PCOA.
17 de junio 2022.
Introducción
Desde la PCOA asumimos el reto de coordinar la realización de dos eventos de una gran significación debido a que se presentaría la IX Cumbre de las Américas y además sabíamos que esa cumbre tenía una continuidad con la próxima cumbre de la OTAN en cuanto a las políticas que el imperialismo desea realizar en la región y a nivel mundial con la expansión de la guerra. Los dos eventos del imperialismo significan las políticas que aplicaran en los próximos años por venir.
Nosotros desde la Comisión General de la PCOA, ya habíamos bosquejado la situación política internacional desde diciembre del año 2021 y enero del 2022. Esto lo materializamos el 11 de enero en un documento de perspectivas denominado 2022: Profundización de las luchas de los pueblos del mundo.
A partir de aquí elaboramos un plan de trabajo integral que sus primeras fases fueron desarrolladas a partir del mismo mes de diciembre. En diversas y muchas reuniones que realizamos decidimos la necesidad de llevar a cabo dos encuentros en México por considerarlo el punto neurálgico del desarrollo político que se iniciaría en estos meses, no solo en América Latina, sino que tendría repercusiones a nivel mundial.
Así la PCOA inicio un proceso de articulación con diversos movimientos sociales y populares, feministas, sindicatos en México, pero además con otras organizaciones sindicales de Cuba y Nicaragua específicamente y con los diversos movimientos sociales de Honduras, Guatemala y toda Mesoamérica y por supuesto de organizaciones políticas, de solidaridad y movimientos sociales de Canadá y EE.UU.
Todo esto conformo un proceso de articulación difícil, que nunca antes se había realizado entre esa multiplicidad y variedad de organizaciones políticas, movimientos sociales, jóvenes, campesinos, de mujeres, sindicales de Nuestra América.
Así gracias a todas estas organizaciones, articuladas en unos objetivos comunes se logra llevar a cabo estos dos eventos: El primero el Encuentro de los Pueblos de las Américas que se realizó el 7 y 8 de junio en Chicomuselo Chiapas, México con la participación de 1200 delegados, concluyendo con una movilización 4000 campesinos y campesinas. El otro fue la Cumbre de las Trabajadoras y Trabajadores de las Américas que se efectuó del 10 al 12 de junio en Tijuana, México con la participación de mas de 200 delegados de México, Venezuela, EEUU, Cuba, Canadá, Centroamérica y el Caribe.
Presentaremos aquí las organizaciones que participaron de esta experiencia, también el contexto geopolítico de lucha de clases que nos permitió visualizar los encuentros y realizarlos, asimismo las resoluciones y declaración final de dichos encuentros.
Desde la PCOA y su Comisión General queremos expresar nuestro agradecimiento a todas estas organizaciones que participaron de esta hermosa experiencia que nos dice que cuando las trabajadoras y trabajadores se proponen un objetivo claro, no solo lo consiguen, sino que además transforman su propia realidad.
Organizaciones participantes en los Encuentros
Participantes de México
Movimiento Social por la Tierra (MST), Movimiento Magisterial Popular Veracruzano, Coordinadora Nacional de Trabajadores de Educación de Baja California (CNTE – BC), , Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) de Baja California, Sindicato Independiente Nacional Democrático de Jornaleros Agrícolas (SINDJA), Partido del Trabajo de México, Sindicato Mexicano de Electricistas.
