ENTREVISTA A IÑAKI GIL SAN VICENTE: «Como en el Donbass, el derecho a la autodeterminación del pueblo catalán y vasco está prohibido por la OTAN» Carla Benito G.

Entrevista a Iñaki Gil de San Vicente por Carla Benito G.

Ilustración: Estelí Meza, México.

11 de julio 2022.

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Foto: MIGUEL LÓPEZ MALLACH

Recientemente, Iñaki Gil de San Vicente ha visitado Barcelona para participar en la contracumbre organizada por la Plataforma por la Paz, contra las guerras, OTAN no, de Cataluña. Profesor y pensador marxista abertzale, es autor de numerosos artículos y libros, el último: Del socialismo utópico a la teoría marxista de la crisis (Boltxe Kolektiboa, 2020). Nos encontramos con él justo antes de su intervención en una charla sobre liberación nacional, organizada por la Izquierda Independentista del Barcelonès. En el contexto actual de guerra en Ucrania, conversamos precisamente sobre geopolítica, la OTAN, el papel de las izquierdas y los movimientos de liberación nacional de clase.


Ha habido una lenta caída de la movilización propiciada por esta normalización, que a su vez está influenciada por el giro hacia el centro de las fuerzas revolucionarias, que han aceptado la lógica de la democracia burguesa en Occidente


La existencia de la OTAN en los últimos años se ha normalizado, los pocos movimientos que se oponen son muy pequeños y, a raíz de la guerra en Ucrania, nuevos estados piden entrar. ¿Por qué?

Por varias razones. Una es que lo que en el Estado español llamamos “la izquierda de su majestad” y en el resto de Europa reformismo ha vivido un proceso de aceptación de las reglas del juego de la Unión Europea y de la estructura parlamentaria europea. También de aceptación de la indiferencia de la gente de clase trabajadora respecto a lo que hace Europa, el imperialismo europeo, los crímenes de Europa y, por tanto, la OTAN. En España, en 1986 se celebró un referéndum de entrada a la alianza atlántica y sólo tres naciones dijimos que no: catalanes, canarios y vascos. Ha habido una lenta caída de la movilización propiciada por esta normalización, que a su vez está influenciada por el giro hacia el centro de las fuerzas revolucionarias, que han aceptado la lógica de la democracia burguesa en Occidente.

¿Qué ha provocado esta tendencia a la normalización?

De una forma u otra, mucha gente, aunque sea proletaria y de naciones oprimidas, entiende que la forma menos mala de vivir en Europa -respecto al este de Europa, el norte de África, Turquía o Palestina- es creer que vives en un oasis y esto hace que se olviden los crímenes. Se vio claro en la guerra de Yugoslavia y con su destrucción de 1991 a 1999. También, en todos los crímenes contra Irak, independientemente de la valoración que cada uno pueda hacer sobre el gobierno de Sadam Hussein. Las dos guerras contra Irak dejaron un gigantesco saldo de muertes… Simplemente por el embargo socioeconómico impuesto del año 91 al 93, murieron medio millón de niños iraquíes por hambre y enfermedades en medio de la pasividad europea. También lo vivimos en el 2011 con la destrucción de Libia, cuando mucha gente de la izquierda europea lo aplaudía, como en Siria.

¿Son guerras que no se autoperciben como propias?

Antes de la crisis del 2010, el panorama europeo entró en una normalidad en la que incluso a aquellas naciones que habían dicho no en la OTAN apagaron la movilización. Por ejemplo, en el País Vasco se normalizó la existencia del polígono de tiro de Las Bardenas, donde vienen los aviones estadounidenses de la OTAN a lanzar bombas, bombas que explotan. Un año antes de que nos metieran a golpes en la OTAN, aunque hubiéramos dicho que no, el 70% de las bombas explosivas y cohetes que los aviones estadounidenses utilizaban en prácticas se echaron en territorio vasco. Algunos hemos visto lanzar bombas a Navarra y cómo la expansión del aire llega hasta un kilómetro y medio más lejos… Ahora, en Andalucía, comienzan a recuperar movilizaciones, pero la razón fundamental para no hacerlo es la aceptación de la lógica.

Sin embargo, durante la última década se ha alterado la percepción de estabilidad.

