Observatorio de Trabajador@s en Lucha.
Foto: Huelga general en India que congrego 200 millones de trabajador@s en enero 2019.
29 de abril 2019.
Editorial

El 2018 y este inicio del 2019 han sido años de combates y luchas de los trabajador@s, de las mujeres, los jóvenes y de los pueblos originarios contra el capitalismo decadente. Las movilizaciones de las mujeres los 8 de marzo y su continuidad en todos los procesos sociproductivos y políticos en Europa, Asia África y América Latina; las grandes huelgas y movilizaciones en la India, con una participación de las Mujeres extraordinaria; la amplia movilización popular de los luchadores de sueños en Haití, contra gobiernos corruptos; las grandes movilizaciones de los chalecos amarillos en Francia; los pensionados en España y Chile; las juventudes chilenas y argentinas por el derecho al estudio, las grandes movilizaciones de la clase obrera Argentina contra el gobierno neoliberal de Macri; las movilizaciones en Ecuador contra el tirano Lenin Moreno; los pueblos originarios en la minga de Colombia, tambien en México, fundamentalmente en Chipas y otros Estados por la autonomía municipal y por la lucha del agua en Paraguay; la conformación de vastos movimientos de solidaridad contra todo tipo de guerra en países como EEUU, Canadá y Europa; la lucha por la soberanía de los pueblos Palestino, Sirio, Kurdo, Irán, Nicaragua, Cuba y de forma destacada de Venezuela en su búsqueda de su liberación definitiva, entre otros, nos permiten demostrar que las lucha de clases es un hecho incontestable y que la emancipación de la humanidad del capitalismo opresor será solo obra de la humanidad misma. Es por esto que a propósito de la conmemoración del 1 de mayo día Internacional de los trabajador@s, presentamos el artículo que dedicamos el año pasado por considerarlo muy necesario en estos tiempos de luchas y victorias.
Observador@s Críticos
Mayos de sueños…mayos en lucha…mayos de emancipación de Mujeres y Hombres.

Hay un eco que resuena desde el 1 de mayo de 1886. Sí lo escuchamos hoy en 2019. Al principio era un murmullo. El sistema capitalista es especialista en hacernos olvidar, las escuchas que escuchamos. Nos borran la historia para que no podamos escucharla limpia y realmente como es. Pero allí esta… ¡sí, la escuchamos! nos dicen nuestros hermanos de clase. Está cada vez más clara. ¡Ya escuchamos sus voces, nítidas como la miel! Esto dicen:
“¡Un día de rebelión, no de descanso! Un día no ordenado por los voceros jactanciosos de las instituciones que tienen encadenado al mundo del trabajador. Un día en que el trabajador hace sus propias leyes y tiene el poder de ejecutarlas! Todo sin el consentimiento ni aprobación de los que oprimen y gobiernan. Un día en que con tremenda fuerza la unidad del ejército de los trabajadores se moviliza contra los que hoy dominan el destino de los pueblos de toda nación. Un día de protesta contra la opresión y la tiranía, contra la ignorancia y la guerra de todo tipo. Un día en que comenzar a disfrutar ‘ocho horas de trabajo, ocho horas de descanso, ocho horas para lo que nos dé la gana” (Circular convocando a la acción el 1º de mayo de 1886).

Lo escuchamos, sí. Como si fuera hoy. Pero, esto nos está pasando aun ¡132 años después! Todavía esta allí, es el capitalismo, con las lacras que arrastra: explotación, colonialismo, opresión, patriarcalismo, racismo, desigualdad, exclusión y hasta esclavismo, aun hoy, iniciando el tercer milenio. Parafraseando a Hobbes, el capitalismo es el lobo del Hombre y la Mujer.

Escuchamos a los luchadores de Chicago que 1886 ofrendaron su vida: August Spies, George Engel, Adolf Fischer, Albert Parsons y Louis Lingg, asesinados por la justicia capitalista y Samuel Fielden, Oscar Neebe, Michael Schwab, encarcelados injustamente. Todos obreros de filiación anarquista detenidos y juzgados bajo el cargo de asesinato y conspiración para cometer asesinato.
José Martí en su extraordinaria crónica de los mártires de Chicago relataría su ultima hora: “…desde el montículo del cementerio, rodeado de veinticinco mil almas amigas, bajo el cielo sin sol que allí corona estériles llanuras, habló el capitán Black, el pálido defensor vestido de negro, con la mano tendida sobre los cadáveres: “¿Qué es la verdad, -decía, en tal silencio que se oyó gemir a las mujeres dolientes y al concurso, -¿qué es la verdad que desde que el de Nazareth la trajo al mundo no la conoce el hombre hasta que con sus brazos la levanta y la paga con la muerte? ¡Estos no son felones abominables, sedientos de desorden, sangre y violencia, sino hombres que quisieron la paz, y corazones llenos de ternura, amados por cuantos los conocieron y vieron de cerca el poder y la gloria de sus vidas: su anarquía era el reinado del orden sin la fuerza: su sueño, un mundo nuevo sin miseria y sin esclavitud: su dolor, el de creer que el egoísmo no cederá nunca por la paz a la justicia: ¡oh cruz de Nazareth, que en estos cadáveres se ha llamado cadalso!”
La noche, y la mano del defensor sobre aquel hombro inquieto, dispersaron los concurrentes y los hurras: flores, banderas, muertos y afligidos, perdíanse en la misma negra sombra: como de olas de mar venía de lejos el ruido de la muchedumbre en vuelta a sus hogares.
Y decía el “Arbeiter Zeitung” de la noche, que al entrar en la ciudad recibió el gentío ávido: “¡Hemos perdido una batalla, amigos infelices, pero veremos al fin al mundo ordenado conforme a la justicia: seamos sagaces como las serpientes, e inofensivos como las palomas!”
La justicia capitalista tiene sus paradojas, en 1893 se revisaría el proceso judicial. Las diligencias practicadas por el juez Eberhardt entonces establecieron que los ahorcados no habían cometido ningún crimen y que “habían sido víctimas inocentes de un error judicial” hoy dirían que fueron, simplemente, daños colaterales. Schwab, Fielden y Neebe fueron puestos en libertad.

Pero no han sido los únicos y por ahora, desgraciadamente, no serán los últimos. Pero aunque no les gusten, aunque no lo quieran, vendrán mayos de sueños, mayos en lucha. Asolaremos a los expropiadores de sueños de los pueblos soñadores, sedimentaremos nuestra utopía en el horizonte, para caminarla. Y así y solo así, sembraremos mayos de mujeres y hombres que seguramente, germinaran en Mujeres y Hombres Emancipados.
Observatorio de Trabajador@s en Lucha
Cronología de la huelga general por las 8 horas y los Mártires de Chicago

Presentamos aquí la crónica realizada por José Martí de la revuelta en Haypark y los mártires de Chicago porque consideramos que es un relato histórico social muy importante para el movimiento obrero, un reportaje realizado con la pasión revolucionaria, el examen escrutador de la realidad concreta y con la escrupulosidad de visualizar la utopía que profesaban los luchadores obreros, convertidos en su siembra, en mártires por la libertad.
Observatorio de Trabajador@s en Lucha.