Participantes de EEUU y Canadá
1199 SEIU United Healthcare Workers East, Alliance for Global Justice, Task Force on the Americas, International Action Center, Chicago ALBA Solidarity, All-African People’s Revolutionary Party – GC, United National Antiwar Coalition, Fire This Time Movement for Social Justice, Frente Hugo Chavez para la Defensa de los Pueblos – Canada, International Family and Friends of Mumia Abu Jamal, Committee to Stop FBI Repression, Samidoun NY/NJ, Sanctions Kill Coalition, Fuerza de la Revolucion, Anticonquista, Unión del Barrio, Troika Kollective, NLG International, Freedom Road Socialist Organization, Black Lives Matter – OKC, Boston School Bus Drivers Union – Local 8751, Council on Hemispheric Affairs, Interreligious Foundation for Community Organization (IFCO)
Participantes de América Central y El Caribe
Central de Trabajadores de Cuba (CTC), Coordinadora Nacional Indígena y Campesina (CONIC) de Guatemala, Comité de Unidad Campesina (CUC) de Guatemala, Coalición de la Conferencia Internacional de Normalización Estados Unidos-Cuba, Red de Solidaridad con Honduras (HSN), Alianza Campesina de Guatemala, Los Necios de Honduras, Amigos del ATC Nicaragua, Movimiento Haitiano de Libertad, Igualdad y Fraternidad (MOLEGHAF)
Participantes de Venezuela:
Central Bolivariana Socialista de Trabajadores (CBST), Federación Bolivariana de Trabajadores del Transporte – Sectores Afines y Conexos (FBTTT), Federación Nacional de Trabajadores del Sector Público (FENTRASEP), Fundación Free Alex Saab, Fundación Latinoamericana por los Derechos Humanos (FUNDALATIN), Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora (CRBZ), Plataforma de la Clase Obrera Antiimperialista (PCOA)
Contexto Geopolitico de lucha de clases para los encuentros
El imperialismo se encuentra en una crisis orgánica, una crisis civilizatoria. Esta crisis se profundiza con la Gran Recesión del 2008-2009 que solo fue el principio de lo que se ha convertido en una Larga Depresión. La causa común de la Larga Depresión es la caída de la rentabilidad del capital, sin negar el papel de la deuda y del crédito.
La crisis que se mantiene actualmente, transformándose en una Larga Depresión también debe ser vista como expresión de por lo menos tres componentes fundamentales:
- La disputa económica estadounidense y europea ante la competencia industrial del bloque de países del sur global, encabezados por China.
- El Agotamiento del neoliberalismo como régimen socioeconómico institucional e ideológico prevaleciente a escala internacional.
- La crisis de hegemonía del imperialismo estadounidense en el mundo, en el marco económico, social político y cultural.
La pandemia actuó como acelerador de la dinámica de reestructuración reaccionaria del capitalismo. Consolidó la ofensiva en contra del trabajo, su precarización y ahora extendido con las formas del teletrabajo, profundizando aún más la discriminación de género y condenando a la juventud a un primer empleo precario para toda la vida. Tras la superación relativa de la pandemia, debido a la virtual paralización de la producción, se ha generado a finales de 2021 la elevación de los precios de las materias primas (recursos energéticos, alimentos y metales) provocando un alza en la inflación a nivel mundial. Pero además produjo una crisis de las cadenas de suministro globales de las transnacionales que afectó y afecta al desenvolvimiento del capitalismo en la actualidad. Pero además produjo una crisis de las cadenas de suministro globales de las transnacionales que afectó y afectara al desenvolvimiento del capitalismo en la actualidad. Debemos tener en cuenta que estas cadenas de suministros controlan el 50% del comercio mundial.
Igualmente se han profundizado otras “pequeñas crisis” que vienen desde antes de la pandemia, como la baja en la producción de semiconductores. Esto es producto del cambio repentino de la política comercial de EE. UU. con respecto a China. Esto está afectando a los más variados sectores: informática, telefonía, automotriz, línea blanca. Todo esto ha producido un desabastecimiento de mercancías y combustibles, especialmente en los países centro, pero también a nivel mundial. Las causas son de carácter estructural y demandarán mucho más tiempo.
El imperialismo: preservar la hegemonía a costa de la destrucción del planeta
Para preservar su hegemonía el imperialismo estadounidense viene desplegando un proceso en donde a la vez que desarrolla fuerzas productivas realiza un inaudito desarrollo de la Fuerzas destructivas que afecta al hombre y a la mujer y a la naturaleza. Esto se demuestra: en el crecimiento de la rentabilidad del complejo industrial militar, el gasto de presupuestos de armento, las guerras y destrucciones de paises en los últimos años, la misma pandemia del COVID 19, la creación en biolaboratorios secretos donde crean diferentes tipos de virus para exterminar tanto humanos, animales y a la misma naturaleza. Por último, el cambio climático forma parte de este proceso de destrucción de fuerzas productivas para crear otras de donde el capitalismo obtenga más rentabilidad aun a costa del género humano y del planeta.