En 2007-2008 arrancó una crisis y alguna gente empezó a darse cuenta de que Europa volvía hacia un gobierno muy autoritario. Por ejemplo, hay que recordar que tanto el País Vasco como los Países Catalanes tenemos territorio dentro del Estado francés, y Francia es un gobierno nuclear, con bombas nucleares, que ha ido imponiendo medidas draconianas y duras, no sólo a raíz de los chalecos amarillos . A partir de 2009, cuando la crisis empezó a afectar a Europa, estas situaciones empezaron a radicalizarse. Con la destrucción de Libia en el 2011 y lo que vino después en el 2015, con el malestar social que existía en muchas partes del mundo, la OTAN empezó a aparecer como un pequeño monstruo. Lo que la gente no sabe es que a finales del siglo XX, por presión de la derecha europea,

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Entrevista a Iñaki Gil de San Vicente. MIGUEL LÓPEZ MALLACH

Como la del Estado español, ¿a raíz del 1 de octubre en Cataluña?

A partir de 2014, fui testigo de la esperanza de que una gran parte del pueblo catalán tenía en que la UE impulsara el proceso catalán, pero quienes ya éramos críticos con la OTAN y con la Unión Europa advertíamos que no se hicieran lusiones. Estas ilusiones estaban prohibidas de raíz porque la OTAN había asumido ser garante de la unidad territorial de Francia, España y todos los estados. Y así ha sido: Europa dijo que tururutporque detrás estaba la OTAN. Los Mossos d’Esquadra, la Ertzaintza en tierras vascas, la policía foral en Nafarroa o la policía francesa en Iparralde o Perpiñán, son fuerzas controladas por la OTAN, una estructura que va penetrando. En la medida en que la crisis de 2008-2010 demostraba que existía una situación insoportable y que el poder represivo aumentaba, las naciones oprimidas se daban cuenta de que no sólo se enfrentaban a poderes tradicionales, sino a una estructura europea. Esto ha estallado después de Siria, pero también en Kazajistán, en Bielorrusia y finalmente en Ucrania. A partir de ahí, los posicionamientos categóricos del Estado francés y español, de Alemania o Gran Bretaña fueron que los ucranianos se mataran si querían, pero que la OTAN prohibiera a toda costa que pudiera haber un referéndum de autodeterminación de las repúblicas populares del Donbass. Aunque ya lo habían hecho y lo habían ganado con un 91% en el 2014, la OTAN le prohíbe mientras llevaban ya 14.000 muertos y un millón de exiliados. Rusia advirtió que ya no podía retrocederse más, que se estaban poniendo cohetes y misiles nucleares a diez minutos de Moscú ya cinco de Minsk con la entrada de Finlandia y Suecia en la OTAN. Además, Leningrado, San Petersburgo, queda a 130 kilómetros de los cohetes nucleares de la OTAN y por eso Rusia ha dicho lo suficiente. Como en el Donbass, el derecho a la autodeterminación del pueblo catalán y vasco está prohibido por la OTAN, que es quien garantiza al Estado español que llegue petróleo y gas relativamente barato, también comida y, respecto al Sáhara, alianzas con el Marruecos o que se controle la migración que Europa ha provocado con su saqueo sistemático. la OTAN le prohíbe mientras ya llevaban 14.000 muertos y un millón de exiliados. Rusia advirtió que ya no podía retrocederse más, que se estaban poniendo cohetes y misiles nucleares a diez minutos de Moscú ya cinco de Minsk con la entrada de Finlandia y Suecia en la OTAN. Además, Leningrado, San Petersburgo, queda a 130 kilómetros de los cohetes nucleares de la OTAN y por eso Rusia ha dicho lo suficiente. Como en el Donbass, el derecho a la autodeterminación del pueblo catalán y vasco está prohibido por la OTAN, que es quien garantiza al Estado español que llegue petróleo y gas relativamente barato, también comida y, respecto al Sáhara, alianzas con el Marruecos o que se controle la migración que Europa ha provocado con su saqueo sistemático. la OTAN le prohíbe mientras ya llevaban 14.000 muertos y un millón de exiliados. Rusia advirtió que ya no podía retrocederse más, que se estaban poniendo cohetes y misiles nucleares a diez minutos de Moscú ya cinco de Minsk con la entrada de Finlandia y Suecia en la OTAN. Además, Leningrado, San Petersburgo, queda a 130 kilómetros de los cohetes nucleares de la OTAN y por eso Rusia ha dicho lo suficiente. Como en el Donbass, el derecho a la autodeterminación del pueblo catalán y vasco está prohibido por la OTAN, que es quien garantiza al Estado español que llegue petróleo y gas relativamente barato, también comida y, respecto al Sáhara, alianzas con el Marruecos o que se controle la migración que Europa ha provocado con su saqueo sistemático. que se estaban poniendo cohetes y misiles nucleares a diez minutos de Moscú ya cinco de Minsk con la entrada de Finlandia y Suecia en la OTAN. Además, Leningrado, San Petersburgo, queda a 130 kilómetros de los cohetes nucleares de la OTAN y por eso Rusia ha dicho lo suficiente. Como en el Donbass, el derecho a la autodeterminación del pueblo catalán y vasco está prohibido por la OTAN, que es quien garantiza al Estado español que llegue petróleo y gas relativamente barato, también comida y, respecto al Sáhara, alianzas con el Marruecos o que se controle la migración que Europa ha provocado con su saqueo sistemático. que se estaban poniendo cohetes y misiles nucleares a diez minutos de Moscú ya cinco de Minsk con la entrada de Finlandia y Suecia en la OTAN. Además, Leningrado, San Petersburgo, queda a 130 kilómetros de los cohetes nucleares de la OTAN y por eso Rusia ha dicho lo suficiente. Como en el Donbass, el derecho a la autodeterminación del pueblo catalán y vasco está prohibido por la OTAN, que es quien garantiza al Estado español que llegue petróleo y gas relativamente barato, también comida y, respecto al Sáhara, alianzas con el Marruecos o que se controle la migración que Europa ha provocado con su saqueo sistemático.


