Observatorio de Trabajador@s en Lucha
10 de mayo 2021.
Observatorio de Trabajador@s en Lucha
A continuación presentamos la declaración del Encuentro Mundial de la Clase Obrera en el marco del Congreso Bicentenario de los Pueblos del Mundo, sector trabajadores aprobada el 08 de mayo de 2021
Declaración del Encuentro Mundial de la Clase obrera en el marco del Congreso bicentenario de los pueblos del mundo, sector Trabajador@s
Las trabajadoras y trabajadores reunidos, hoy 03 de mayo, en una videoconferencia desde Caracas, capital de la República Bolivariana de Venezuela en conexión con delegadas y delegados de todos los continentes, con motivo del Encuentro Mundial de la Clase Obrera, enmarcado en Congreso Bicentenario de los Pueblos del Mundo, en Solidaridad con el Gobierno y el Pueblo Venezolano y los pueblos y gobiernos de los países soberanos, luego de las deliberaciones efectuadas expresamos:
El mundo de hoy está marcado por la impronta de la globalización del capital, la pandemia y el “gran reinicio capitalista”.
El carácter actual del capitalismo asume una voracidad sin precedentes que afecta a la clase trabajadora y a la humanidad en su conjunto. El capitalismo neoliberal que abarca el sistema económico-financiero mundial persigue la búsqueda incesante de ganancias mediante la conquista de nuevos mercados, fortalece el predominio del capital financiero, intensifica el saqueo de los territorios y los recursos de los pueblos y afianza la explotación de la clase trabajadora, ensañándose aún más en la mujer. Con el fin de maximizar las ganancias de las grandes trasnacionales, el capitalismo neoliberal también arrebata el futuro a la juventud y desdibuja la identidad de los pueblos originarios. Es evidente, que la solución a los grandes problemas del mundo actual demanda un nuevo modelo de convivencia humana que respete la diversidad cultural. El futuro de la humanidad está en grave peligro. La voracidad del modelo económico capitalista, en su despliegue suicida, ha creado la posibilidad de la extinción del ser humano. La paz en el planeta se encuentra seriamente amenazada como resultado de la política de agresiones militares de los EE. UU. y sus aliados, así como de la mortal carrera armamentista que sólo les reporta dividendos a las grandes corporaciones del complejo industrial-militar imperialista. La guerra ha sido el mecanismo predilecto del expansionismo imperialista, en especial, del estadounidense.
La pandemia del Covid-19 se ha “globalizado” en el mundo, y en donde los países capitalistas llamados “civilizados y desarrollados” han mostrado su verdadera cara: primero es el capital y después el ser humano. Este razonamiento de los gobiernos de las elites oligarcas, ha provocado la muerte de cientos de miles de sus connacionales con la única finalidad de salvar el capitalismo.
En el mundo actualmente existen cerca de 150 millones de casos y más de 3 millones de muertos (abril 2021). La pugna entre las potencias por la adquisición de las vacunas y los grandes negocios de las transnacionales farmacéuticas con las vacunas del Covid-19 hacen que la brecha de desigualdad en el mundo sea abismal. Las transnacionales farmacéuticas como la Pfizer, Janssen y AstraZeneca han pagado 21.610 millones de euros entre dividendos y recompras de acciones a sus accionistas en los últimos 12 meses. Una cifra que paga la vacunación de por lo menos, 1.300 millones de personas y cuyo coste de dosis por persona sería de 16,6 euros. Observamos como el “modelo civilizatorio” se desenmascara por su necesidad de maximización de ganancias, colocando a la mayoría de los países sin vacunas y sin posibilidades a acceder a ellas.
Debemos decir entonces:
¡el virus no es solo el Covid-19, en realidad es el capitalismo que atenta contra la humanidad toda!
¡Queremos vacunas libres de patentes!
¡Las vacunas deben ser un bien público mundial!
La pandemia ha sido el detonante de la crisis global del capitalismo neoliberal, todas las grandes potencias comienzan un proceso de recesión de su economía para este año y con incertidumbre para los años que vienen, pero lo peor es el aumento del desempleo, la precarización del trabajo y la informalidad que afectara a las trabajadoras y trabajadores. Algunas cifras evidencian esta grave situación: 2.000 millones de trabajadoras o trabajadores son informales (61% de la fuerza laboral); 480 millones de personas de la fuerza global son infrautilizados y más de 3.300 millones de trabajadoras y trabajadores no tienen un ingreso adecuado ni garantía laboral del trabajo (OIT, 2019) y como consecuencia de la pandemia se prevé la pérdida de 590 millones de empleos en el planeta, siendo América Latina la región más afectada (OIT,2020).