Igualmente, las diversas facciones capitalistas del Foro Económico Mundial han propuesto el “Gran Reinicio” que implica la remodelación del poder entre transnacionales, sectores económicos y zonas geográficas para continuar con la reproducción ampliada de capital. Este “Gran reinicio” de los capitalistas e imperialistas coloniales es: la superexplotación de las trabajadoras y trabajadores, aumento del desempleo, la precarización del trabajo y la informalidad. Igualmente, la recolonización de los países, eliminación de la soberanía de los pueblos del mundo, la destrucción del ambiente y con ello del género humano. El futuro de la humanidad está en juego, y pende de un hilo.
El imperialismo estadounidense y sus socios la Unión Europea, Canadá, Australia y Japón para mantener esta hegemonía utiliza su brazo militar, la OTAN. Empezando el milenio, esta comenzó a realizar una política expansionista y actividades agresivas de destrucción de países y pueblos que no expresan los intereses del imperialismo (Yugoeslavia, Kosovo, Afganistán, Irak, Libia, Somalia, Siria, Yemen entre otros). Asimismo se han dedicado a desarrollar una estrategia de cerco, con bases militares y misiles, a países que ellos consideran sus enemigos (Rusia, China, Irán), además de Venezuela, Cuba y Nicaragua. Debemos recordar que la OTAN esta en América Latina y que Colombia es un socio global y Argentina y Brasil colaboran con esta organización para la destrucción masiva de la humanidad. La expansión de la OTAN hacia el este de Europa con la finalidad de cercar a Rusia y la certeza de que Ucrania, con el apoyo de la OTAN, invadiría los territorios de las Repúblicas del Donbass provoco la guerra entre Rusia y Ucrania. La OTAN también está provocando a China, tratando de controlar el mar de China y armando y reconociendo a Taiwán cuando esta forma parte inalienable de la República Popular China.
El Imperialismo también utiliza la guerra económica, realizando bloqueos y aplicando medidas unilaterales, coercitivas e ilegales como parte de los instrumentos para destruir a los países y sus procesos soberanistas como: Venezuela, Cuba y Nicaragua. Asimismo “sancionan” también a Rusia y China. Toda esta serie de medidas del imperialismo afectarán, qué duda cabe, al desempeño del desarrollo capitalista y a profundizar futuras crisis en el mundo, las cuales no podemos imaginar cómo serán, pero si sabemos que serán las trabajadoras y trabajadores y el pueblo quienes las sufrirán.
Se trata, en definitiva, de la conformación de políticas de guerra fría, provocaciones, creación de conflictos, guerras asimétricas, invasiones a países, etc. Significa una nueva fase de planificación y ejecución de los dispositivos de cambio de régimen y guerra asimétrica desplegados a escala global, incorporando otras tecnologías de coerción, hostigamiento y presión envolvente con un elevado grado de sofisticación, extensión e impacto sobre los diversos planos de la comunidad mundial, entendida como la interacción compleja entre Estados, sociedades y universos culturales y normativos.
La guerra de Ucrania y Rusia, fomentada y armada por la OTAN ha mostrado al mundo los procesos de fascistización creciente o conformación de gobiernos de tendencias fascistas que se vienen desarrollando en Europa. Consideramos que todos estos procesos que se están desarrollando, expresan una crisis hegemónica del imperialismo.