 No hace falta reivindicar una paz abstracta sino una paz justa, conseguida después del derecho a la resistencia


Están resurgiendo algunas plataformas llamadas por la paz y contra la OTAN. De hecho, justamente la contracumbre de la OTAN es el motivo de su visita a Barcelona. ¿Qué utilidad tienen estos espacios?

Creo que es tarde, ha habido demasiados años de pasividad. En Andalucía las manifestaciones contra las bases estadounidenses se han ido abandonando, incluso por parte del propio Partido Comunista y Izquierda Unida que ahora ni las convocan. Es la izquierda independentista andaluza y sectores de la izquierda internacionalista española quien sale a exigir el desmantelamiento de las defensas estadounidenses. Esto ocurre en todas partes, también en el País Vasco con el polígono de tiro. Asimismo, es interesante analizar la función del puerto de Valencia y de Barcelona en el eje mediterráneo y de los Països Catalans en toda la composición actual. Por un lado, ha habido dejadez y normalización. Por otra parte, también ha penetrado la ideología del pacifismo contra una tremenda máquina que ha causado un montón de muertes en el mundo. Frente a este monstruo, pedir paz puede servir en algún momento a sectores muy suaves, con una conciencia muy baja, con muchos miedos, que no han querido estudiar la historia o no se han preocupado por las contradicciones de fondo. En el País Vasco, cada vez somos más quienes decimos que el pacifismo no vale contra la OTAN y que la consigna por la paz no tiene sentido. Lo que hace falta es pasar a defender el derecho que tienen las repúblicas populares del Donbass y de Rusia a defenderse de la OTAN, el derecho del pueblo saharaui a resistir porque lo han vendido y traicionado por exigencia estadounidense. No hace falta reivindicar una paz abstracta sino una paz justa, conseguida tras el derecho a la resistencia. La reivindicación «no a la guerra, paz» les va muy bien a ellos y eso es lo que debemos explicar a la gente que todavía se mueve en ese nivel de duda y de imprecisión. ¿Alguien piensa que las bases estadounidenses en el Estado español permitirían una república en Cataluña? Es necesario que el ejército norteamericano se vaya de las bases que ocupa en Andalucía, en el País Vasco y en los Países Catalanes. Los barcos deben abandonar este territorio como condiciónsine qua non . Después de que todas sus tropas se marchen, empezando por la Guardia Civil que es un cuerpo supeditado a las órdenes de la OTAN, deben dar la palabra a los pueblos.

En Cataluña parece que a partir de octubre de 2017 no ha sabido reaccionarse. En ese momento, ¿qué deben hacer las izquierdas independentistas para salir de la resistencia y volver a un episodio de movilización?