Ante esta situación las elites capitalistas del Foro Económico Mundial han propuesto el “Gran Reinicio” que implica la remodelación del poder entre transnacionales, sectores económicos y zonas geográficas, por lo que la tensión intra-capitalista es máxima, y puede abocar a decisiones temerarias de consecuencias incalculables. Es en este contexto en el que hay que analizar este nuevo intento de “transformar” este capitalismo agonizante, para poder seguir con la reproducción ampliada de capital, mientras avanzamos hacia el abismo.
L@s trabajador@s sabemos de qué se trata este “gran reinicio” de los capitalistas e imperialistas: la superexplotación de las trabajadoras y trabajadores, la recolonización de los países, eliminación de la soberanía de los pueblos del mundo, la destrucción del ambiente y con ello del género humano. El futuro de la humanidad está en juego, y pende de un hilo.
A pesar de esta catástrofe humana, los pueblos comienzan a levantarse contra este estado de cosas. Las grandes protestas e insurrecciones que se desarrollaron en 2018 y 2019 tanto en Europa como en América Latina y el Caribe. En Nuestra América estas manifestaciones multitudinarias dan un toque de alerta que nos indica un cambio en la correlación de fuerzas, un cambio aún en construcción. En Chile, Ecuador, Colombia, Brasil, Haití, así como en otros países, se intensificaron estas luchas, pasando de reivindicaciones generales a una verdadera lucha política que cuestiona las bases mismas de los estados capitalistas en esas naciones. En el 2020 se generaron protestas en EEUU por la muerte de George Floyd a manos de la policía blanca y racista de Minneapolis, protestas que fueron multitudinarias y se extendieron a nivel mundial, protestas que comenzaron con la indignación por la muerte de Floyd, hasta pasar a luchas antirracistas y anticoloniales que llevaron, inclusive, a destruir mucho de los símbolos más preciados del colonialismo dominante europeo y estadounidense y la conformación de movimientos de masas antirracistas y anticoloniales como BLM ( Black Live Matter). También se desarrollaron una serie de luchas, en medio de la pandemia, que fueron significativas y singulares. Por ejemplo, las luchas de las trabajadoras y trabajadores de las plataformas digitales de reparto globalizadas, contra la precariedad del trabajo, tanto en América Latina como en Europa y Australia. Otra lucha significativa en Europa ha sido la de los migrantes, muy vinculada a la lucha de los llamados “sin papeles”.
En Nuestra América, principal teatro de la ofensiva imperialista por mantener su hegemonía global, se desarrollaron luchas fundamentales a pesar de los procesos de restauración neoliberal aupados por los EE. UU. Destaca la resistencia heroica del pueblo obrero e indígena de Bolivia contra la dictadura que facilitó el triunfo abrumador de Luis Arce a pesar de la violenta represión; recuperando de la democracia protagónica del pueblo boliviano. Asimismo, en el 2021 tenemos procesos a tomar en cuenta: la constituyente que se reafirma en Chile, donde el 15 de mayo serán las elecciones para conformar la Asamblea Constituyente, las nuevas movilizaciones del pueblo haitiano contra el corrupto empresario Jovenel Moïse, la posibilidad de que los sectores populares logren obtener una victoria histórica en Perú, entre otras. Todo esto conforma un cuadro en donde podemos visualizar que se está tejiendo un cambio raizal en América Latina, cuya tendencia es el desarrollo de un proceso de lucha de clases de trabajadoras y trabajadores contra el capital neoliberal y colonial.
Ante esto, la Revolución Bolivariana lucha construyendo, convirtiéndose en un bastión de dignidad, al lado de los pueblos y gobiernos de Cuba y Nicaragua que resisten los bestiales ataques del imperialismo. Venezuela se ha convertido hoy en el principal referente del antiimperialismo. En Venezuela germina un nuevo modelo de convivencia, se libra una decidida resistencia antimperialista y se desarrolla un enfoque sobre los asuntos públicos distinto al dogma neoliberal.
Esta lucha de perspectiva antisistémica se integra con la defensa de la soberanía y se expresa en una política exterior independiente de inspiración bolivariana. En el mundo existe una pugna por la emergencia de un mundo multicéntrico y pluripolar que va cobrando mayor fuerza, que comienza a hacer contrapeso, cada vez más serio, al poder del imperialismo estadounidense y europeo, en donde Venezuela juega un papel estratégico.