El imperialismo trata de recomponer su hegemonía pensamos que existen muchos factores que frenan esa recomposición, pero los más importantes serian:
1. La conformación de una nueva correlación de fuerzas, a nivel de las grandes potencias capitalistas en la tendencia a la construcción de un nuevo orden multipolar
Consideramos que existe una lucha por la hegemonía capitalista entre un sector unipolar, bajo el predominio del neoliberalismo y liderado por EEUU y sus aliados la Unión Europea, Canadá, Australia y Japón, y un sector multipolar conformado por un grupo de países heterogéneos y desiguales, opuestos en diferentes formas al neoliberalismo liderado por China y Rusia. Creemos que la conformación un nuevo orden mundial multipolar, posibilitará nuevas vías para el desarrollo de las luchas populares por la soberanía y autodeterminación de los pueblos a partir de la acumulación histórica de fuerzas en la lucha común de hoy contra el neoliberalismo.
2. Profundización del ciclo de luchas de clases en el siglo XXI
Debemos destacar que el nuevo siglo viene precedido por las luchas de los pueblos originarios que se desarrollaron en América Latina en los años noventa, la lucha de los zapatistas, la lucha por el agua en Bolivia, los levantamientos insurrecciónales de los pueblos originarios en Ecuador y la revuelta argentina en 2001. Estos eventos marcaran el proceso de lucha de clases en el mundo en el siglo XXI. Durante la crisis capitalista de 2008 podemos apreciar dos oleadas muy importantes de lucha de clases desiguales, asimétricas y discontinuas en sus aspectos políticos y culturales que se extendieron a nivel internacional.
La primera, como respuesta directa a los efectos de la Gran Recesión, tuvo su punto más alto en las rebeliones árabes, contra los gobiernos pronorteamericanos que se generan por el alza en el precio del petróleo. La segunda oleada se inició en Francia en 2018 con la movilización de los “chalecos amarillos” (mouvement des gilets jaunes) contra el alza de los combustibles, transformada posteriormente en lucha política contra el gobierno de Macron
A partir de aquí, en el 2020 se generaron protestas en EE. UU. por la muerte de George Floyd a manos de la policía blanca y racista de Minneapolis. Se conformaron y consolidaron movimientos de masas antirracistas y anticoloniales como el BLM (Black Live Matter). También a finales del 2022 las luchas en la India de los agricultores contra las medidas impositivas que aglomeró a sindicatos y trabajadoras y trabajadores de diferentes sectores, en una huelga general más grande del mundo, de 250 millones de trabajadoras y trabajadores a finales del 2020.
En 2021 en España se desarrollaron importantes luchas de carácter general y particular, siendo las más emblemáticas las grandes movilizaciones de las pensionadas y pensionados por la continuidad en el tiempo y en defensa de la seguridad social y la huelga del metal de Cádiz que movilizo a amplios sectores del proletariado del Estado español. Los procesos de luchas obreras en EE. UU. en octubre-noviembre de 2021 denominada Striketober. Las luchas de las trabajadoras y trabajadores de John Deere (United Auto Workers, UAW), de comunicaciones (CWA) de Frontier Communications en California, de Kellogs sindicato (sindicato BCT & GMU), entre otras. Todas estas huelgas se desarrollaron desde las bases de sus sindicatos mediante aprobación en asambleas de la huelga como instrumento de lucha. Igualmente existieron numerosos paros en varias cadenas de comida rápida y de venta al por menor, como McDonald’s, Walmart, Wendy’s y otras.
En América Latina se viene agudizando el proceso de lucha de clases desde el 2019: la insurrección de Ecuador (contra la subida de combustibles ordenada por el FMI), las protestas y paros nacionales en Colombia y la revuelta de Chile en octubre y parte del 2020. Todos estos procesos generaron presiones del movimiento popular que dieron pie a conformar, en los años venideros, confluencias electorales con tendencias progresistas heterogéneas, que en unos paises han triunfado electoralmente como el caso de Boric en Chile o que se encuentran en condiciones de gobernar como el caso de Petro en Colombia y Lula en Brasil. Todas estas sucesiones de luchas con sus discontinuidades permitirán impulsar el movimiento obrero popular e ir cambiando la correlación de fuerzas en América latina.