Lo primero que deben hacer es darse cuenta o analizar cómo ha cambiado la realidad y la estructura política, socioeconómica y de opresión nacional desde el año 1986, cuando nos metieron a martillazos en la OTAN. ¿Alguien pensaba que un acuerdo con la democracia española permitiría que Cataluña, de forma democrática y pacíficamente, siguiera por su camino? La misma burguesía catalana dijo que ni hablar de ello, al igual que en Canarias y en el País Vasco. Ahora, todas las burguesías en el Estado español son netamente pro otanistas porque han visto que el capitalismo europeo solo puede sobrevivir como capitalismo propio para ellos y sus riquezas si obedecen a Estados Unidos. El capitalismo actual se encuentra en una crisis que no existía entonces, el agotamiento de un montón de recursos es mucho más grave que en el 86 y, sobre todo, hay unos poderes que están cogiendo a Europa con tenazas. El auge del poder en Eurasia, así como el poder que representa Rusia, China, Irán, Pakistán e India posiblemente, o lo que ocurre en América Latina, está desbordando ya a Europa y Estados Unidos. La burguesía europea sabe que su única garantía del viejo sueño, donde Europa dirige el mundo con el permiso de Estados Unidos, sólo será si obedece a Estados Unidos. Y Ucrania es un foco para todas estas burguesías europeas que deben prepararse para el frente interno dentro de Europa, ese frente contra las clases trabajadoras. Todas las medidas de represión que se están tomando, de limitación de libertades, de aumento de autoritarismo, racistas, fascistas… todo está consentido por la OTAN y las burguesías, aunque después en una situación de elecciones el fascismo en el Estado francés por ejemplo haya sido frenado por Macron, pero esto son disputas entre las mismas burguesías. Nada más.


Ucrania y Rusia producen al menos el 29% del trigo del mundo y tal y como está el panorama mundial, la alimentación es un arma de dominación de los pueblos


¿Le marca un tope en la extrema derecha, pero no la confronta?

Exacto, hasta que les interese. El Estado español está algo más avanzado porque las burguesías están entendiendo que o existe un acuerdo entre el PP y el PSOE o existe un acuerdo entre PP y VOX. Están discutiendo qué les puede interesar para 2023: si un gobierno de salvación nacional o un gobierno neofascista. Una situación que se está produciendo en toda Europa. ¿Por qué ahora contra Rusia y Ucrania? Contra Ucrania porque no pueden permitirse que haya derecho a la autodeterminación de las repúblicas populares, que tienen unas leyes sociales más avanzadas, aunque las existentes en Europa. Ucrania es un peligro porque si triunfa el derecho a la autodeterminación de una región con mejores leyes que las que tenemos aquí, puede extenderse hacia otras naciones oprimidas de Europa y eso está prohibido por la propia OTAN. Otros motivos son también que Ucrania y Rusia producen al menos el 29% del trigo del mundo y tal y como está el panorama mundial, la alimentación es un arma de dominación de los pueblos. Apropiarse de las tierras negras de Ucrania y Rusia, incluso de las reservas de agua que tiene Bielorrusia en los pantanos del Pripet -que son enormes y tienen una importante reserva de agua dulce-, con los cambios en el clima, en diez o quince años tendrá un valor muy grande. Por eso el imperialismo está luchando en todos los acuíferos del mundo. Hay una transnacional francesa canadiense que compró glaciares chilenos en el gobierno de Pinochet para quedarse con el agua del deshielo y llevarla en barcos, pero también para explotarlos y quedarse con los minerales de sedimentación que hay: oro, diamantes, minerales raros… El capitalismo sabe dónde invierte.

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Entrevista a Iñaki Gil de San Vicente. MIGUEL LÓPEZ MALLACH

Aparte de los intereses como la tierra fértil, tú has hablado de la intención de debilitar y derrotar a Rusia por parte de las potencias hegemónicas en Occidente…

