INFORME SOBRE EVALUACIÓN DE AMENAZAS CONTRA ESTADOS UNIDOS: Washington afronta «años críticos» en la competencia entre grandes potencias. Mohamad Hasan Sweidan.

Mohamad Hasan Sweidan.

Imagen: OTL

29 de marzo 2023.

A diferencia de años anteriores, el Informe anual de evaluación de la amenaza a Estados Unidos para 2023 contempla Asia Occidental a través del prisma de una competición entre grandes potencias que amenaza con empujar al mundo hacia un orden multipolar postestadounidense.


El 8 de marzo de 2023, el Director de Inteligencia Nacional de Estados Unidos publicó el  Informe Anual de Evaluación de Amenazas, que evalúa las amenazas mundiales a la seguridad nacional de Estados Unidos, incluidas las amenazas cibernéticas y tecnológicas, el terrorismo, las armas de destrucción masiva, la delincuencia y los problemas medioambientales y de recursos naturales.

El informe destaca los retos a los que se enfrenta Washington en el orden mundial liderado por Estados Unidos, en rápida evolución, y señala a China, Rusia, Irán y Corea del Norte como los desafíos de seguridad más importantes para los aliados occidentales en el próximo año.

La competencia estratégica entre Estados Unidos y sus aliados, China y Rusia sobre qué tipo de mundo emergerá hace que los próximos años sean críticos para determinar quién y qué dará forma al nuevo orden mundial.

China, la principal amenaza

Como era de esperar, el informe identifica a China como la principal amenaza para Estados Unidos debido a sus esfuerzos por socavar su influencia en todo el mundo, crear diferencias entre Washington y sus aliados y anexionarse Taiwán. El reciente éxito de China a la hora de facilitar un acuerdo de reconciliación entre Irán y Arabia Saudita ilustra el creciente papel de Pekín en Asia Occidental y en el mundo, y señala un cambio en el equilibrio de poder mundial posterior a la Segunda Guerra Mundial.

Stephen M. Walt, académico estadounidense y columnista de Foreign Policy, describe la distensión entre Riad y Teherán como una «llamada de atención» para la política exterior de Estados Unidos. Señala cómo «China está intentando presentarse como una fuerza de paz en el mundo, un manto que Estados Unidos ha abandonado en gran medida en los últimos años«.

El informe sobre la amenaza refleja el temor de Estados Unidos a la creciente influencia de China, que se refleja en su última estrategia de seguridad nacional y en innumerables discursos de funcionarios estadounidenses durante la última década.

Sin embargo, lo que es nuevo y diferente es el marco temporal para una acción decisiva: Estados Unidos se enfrenta a unos «pocos años críticos» en este conflicto de Grandes Potencias, advierte el informe. El espacio para que Washington defina las reglas del emergente orden mundial multipolar, por el que apuestan fuertemente las potencias emergentes, los Estados medios y el Sur Global, se está reduciendo rápidamente.

El informe también sugiere que China seguirá trabajando en 2023 para convertirse en la potencia más destacada de Asia Oriental y en una superpotencia en la escena internacional. Esto ha provocado una carrera entre los Estados para diversificar sus relaciones exteriores con el fin de optimizar sus intereses nacionales, sobre todo en detrimento de un orden unipolar liderado por Estados Unidos.

Creciente presencia de China en Asia Occidental

La importancia geográfica y económica de Asia Occidental la convierte en un campo de batalla primordial para el conflicto entre Washington y sus rivales, especialmente China. Durante años, Pekín ha seguido la estrategia de poder blando de infiltrarse en la región a través de acuerdos comerciales y de inversión que no provocan directamente a Estados Unidos, pero que han aflojado poco a poco las históricas garras de Washington sobre Asia Occidental.

En 2015, solo dos países de Asia Occidental y el Norte de África se habían sumado a la ambiciosa Iniciativa del Cinturón y la Ruta (BRI, por sus siglas en inglés) multicontinental de China. En 2018, la cifra había aumentado a diez.