A todo esto, hay que unir los conflictos en África en formas de golpe de estados (Sudán, Mali, Guinea, Chad y otros). Por lo menos en Sudán y Mali se han movilizado grandes contingentes de trabajadoras y trabajadores y pueblo en general. Igualmente, el incremento de las luchas por los territorios, la liberación nacional y su autodeterminación que enfrentan el pueblo saharaui con el Frente Polisario contra la ocupación colonial de Marruecos, que actúa como agente de los intereses imperiales de la Unión Europea y el imperialismo estadounidense. Asimismo, la lucha del pueblo Palestino en Cisjordania y Gaza contra el ocupante colonial de Israel apoyado por el imperialismo EE. UU. y su socio la Unión Europea.
Pensamos que este ciclo de lucha de clases se caracteriza por un proceso de clase superior y más violenta en sus formas de lucha, con una represión del sistema capitalista no vista hasta ahora en las “democracias” imperialistas. Conformado por sectores empobrecidos, precarizados, cuando no desempleados, especialmente de clase trabajadora, jóvenes, que quedaron virtualmente por fuera del “pacto social” neoliberal de trabajo precarizado, que en muchos casos han sido marginalizados hacia la periferia de las grandes ciudades, siendo en muchos casos estigmatizados desde la burguesía y los grandes medios de comunicación. Consideramos que estos sectores son los que están protagonizando este ciclo de lucha de clases, que está en desarrollo y que continuará con más fuerza en 2022. A estos sectores debemos incluir los sectores sindicalizados en lucha contra la profundización de la precarización de sus condiciones de vida, pero además sectores de trabajadores de logística concentrados en las cadenas de suministros globales y que están desarrollando nuevas formas orgánicas, logrando gran poder de lucha que puede representar un peligro para el capitalismo globalizado en los próximos años.
La Cumbre de las trabajadoras y trabajadores de las Américas en Tijuana, del 10 al 12 de junio 2022 convoca a la unidad programática de las trabajadoras y trabajadores del continente americano a la reflexión, el debate y la producción de propuestas de acción contra el imperialismo colonial, con el objetivo estratégico de combatir la violencia laboral y social aplicada a nuestros pueblos por el imperialismo de EE. UU. y Canadá; pero también combatir al imperialismo en todo el mundo. Presenciamos un proceso de recolonización sobre nuestros pueblos, expresadas en el crecimiento desmesurado del racismo, la pobreza, el desempleo y precariedad del trabajo, el deterioro ambiental de los territorios, la violencia de género y cultural, y la criminalización de la migración.
Consideramos que el sindicalismo y los movimientos sociales que necesitamos en la actualidad deben ser de clase, internacionalista, de género y que luche por la soberanía y la autodeterminación de los pueblos y naciones; pero por sobre todo debe ser de combate y movilizador de todas las luchas del pueblo. En definitiva, necesitamos un sindicalismo y un movimiento popular antimperialista, anticolonial y antipatriarcal.
Creemos que la clase obrera del siglo XXI sólo podrá jugar un papel independiente y central si además de luchar por las reivindicaciones más sentidas del movimiento obrero, asume el combate contra el patriarcado junto al movimiento feminista, la lucha de los pueblos originarios y la defensa de la biósfera, junto a la juventud y amplias capas de profesionales y científicos. A partir de este contexto internacional debemos reconstruir articulaciones y alianzas en la que estructuremos nuestras fuerzas comunes para una lucha única y global contra el imperialismo colonial. Mundializar las luchas. Construir nuevas formas orgánicas de la clase obrera desde lo político-cultural hasta lo socioproductivo, para superar el capitalismo y construir el socialismo Se necesita construir un internacionalismo vigoroso que preste una atención adecuada e inmediata a los peligros de la extinción: extinción por la guerra nuclear, por la catástrofe climática, y por el colapso social.
Afirmamos que lo anteriormente planteado nos permite demostrar que la lucha de clases es un hecho incontestable y que la emancipación de la humanidad del capitalismo opresor y del imperialismo será solo obra de la humanidad misma.