El primer plan de balcanizar Rusia lo trazaron Estados Unidos en 1914, cuando no existía la URSS. La idea era romper el régimen zarista y crear doce gobiernos regionales controlados por occidente. Precisamente, ese plan lo reactivó un periodista de la extrema derecha, Navalny. Él abogaba por una Rusia nazi, regionalizada, occidental, integrada en la UE y en la OTAN, pero cada vez más sectores de la burguesía rusa han ido viendo que por ahí no iban a ninguna parte y están intentando hacer una alianza estratégica con China. Esto quiere evitarse para llevar a la OTAN a una frontera con China y, finalmente, tener Rusia totalmente rodeada. Parece que no, pero realizan los planes con quince años de anticipación. Tienen un lugar para atacar a Rusia en Polonia, Ucrania o Suecia y también lo tenían en Afganistán donde fueron expulsados ​​o Pakistán, donde el golpe de estado les falló. Tienen la India, donde se está debatiendo con una lucha de clases impresionante. Tienen Corea del Sur, tienen el AUKUS -la alianza de Australia, Nueva Zelanda, Gran Bretaña, Canadá y Estados Unidos- y tienen Japón, que se está rearmando hasta los dientes con un giro impresionante hacia la ideología imperial japonesa. También cuentan con Alemania y todo el nazismo que se está preparando en Ucrania. Existe una internacional nazi potenciada tanto por el partido republicano de Trump como por una derecha del Partido Demócrata de Biden en Estados Unidos. Estas son las razones que dentro de Europa les llevan a presionar a Ucrania. Y ahora, la izquierda europea se ha encontrado que está en un agujero porque durante años ha ignorado voluntariamente lo que se acercaba. Tienen Corea del Sur, tienen el AUKUS -la alianza de Australia, Nueva Zelanda, Gran Bretaña, Canadá y Estados Unidos- y tienen Japón, que se está rearmando hasta los dientes con un giro impresionante hacia la ideología imperial japonesa. También cuentan con Alemania y todo el nazismo que se está preparando en Ucrania. Existe una internacional nazi potenciada tanto por el partido republicano de Trump como por una derecha del Partido Demócrata de Biden en Estados Unidos. Estas son las razones que dentro de Europa les llevan a presionar a Ucrania. Y ahora, la izquierda europea se ha encontrado que está en un agujero porque durante años ha ignorado voluntariamente lo que se acercaba. Tienen Corea del Sur, tienen el AUKUS -la alianza de Australia, Nueva Zelanda, Gran Bretaña, Canadá y Estados Unidos- y tienen Japón, que se está rearmando hasta los dientes con un giro impresionante hacia la ideología imperial japonesa. También cuentan con Alemania y todo el nazismo que se está preparando en Ucrania. Existe una internacional nazi potenciada tanto por el partido republicano de Trump como por una derecha del Partido Demócrata de Biden en Estados Unidos. Estas son las razones que dentro de Europa les llevan a presionar a Ucrania. Y ahora, la izquierda europea se ha encontrado que está en un agujero porque durante años ha ignorado voluntariamente lo que se acercaba. que se está rearmando hasta los dientes con un giro impresionante hacia la ideología imperial japonesa. También cuentan con Alemania y todo el nazismo que se está preparando en Ucrania. Existe una internacional nazi potenciada tanto por el partido republicano de Trump como por una derecha del Partido Demócrata de Biden en Estados Unidos. Estas son las razones que dentro de Europa les llevan a presionar a Ucrania. Y ahora, la izquierda europea se ha encontrado que está en un agujero porque durante años ha ignorado voluntariamente lo que se acercaba. que se está rearmando hasta los dientes con un giro impresionante hacia la ideología imperial japonesa. También cuentan con Alemania y todo el nazismo que se está preparando en Ucrania. Existe una internacional nazi potenciada tanto por el partido republicano de Trump como por una derecha del Partido Demócrata de Biden en Estados Unidos. Estas son las razones que dentro de Europa les llevan a presionar a Ucrania. Y ahora, la izquierda europea se ha encontrado que está en un agujero porque durante años ha ignorado voluntariamente lo que se acercaba.

Sin embargo, y cambiando ligeramente de tema, los cambios en la ofensiva capitalista también están empezando a afectar a las dinámicas de las izquierdas. Existen ciertas fracciones que hasta ahora formaban parte de organizaciones de liberación nacional de clase que están creando nuevos movimientos. Por ejemplo, el auge de Mugimendu Sozialista (MS) en el País Vasco. ¿Cómo se ha llegado hasta ahí?

Lo que está ocurriendo en el País Vasco es que una generación nueva, joven, que vive un capitalismo feroz, se está dando cuenta de que las estrategias de la deriva reformista de Bildu no la interpelan. Según un informe de Cáritas, sólo el 40% de la población está por encima del nivel de pobreza. Esto está golpeando mucho a la juventud trabajadora y se está produciendo una ruptura generacional. Periódicamente, cuando existen situaciones similares, existen rupturas de generaciones trabajadoras, juveniles, que son de composición obrera o en menor medida pequeño burguesa. Ahora se han dado cuenta de que sus padres, en este caso Bildu, les ha dejado abandonados. Pero no sólo existe ese movimiento joven, también hay una tendencia a la recuperación de muchos militantes de 40 o 50 años que pasaron una crisis muy fuerte al ver que se arrojaban por la borda un montón de valores por los que se había luchado y se habían hecho enormes sacrificios, literalmente por nada. Existen otros sectores que no tienen la presencia mediática del MS y realizan una tarea de organización y autoorganización más invisible, pero que tal vez sea más importante a medio o largo plazo.

