LA PERIFERIA SE PLIEGA; EL CENTRO SE SOSTIENE. Alastair Crooke.

Alastair Crooke.

Ilustración: Zeinab El-Hajj para Al Mayadeen English

18 de junio 2024.

Cuestiones como la inmigración, el descenso del nivel de vida y el enfado con la Agenda Verde desempeñaron un papel importante en el «motín» electoral, pero la guerra de Ucrania ocupa un lugar central (aunque nunca se admite explícitamente su centralidad).


La consternación, la confusión y la conmoción emanan de Europa a medida que caen primero el Reino Unido, luego el Establishment francés y también el alemán es humillado.  Lo que estamos experimentando es el «ruido» de las líneas defensivas exteriores del Establishment europeo que se pliega, mientras –por ahora– el Centro se mantiene desafiante e inquebrantable.

Aparte del caos político que las euroelecciones han provocado en toda Europa, el punto clave es que se han roto las primeras «líneas de fortificación defensiva» de Bruselas.

Esta «línea» defensiva (conocida coloquialmente como el «Cordón Sanitario«) representa el entendimiento de que la derecha política -invariablemente denigrada como «extrema derecha«- debe ser «amurallada» de la política dominante. Ha sido un acto prohibido permitir que cualquier coalición, o asociación, cohabitara con partidos no centristas de Derecha. Todos los partidos contrarios debían ser condenados al ostracismo.

En Italia, las «trincheras y trampas para tanques» del Cordón ya estaban siendo traspasadas por Georgia Meloni.  En Francia, la Agrupación Nacional de Le Pen condujo un tanque a través de las líneas del Cordón.  Y la AfD y el partido de Sara Wagenkecht abrieron otro agujero, también en Alemania.

Sin embargo, «el Centro«, un bloque de eurodiputados centristas de izquierdas vinculados a Bruselas, puede que aún (sólo) tenga la mayoría en el Parlamento Europeo. Su discurso es que «el Centro ha resistido«. Traducido: están diciendo, «no hay compromiso»; seguimos en la cima.

Bruselas intentará ignorar estos recientes acontecimientos: «nada cambia«; pero, no obstante, se ha abierto una «ventana» en Bruselas, y está entrando aire fresco sobre la herrumbrosa niebla habitual.

Se producirán coaliciones en un espectro político más amplio. Ya están surgiendo nuevos «bloques» parlamentarios, y se pondrá en tela de juicio la política institucional establecida de la UE.

Será una larga lucha gradual, aunque no estratégica, sino periférica.

Sin embargo… y aun así, no te equivoques, esto es solo una escaramuza inicial. La fortaleza principal — la matriz de clubes de elaboración de políticas entrelazados, solo por invitación, los feudos del poder musculoso y la coordinación del poder financiero que juntos comprenden la Estrata Gobernante — sigue intacta.

La gran batalla no se librará en Europa, sino en EEUU.

Por supuesto, cuestiones como la inmigración, la caída del nivel de vida y el enfado con la Agenda Verde desempeñaron un papel importante en el «motín» electoral, pero la guerra de Ucrania es fundamental (aunque nunca se admita explícitamente su centralidad).

Considera el objetivo del reciente G7 en Apulia: En primer lugar, era exhibir a Biden como líder incuestionable de Occidente, acorralando a los vasallos europeos al lado de Ucrania e impulsando su imagen global antes de las elecciones de noviembre.

En segundo lugar, el pacto de seguridad con Ucrania, la confiscación de activos rusos y la iniciativa de préstamo de 50.000 millones de dólares se centraron de nuevo en la óptica: El equipo de Biden esperaba establecer un marcado contraste con su oponente republicano –manifestación de la constancia del apoyo estadounidense al aliado ucraniano; señalamiento de Biden como «campeón transatlántico»; reunión de una coalición internacional bajo liderazgo estadounidense para hacer frente a Rusia-, todo ello con el fin de presentar a Trump como el «aliado poco fiable» en política exterior. (Sin embargo, las encuestas en EEUU dicen que Biden es visto como «débil en política exterior«).

Hubo poco más de sustancia en el G7: sólo unas cuantas celebridades a pie de calle.

¿Qué nos dice esto?

Afirma que el Estrato Gobernante (tanto el estadounidense como sus ramas europeas) considera que Ucrania es fundamental para su futuro.

El Equipo Biden y los protegidos del G7 luchan por el Imperio. Creen firmemente que Rusia debe desintegrarse (de un modo u otro), no sea que Rusia prevalezca y el Imperio se derrita rápidamente.

Del conflicto de Ucrania pende todo el paradigma de Mackinder.

El Presidente Putin, en la reunión de la Junta Directiva del Ministerio de Asuntos Exteriores celebrada esta semana, detalló la historia reciente de la intervención occidental en Ucrania (incluidos acontecimientos no revelados anteriormente). Y expuso muy claramente el objetivo final ruso para Ucrania.

Sin embargo, la esencia del problema de Ucrania reside en la ausencia (más allá de Ucrania) de seguridad para Rusia y el corazón asiático, frente a la «expansión para siempre» atlantista.

¿Puede EEUU contemplar siquiera una negociación del tipo Mackinder (que debería haber tenido lugar tras la caída del Muro de Berlín)? Difícil.

¿Podría, no obstante, EEUU aprovechar la oportunidad de una negociación más limitada con Moscú sobre la base del discurso del Ministerio de Asuntos Exteriores de Putin?

Cuando se le preguntó al Ministro de Asuntos Exteriores Lavrov sobre esa posibilidad, respondió simplemente: «La esperanza es lo último que muere«.

Y así, para terminar sobre el conflicto israelo-palestino. Parece destinado a perdurar.

«Israel” o la Casa Blanca: ¿Quién controla a quién?

Ninguno de los dos, plenamente. Sin embargo, están integrados en un Estrato Gobernante común. «Israel» esencialmente ES EEUU, y EEUU esencialmente ES «Israel».

Una «victoria» de EEUU sobre Rusia debilitaría las fuerzas dirigidas contra «Israel», pero ¿una pérdida estratégica para Occidente en Ucrania? Bueno…

Traducción nuestra


*Alastair Crooke, es un exdiplomático británico y es el fundador y director del Foro de Conflictos con sede en Beirut, una organización que aboga por el compromiso entre el Islam político y Occidente.

Fuente original: Al Mayadeen English

Deja un comentario