Encuentro de los Pueblos de las Américas. 7 y 8 de junio, Chicomuselo Chiapas, México. Resoluciones

1.- Solidaridad a los pueblos y gobiernos progresistas de Venezuela, Cuba y Nicaragua, frente a la exclusión de la lX Cumbre de las Américas celebrada en los Ángeles.
2.-Demandamos el cambio de políticas económicas, el cese del neoliberalismo de los tratados como Temec, el nafta que saquean y violan los derechos de los pueblos.
3.-Condenamos los bloqueos económicos de parte de Estados Unidos a los pueblos hermanos de Cuba Venezuela y Nicaragua
4.-Pugnamos por el fortalecimiento y creación nuevos de mecanismos democráticos de relación e integración de Américas como el ALBA-TCP, la CELAC, y la UNASUR, pero no solo a nivel de gobiernos sino de organizaciones, sindicatos y movimientos populares.
Por Impulsar una agenda de los pueblos que apuntale demandas tales como:
5.-El respeto de los derechos laborales, sociales, culturales, agrarios y políticos de nuestros pueblos.
6.-El fin del extractivismo como forma de saqueó de los recursos naturales y explotación de nuestros pueblos, y nuestro rechazo a las Minería y a las empresas que se roban el agua y la biodiversidad.
7.- El respeto de la Tierra y el territorio de los pueblos originarios y comunidades campesinas frente al despojo de latifundistas y grandes empresas.
8.- El respeto y cuidado de la Madre Tierra y la defensa del medio ambiente como patrimonio popular.

Declaración Final de la Cumbre de las Américas de los Trabajadores y Trabajadoras

Declaración Final de la Cumbre de las Américas de los Trabajadores y Trabajadoras
Tijuana, 10 al 12 de junio 2022

Nosotros, representantes de organizaciones Sindicales, Campesinas, Políticas y Sociales, reunidos en Tijuana – México, del 10 al 12 de junio 2022, con motivo a la realización de La Cumbre de las Américas de los Trabajadores y Trabajadoras, en respuesta inmediata a la exclusión de Venezuela, Cuba y Nicaragua impuesta por el Gobierno de los Estados Unidos.
Existe una crisis sistémica y estructural del capitalismo en su fase imperialista. Es en sí misma una crisis civilizatoria. El modelo económico capitalista y su brazo político el neoliberalismo, así como su fundamento cultural moderno, han puesto a la vida del planeta en crisis. La necropolítica del imperialismo de no ser eliminada nos conduce al suicidio colectivo planetario, que es más lacerante en los sectores menos favorecidos por el actual sistema-mundo. Nuestra posición es una apuesta por la vida y el imperio nos ofrece muerte ¡O es vida o es muerte!

Presenciamos un proceso de recolonización sobre los pueblos, expresados en el crecimiento desmesurado del racismo, la pobreza, el desempleo y precariedad del trabajo, el deterioro ambiental de los territorios, la criminalización de la migración, la violencia de género y cultural. Por esta razón, nos llamamos a la unidad programática de las fuerzas obreras, campesinas, progresistas y populares del continente americano a la reflexión, el debate y la acción concreta para combatir la violencia laboral y social aplicada a nuestros pueblos por el Gobierno de EEUU y Canadá.
Consideramos que la clase obrera del siglo XXI sólo podrá jugar un papel independiente y central si además de luchar por las reivindicaciones más sentidas del movimiento obrero, asume el combate contra el patriarcado junto al movimiento feminista, la lucha de los pueblos originarios, contra el cambio climático y la defensa de la biosfera, en conjunto con la juventud y el amplio espectro de profesionales y científicos.

Debemos construir articulaciones y alianzas en la que estructuremos nuestras fuerzas comunes para una lucha única y global. Mundializar las luchas. Construir nuevas formas orgánicas de la clase obrera desde lo político-cultural hasta lo socioproductivo, para superar el capitalismo y construir el socialismo.