La Revolución Bolivariana se construye con una enorme fortaleza popular en el marco de la poderosa unión cívico-militar y sobre la base del ideario de Simón Bolívar y Hugo Chávez. Sin duda, la Revolución Bolivariana es una herejía a los ojos de los poderosos del mundo, un peligro para los planes neoliberales; por estas razones, desde la Casa Blanca con el apoyo de gobiernos títeres se articula una guerra no convencional contra Venezuela y la revolución, que tiene como propósito derrocar al gobierno del Presidente Constitucional de la República Bolivariana Nicolás Maduro, como paso imprescindible para exterminar al chavismo, acabar la democracia y apoderarse de las riquezas de Venezuela. Implementando un conjunto diverso de medidas unilaterales y coercitivas, amenazan con invadir militarmente al país, aplican un inhumano bloqueo económico, financiero y comercial, además del robo de sus activos por los bancos europeos que agrava los problemas del país. Esto se traduce en cuantiosas pérdidas que impiden la adquisición de alimentos, medicinas, insumos para la producción, materias primas, entre otros rubros imprescindibles para toda la población.
Todos estos procesos nos señalan nuevos signos, nuevas tendencias en desarrollo en la lucha de clases a nivel global que podrían cambiar la correlación de fuerzas entre el capital y la clase trabajadora y desencadenar un cambio global del sistema dominante. Sin embargo, debemos considerar que este desarrollo de las luchas en los últimos años, aunque multitudinario y extenso a nivel mundial, tiene sus debilidades. Las luchas siguen siendo fragmentadas y deslocalizadas y en muchos casos centradas en problemas nacionales, mientras que la explotación capitalista está mucho más globalizada y transnacionalizada.
Debemos reconstruir articulaciones y alianzas en la que estructuremos nuestras fuerzas comunes para una lucha única y global. Construir nuevas formas orgánicas que se esfuercen por dar a los movimientos sociales objetivos de lucha comunes para la construcción de solidaridades concretas entre ellos. Es necesario tener una perspectiva común sobre el tema de la soberanía popular para construir esta alianza de solidaridades. Las nuevas experiencias socioproductivas y políticas anticapitalistas que desarrollemos nos señalarán el camino hacia la nueva sociedad que queremos para superar los valores e ideología del capitalismo. Porque el socialismo se construye ya, en este momento.
Hoy en el mundo existe la necesidad de una organización que articule alianzas de solidaridad con las naciones atacadas por el imperialismo de EE. UU. y Europa y cohesione las luchas antimperialistas de trabajadoras y trabajadores.
Es por ello por lo que el Presidente Nicolás Maduro Moros llamo a la conformación del Congreso Bicentenario de los Pueblos del mundo a realizarse entre el 21 y 24 de junio de este año. Este Congreso se enmarca en el bicentenario de la gesta independentista de la batalla de Carabobo que contextualiza no solo la independencia de Venezuela sino además de toda América latina y la derrota del colonialismo, a la vez que la destrucción de uno de los imperios más poderosos de la época. Es decir, esta batalla de Carabobo es la continuidad del proceso de lucha popular anticolonial y antimperialista que aun hoy se hace más vigente que nunca en todo el mundo.
En vista de esto, el movimiento obrero de Venezuela, encabezado por la Vicepresidencia de la Clase Obrera del Partido Socialista Unido de Venezuela (VCO-PSUV), la Central Bolivariana Socialista de Trabajadoras y Trabajadores de la Ciudad, el Campo y la Pesca (CBST-CCP) y la Plataforma de la Clase Obrera Antimperialista (PCOA) que conforman el Congreso Bicentenario de los Pueblos, sector trabajadoras y trabajadores realizo siete ( 7) Encuentro regionales (América Latina, países árabes, Norteamericana y el Caribe, África, Europa, Oceanía y Asia) con la participación de 360 voceras y voceros de 80 países del mundo. Siendo el Encuentro Mundial de la Clase Obrera del CBP-T del 03 de mayo el tercero realizado por la Vicepresidencia de la Clase Obrera del Partido Socialista Unido de Venezuela (VCO-PSUV)
Hoy a pesar del surgimiento de nuevos mecanismos de agresión contra los pueblos del mundo, la República Bolivariana de Venezuela, se coloca de pie y las trabajadoras y trabajadores del mundo nos comprometemos a conformación de un proceso que consolide la unidad y articulación de un vasto movimiento internacional de trabajadoras y trabajadores en unidad de lucha contra el imperialismo colonial que además contribuya a la profundización de la Revolución Bolivariana.
Como dijera el Che: si todos fuéramos capaces de unirnos, para que nuestros golpes fueran más sólidos y certeros… ¡qué grande sería el futuro, y qué cercano!