El general Michael Kurilla, comandante del Mando Central (CENTCOM) del ejército estadounidense -cuya zona de operaciones abarca 21 países desde el norte de África hasta Asia occidental, central y meridional-, destacó en una comparecencia ante el senado  el 16 de marzo de 2023 que «19 de los 21 países del CENTCOM han firmado la Iniciativa de la Franja y la Ruta con China», y advirtió de que «estamos en una carrera por integrarnos con nuestros socios antes de que China pueda penetrar plenamente en la región.»

Además, el informe afirma que China está desarrollando sus capacidades militares y ampliando su presencia en todo el mundo, construyendo instalaciones militares en el extranjero y firmando acuerdos con países, actividades que se consideran una amenaza para los intereses globales de Estados Unidos.

Un estudio de la Rand Corporation, organización militar estadounidense, afirma que 19 países de todo el mundo podrían albergar bases militares chinas en el futuro, entre ellos siete de la región de Asia Occidental y Norte de África (WANA)(1): Bahréin, Yemen, Siria, Irán, Marruecos, Omán y Arabia Saudí.

A medida que China refuerza su presencia en estas zonas, promoviendo su modelo económico global de «modernización pacífica «, el número de Estados regionales «pendulares» aumenta a expensas de Washington. Es natural que los aliados de Estados Unidos en Asia Occidental busquen diversificar sus relaciones exteriores y sacar provecho del conflicto entre Estados Unidos y China para promover sus intereses nacionales, como han hecho los Emiratos Árabes Unidos, Turquía y, más recientemente, Arabia Saudí.

El enfrentamiento entre Rusia y la OTAN

El Informe de Evaluación de Amenazas de Estados Unidos confirma que Rusia no desea que el actual conflicto en Ucrania se convierta en un conflicto militar directo con Estados Unidos y la OTAN. Sin embargo, esto no excluye la posibilidad de una confrontación. Los servicios de inteligencia sugieren que Rusia seguirá persiguiendo sus intereses de forma competitiva y, en ocasiones, enfrentada y provocadora, incluido el uso de la fuerza militar.

En consecuencia, no hay garantías de que la competencia entre Rusia y Occidente no desemboque en una confrontación, a pesar del deseo de ambas partes de evitarla. Además, la confrontación directa puede llegar a ser necesaria en el futuro si una de las partes considera que la lucha se ha convertido en algo existencial para sus intereses.

Por ejemplo, en el improbable caso de que Rusia sea derrotada en la guerra de Ucrania, la expansión del conflicto puede convertirse en una necesidad, como ha observado el presidente Vladimir Putin: «La guerra en Ucrania es existencial para nosotros», preguntándose «¿Qué valor tiene un mundo sin Rusia?».

La presencia de Rusia en Asia Occidental

El informe indica que Moscú seguirá esforzándose por aumentar su influencia en la región WANA, intentando socavar la primacía de Washington y presentándose como mediador y socio de seguridad indispensable para estos Estados.

Más de un año después del inicio de la guerra de Ucrania, Occidente ha descubierto que un Sur Global más proclive a la independencia fue una de las principales razones del fracaso de su política para aislar a Rusia, y ahora predica la necesidad de rehacer las estrategias occidentales con estos Estados. Lejos de enfrascarse en el conflicto de Ucrania, Rusia ha anunciado que aumentará sus interacciones -comerciales y políticas- con este bloque global de países en desarrollo.

El informe indica que el crecimiento de las relaciones ruso-iraníes y las relaciones estratégicas entre Moscú y Pekín -impulsadas por una visión compartida de que Estados Unidos amenaza sus intereses- conducirán a una mayor cooperación económica, de defensa y política contra las ambiciones hegemónicas de Washington.

El papel regional de Irán para contrarrestar la influencia estadounidense

El informe predice que, en 2023, Irán seguirá trabajando para reducir la influencia estadounidense en Asia Occidental -desde el Golfo Pérsico hasta Levante- y que, esta vez, no actuará solo. Por el contrario, la amenaza iraní percibida forma parte de la competencia más amplia entre China, Rusia e Irán para desafiar el actual orden mundial y desvincularse del sistema liderado por Estados Unidos.

La evaluación de los servicios de inteligencia también destaca el programa de misiles de Irán como una amenaza clave, ya que la República Islámica no sólo cuenta con el mayor arsenal de misiles balísticos de la región, sino que los produce internamente y a un coste extremadamente bajo.