Se necesita un internacionalismo robusto para prestar una atención adecuada e inmediata a los peligros de la extinción: extinción por la guerra nuclear, por la catástrofe climática y por el colapso social. En este sentido, acordamos:
- Impulsar la solidaridad activa con los pueblos y naciones soberanas (Cuba, Nicaragua y Venezuela) y los demás pueblos del mundo “sancionados” y agredidos por bloqueos económicos y medidas coercitivas unilaterales impuestos por los EEUU y sus aliados.
- Realizar un encuentro anual en Tijuana, México con los movimientos obreros y sociales de América con el objeto de manifestar la solidaridad con los pueblos de Venezuela, Cuba y Nicaragua y sus Revoluciones. Repudiar las medidas coercitivas unilaterales contra los gobiernos soberanos.
- Constituir un Comité para la organización de los Encuentros a realizarse anualmente en el Norte y Sur de México, integrado por: Unión del Barrio de EEUU, Movimiento Social Por la Tierra de México (MST), Sindicato Mexicano Electricista (SME), Frente Popular Revolucionario de México (FPR), Alianza por la Justicia Global de EEUU, Central Bolivariana Socialista de Trabajadores de Venezuela, Central de Trabajadores de Cuba, Asociación de Trabajadores del Campo de Nicaragua (ATC), Movimiento Magisterial Popular de Veracruz México, Fire This Time de Canada, Freedom Road Socialist Organization (FRSO) de EEUU, International Action Center (IAC) de EEUU y la Plataforma de la Clase Obrera Antimperialista (PCOA).
- Exigir la liberación inmediata de Alex Saab, diplomático venezolano, quien fue secuestrado por los EE.UU. y se encuentra ilegalmente detenido en su territorio desde el 16 de octubre de 2021, acción que arremete contra la inmunidad diplomática, un derecho garantizado por las leyes internacionales a todo funcionario diplomático en el ejercicio de sus funciones.
- Reafirmar los resolutivos acordados en el Encuentro de los Pueblos de las Américas, llevado a cabo entre el 7 y 8 de junio de 2022 en Chiapas, México.
- Ratificar nuestra invariable solidaridad con los pueblos palestinos y saharauis.
- Demandar al Congreso de los EEUU, el corte inmediato de los fondos de ayuda militar a El Salvador, Guatemala, Honduras, Colombia y Haití.
- Promover una campaña para celebrar un día Internacional de acción de apoyo en solidaridad con Cuba que se debe llevar a cabo cuando la asamblea general de la ONU, se reúne a condenar el bloqueo a la Isla Caribeña.
- Expandir el programa “Puentes de Amor” a otros países y coordinación de jornadas internacionales el último domingo de cada mes en forma de caravanas u otras actividades gracias.
- Exigir la liberación inmediata de los compañeros Mumia Abu Jamal, Leonard Peltier y Julian Assange.
- Demandar la libertad inmediata del luchador Social Simón Trinidad de Colombia, quien se encuentra privado de libertad en cárcel en los EEUU.
- Impulsar la integración regional de la clase obrera antimperialista de Nuestramérica y la participación en el fortalecimiento del ALBA TCP, la CELAC y UNASUR. En este sentido, la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores de Venezuela convocará una reunión para el 3 trimestre del año 2022.
- Impulsar una campaña contra las políticas de injerencia y expansionismo por parte de los EEUU, la OTAN y su socio global Colombia y ratificar la declaración de América Latina y el Caribe como zona de paz impulsada por la CELAC.
- Reafirmamos las demandas de los trabajadores y trabajadoras del Sindicato Mexicano de Electricistas por su reinserción laboral en la Comisión Federal de Electricidad.
- Nos levantamos en solidaridad con el pueblo de Puerto Rico y su digna y justa lucha por su independencia y soberanía.

¡¡SOLO LA LUCHA DE LAS TRABAJADORAS Y TRABAJADORES SALVARÁN A LA HUMANIDAD, LA NATURALEZA Y EL PLANETA!!

Fuente: PCOA y Observatorio de Trabajadores en Lucha