En este contexto, el Encuentro Mundial de la Clase Obrera en el marco del Congreso Bicentenario de los Pueblos del Mundo, sector trabajadoras y trabajadores, acuerda y declara:
- Consideramos que Venezuela Bolivariana, junto con Cuba es la vanguardia mundial antimperialista y por esto nos comprometemos a contar la verdad sobre Venezuela bolivariana al mundo.
- Apoyamos todas las luchas que emprenden a nivel mundial las trabajadoras y trabajadores contra las políticas neoliberales que generan más explotación y precariedad en el trabajo. Asimismo, apoyamos las luchas que emprenden las mujeres contra el patriarcado fomentado por el capital; las luchas por la autodeterminación de las naciones y el respeto a su soberanía; las luchas anticoloniales y antirracistas que se desarrollan en los diversos pueblos del mundo; las luchas en favor de la Pachamama y la verdadera relación de seres humanos y naturaleza mediante una actuación ecológico social; las luchas de los pueblos originarios por sus territorios y contra el extractivismo transnacional.
- Exigimos al gobierno de EE. UU. la eliminación de las ilegales medidas coercitivas unilaterales, ya que son políticas criminales que afectan a los pueblos. Además, solicitamos la devolución de todos los activos robados por el Gobierno de Trump. También condenamos la política genocida de bloqueo económico que se aplica contra las naciones del mundo que ejercen su soberanía.
- Exigimos el retorno a Venezuela de todos los recursos confiscados ilegalmente retenidos, especialmente por los principales bancos europeos que lo que hace es acrecentar el dolor de más de 30 millones de personas en nuestra Patria.
- Consideramos que lo central en este momento es el combate contra la pandemia del Covid-19 y la protección de los pueblos del mundo es por esto por lo que exigimos a los gobiernos y Estados de las grandes potencias y a las transnacionales farmacéuticas que se lucran de esta pandemia, que las trabajadoras y trabajadores del mundo lucharemos por: 1) La gratuidad de las vacunas, 2) La eliminación de todas las patentes de las vacunas desarrolladas por las grandes transnacionales farmacéuticas y 3)Consideración de las vacunas del Covid-19 como un bien público mundial y gratuito.
- Respaldamos a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en su lucha por la soberanía del territorio de la Republica Bolivariana de Venezuela, contra la banda de paramilitares y terroristas promocionados por las elites del gobierno de EE.UU. y el gobierno y la oligarquía colombiana.
- Nos solidarizamos con los familiares de los militares caídos en combate que son héroes en defensa de la soberanía de la Patria Bolivariana.
- Saludamos a la Revolución Bolivariana por la implementación de un modelo político-social incluyente que protege a la clase trabajadora ante las agresiones imperialistas. Expresamos especial solidaridad con el pueblo venezolano en su lucha por su autodeterminación.
- Exigimos el reconocimiento a la nueva Asamblea Nacional electa soberanamente el 6 de diciembre 2020.
- Requerimos el respeto a la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela, a sus instituciones y al proceso electoral para la elección de gobernadores y alcaldes que se efectuara próximamente.
- Ratificamos nuestro decidido respaldo a la Revolución Bolivariana y apoyamos los esfuerzos del legítimo Presidente Constitucional Nicolás Maduro por mantener la paz en la nación suramericana.
- Acompañamos a los pueblos y a los gobiernos del mundo que luchan por su soberanía ante los planes del imperialismo.
- Repudiamos el uso de la fuerza y la implementación de medidas coercitivas unilaterales utilizadas para someter a nuestros pueblos y a sus clases trabajadoras y nos solidarizamos con Venezuela, Cuba, Nicaragua e Irán en su lucha por su soberanía.
- Nos solidarizamos activamente con la lucha histórica del pueblo Palestino contra el sionismo imperialista y colonial y su pretensión de despojarlo de su territorio.
- Apoyamos activamente la lucha anticolonial del pueblo saharauis y del Frente Polisario por su autodeterminación e independencia plena y contra la ocupación de Marruecos.
- Apoyamos la lucha histórica del pueblo de Haití por su soberanía, hoy en rebelión permanente contra el gobierno corrupto y represor de Jovenel Moïse.
- Nos solidarizamos activamente con las justas protestas del hermano pueblo colombiano en su lucha contra las políticas neoliberales del Narco presidente Iván Duque y exigimos su renuncia inmediata. Además, denunciamos la extrema represión y violencia contra nuestro hermano pueblo, responsabilizándolo de las muertes y heridos que ha causado que muestran como ese gobierno no respeta los más elementales principios de derechos humanos.