Teherán se centra en mejorar la precisión, la letalidad y la fiabilidad de sus misiles, y es probable que adquiera nuevos sistemas de armas convencionales, como aviones de combate avanzados, aviones de entrenamiento, helicópteros, sistemas de defensa antiaérea, buques de patrulla paranaval y carros de combate principales. Esto se debe a la profundización de los lazos militares de Teherán con Moscú, que puede llevar a Irán a obtener aviones de combate rusos SU-35. Tres días después de la publicación del Informe de Evaluación de Amenazas de Estados Unidos, los medios de comunicación iraníes  anunciaron que se había cerrado el acuerdo de compra con Moscú.

Además, el actual conflicto en Ucrania ha hecho que Rusia dependa más de sus aliados y socios en todo el mundo, lo que representa una oportunidad para que Irán promueva sus intereses en la región y aumente su profundidad estratégica.

La importancia de Asia Occidental para EE.UU.

Según el informe, si Irán no recibe alivio de las sanciones occidentales, es probable que sus funcionarios consideren aumentar aún más el enriquecimiento de uranio hasta el 90 por ciento, lo que Washington tratará de evitar mediante la posible renovación del acuerdo nuclear abandonado por el presidente estadounidense Donald Trump en 2018.

El informe destacó que el retorno al pleno cumplimiento del  Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés) requiere el alivio de las sanciones, la adhesión de Washington a sus obligaciones y el cierre por parte del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de las investigaciones relacionadas con las salvaguardias en tres sitios nucleares no revelados. Esto plantea la posibilidad de un acuerdo nuclear entre EE.UU. e Irán este año.

El año pasado, el Informe de Evaluación de Amenazas de EE.UU. de 2022 analizaba la región de Asia Occidental bajo cinco epígrafes clave: Rusia, Irán, migración debida a conflictos regionales, terrorismo global y conflictos e inestabilidad. Dedicaba un párrafo a explicar cómo los conflictos en la región suponen una amenaza para los intereses estadounidenses.

Sin embargo, el informe 2023 sólo aborda brevemente la región bajo tres epígrafes: Rusia, Irán y terrorismo global. La evaluación actual contempla la región casi exclusivamente a través del prisma de la competencia de Estados Unidos con China, Rusia e Irán, en marcado contraste con el informe anterior, que concedía importancia a las condiciones y conflictos de la región que afectan directamente a los intereses estadounidenses.

Las grandes potencias en un mundo multipolar

Esta diferencia de perspectiva no indica una disminución de la importancia de la región para Washington, sino más bien que la competencia entre las grandes potencias define la presencia estadounidense en la región en la actualidad.

La evaluación actual hace más hincapié en la competencia con las potencias emergentes para definir la forma y establecer las reglas del nuevo orden mundial – y considera que los próximos años serán vitales para evitar la aparición de un orden mundial que no garantice los intereses de EEUU.

Sin duda, la competencia entre las grandes potencias es el factor clave que determina la percepción que Washington tiene hoy de las amenazas globales. El reto al que se enfrenta Estados Unidos es que el ritmo del cambio se está acelerando, y las potencias emergentes cooperan cada vez más entre sí a todos los niveles para contrarrestar el peso de Estados Unidos.

En consecuencia, la evaluación de 2023 advierte de que Washington ha entrado en un periodo crítico que requerirá una escalada gradual contra cualquier entidad que intente dar forma e imponer estos cambios globales. Está claro que Estados Unidos es consciente de la acuciante necesidad de actuar con rapidez y decisión para salvaguardar sus intereses y asegurar su lugar en el emergente panorama multipolar.

Traducción nuestra


*Mohamed Sweidan es investigador de estudios estratégicos, escritor para diferentes plataformas mediáticas y autor de varios estudios en el campo de las relaciones internacionales. Mohamed se centra principalmente en los asuntos rusos, la política turca y la relación entre la seguridad energética y la geopolítica.

Nota nuestra

(1) WANA acrónico de West Asia and North África en inglés, (Asia occidental y norte de África)

Fuente original: The Cradle

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