ¿hasta qué punto esto es un juicio y hasta qué punto es una narrativa? Eso nos ayuda a clarificar criterios».

Anunció que habrá nuevos seminarios para abordar la Ley de Amnistía, la Ley de Hidrocarburos, la guerra cognitiva y el poder popular. Y despidió la jornada con la consigna que nunca falla:

«Venezuela está más unida que nunca. Seguimos siendo una revolución bolivariana, antiimperialista, socialista, feminista y profundamente chavista. ¡Viva la Patria!»

La imagen que queda es la de un país que, pese a tener a su presidente secuestrado y más de mil sanciones encima, no solo resiste, sino que profundiza su democracia comunal, su poder popular y su estrategia de paz activa y digna.


*Reportaje realizado por el equipo de Observatorio de Trabajador@s en Lucha del  Seminario Internacional «Venezuela Vuela Libre» realizado el 28 de abril de 2026 

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