- Responsabilizamos a Iván Duque del asesinato de centenares de líderes sociales y sindicales.
- Acusamos a Iván Duque de ser el principal instigador en la guerra terrorista criminal contra Venezuela y sus industrias estratégicas y le decimos que los pueblos no perdonan.
- Denunciamos la militarización de Nuestra América y especialmente, la presencia de las bases militares de Estados Unidos y de la OTAN en América Latina y el Caribe.
- Saludamos al pueblo chileno en su lucha por la Asamblea Constituyente cuyas elecciones están previstas para el 15 de mayo. ¡Al basurero histórico la constitución pinochetista!
Igualmente, el Encuentro Mundial de la Clase Obrera en el marco del Congreso Bicentenario de los Pueblos del Mundo, sector Trabajadoras y trabajadores, acuerda:
- Continuar sumando a la clase obrera en las bases programáticas del CONGRESO BICENTENARIO DE LOS PUEBLOS DEL MUNDO, en vísperas de las actividades de conmemoración de los 200 años de la Batalla de Carabobo a realizarse del 21 al 24 de junio.
- Impulsar campañas de solidaridad contra las medidas unilaterales y coercitivas y bloqueos de EE.UU. y Europa a las naciones y pueblos soberanos, tomando como prioridad Venezuela, ejecutando un Plan de acción de alcance internacional acordado por el Congreso Bicentenario de los Pueblos, sector trabajador@s que contemple:
- Impulsar con diversos materiales audio visuales la verdad sobre Venezuela Bolivariana en el mundo que, junto con Cuba, es la vanguardia mundial antimperialista.
- Exigir al gobierno de EE. UU. la eliminación de las ilegales medidas coercitivas unilaterales, ya que son políticas criminales que afectan a los pueblos. Además, solicitamos la devolución de todos los activos robados por el Gobierno de Trump. También condenamos la política genocida de bloqueo económico que se aplica contra las naciones del mundo que ejercen su soberanía.
- Reclamar el retorno a Venezuela de todos los recursos confiscados ilegalmente retenidos, especialmente por los principales bancos europeos que lo que hace es acrecentar el dolor de más de 30 millones de personas en nuestra Patria.
- Respetar la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela y a sus instituciones para el proceso electoral en la elección de gobernadores y alcaldes que se efectuara este año.
- Impulsar los acuerdos de formación, comunicación y experiencias socioproductivas anticapitalistas alcanzados en el Encuentro Mundial de la Clase Obrera Antimperialista del 13/11/2020:
- Implementar la coordinación con los diferentes centros de estudios, formación e investigación de la clase obrera en el mundo para iniciar la creación de una red de intercambio y formación de las trabajadoras y trabajadores.
- Implementar las corresponsalías Obreras Antiimperialistas en cada país, que nos permita de manera real y fidedigna conocer las luchas obreras y populares que se escenifican a nivel mundial, permitiéndonos superar la fragmentación de las luchas e impulse la solidaridad global antimperialista.
- Generar espacios de intercambio de experiencias y conocimientos de nuevas alternativas económicas y políticas entre los trabajadoras y trabajadores a nivel internacional.
- Impulsar proyectos y políticas anticapitalistas orientados a garantizar la soberanía económica de nuestros pueblos (Economía popular, agroecológica, ecosocialismo y de gestión obrero popular, así como las innovaciones técnicas, científicas y culturales).
- Presentar la Agenda común de lucha de las trabajadoras y trabajadores en el marco del Gran Congreso Bicentenario de los Pueblos del Mundo. Esta Agenda común debería contemplar al menos los siguientes puntos:
- La crisis del capitalismo en el escenario de la pandemia COVID19.
- El futuro del trabajo en “la nueva normalidad” y el “Gran reinicio”
- La organización de la clase obrera mundial contra el imperialismo
- Consolidar los espacios de coordinación, articulación y solidaridad de las luchas de la clase trabajadora en el mundo, a través de los Equipos de Enlace del PCOA.
- Consolidar el Equipo promotor de Enlace del PCOA en América Latina y el Pueblo Árabe, quienes establecerán un método para la expansión, articulación y organización de trabajadoras y trabajadores en el mundo, considerando la agenda común aprobada.
- Establecer de una primera reunión semipresencial para los primeros días de junio para establecer las bases de la implementación de la Red de Escuelas Obreras y Populares, donde se realizarán los estudios, investigaciones y análisis de los temas considerados en la agenda común.
Ciudad de Caracas, Cuna del Libertador Simón Bolívar y Capital de la República Bolivariana de Venezuela a los 08 días del mes de mayo de 2.021.