¿En qué se materializa?

Lo que está sucediendo es un empobrecimiento social tremendo, en un contexto de lucha de clases al alza con unas movilizaciones de nuevas organizaciones, algunas de las cuales carecen de nombre público y actúan como cuadrillas conectadas en red o por la tradición tan clásica del pueblo vasco como es el movimiento popular, el movimiento cultural. Esto se está viendo mucho en el movimiento por la recuperación de la lengua y cultura vasca, también en la influencia impresionante de la juventud, de gaztes, sobre todo de mujeres jóvenes desde 2018-2019. Por eso creo que no debería centrarse exclusivamente toda esta riqueza, ni potenciar esta lucha de clases, ni estas reflexiones y debates en el movimiento socialista, ya que sólo es una parte. El MS es una parte de todo un movimiento amplio surgido a partir del impacto de la crisis, ver cómo la vía parlamentaria española y las promesas del PSOE son un bluf. Literalmente, no se está consiguiendo nada y lo que se está consiguiendo es un empobrecimiento mayor, las leyes represivas siguen vigentes. Todo lo prometido si se aceptaba la vía española, de nuevo, no se está cumpliendo. Se está magnificando lo poco que se ha logrado para magnificar todo lo que no existe. Incluso cuando se dice que electoralmente la antigua izquierda aberzale ha subido votos, se omite que quienes ha perdido por la izquierda les ha cogido de Podemos y de IU, de la izquierda española que está en caída libre o incluso de algunos sectores vasquistas del PSOE, que están viendo que incluso votando en Bildu podrían encontrar un asiento en el futuro gobierno vasco, como en Navarra. En las últimas elecciones en País Vasco sólo votó un 49,22%. Esto es una derrota estratégica para aquellos que prometían que llegando al parlamento vasco, a Madrid oa las diputaciones ganaríamos. Hay varias perspectivas sobre qué hacer, la del MS es una, pero hay otras que ya empiezan a plantear un modelo en el que cada vez el independentismo socialista, la reivindicación nacional y reivindicar un independentismo de clase es más acuciante. Empieza a salir una línea diferente a la que defiende el Movimentu Sozialista, emergen textos que plantean que todo lo que está sucediendo confirma la valía del independentismo socialista histórico y está planteando vías de intervención en este independentismo y vías de avance de ese independentismo en las opresiones nacionales que existen en 2022 bajo el mandato de la OTAN. en Madrid o en las diputaciones ganaríamos. Hay varias perspectivas sobre qué hacer, la del MS es una, pero hay otras que ya empiezan a plantear un modelo en el que cada vez el independentismo socialista, la reivindicación nacional y reivindicar un independentismo de clase es más acuciante. Empieza a salir una línea diferente a la que defiende el Movimentu Sozialista, emergen textos que plantean que todo lo que está sucediendo confirma la valía del independentismo socialista histórico y está planteando vías de intervención en este independentismo y vías de avance de ese independentismo en las opresiones nacionales que existen en 2022 bajo el mandato de la OTAN. en Madrid o en las diputaciones ganaríamos. Hay varias perspectivas sobre qué hacer, la del MS es una, pero hay otras que ya empiezan a plantear un modelo en el que cada vez el independentismo socialista, la reivindicación nacional y reivindicar un independentismo de clase es más acuciante. Empieza a salir una línea diferente a la que defiende el Movimentu Sozialista, emergen textos que plantean que todo lo que está sucediendo confirma la valía del independentismo socialista histórico y está planteando vías de intervención en este independentismo y vías de avance de ese independentismo en las opresiones nacionales que existen en 2022 bajo el mandato de la OTAN. pero hay otros que ya empiezan a plantear un modelo en el que cada vez el independentismo socialista, la reivindicación nacional y reivindicar un independentismo de clase es más urgente. Empieza a salir una línea diferente a la que defiende el Movimentu Sozialista, emergen textos que plantean que todo lo que está sucediendo confirma la valía del independentismo socialista histórico y está planteando vías de intervención en este independentismo y vías de avance de ese independentismo en las opresiones nacionales que existen en 2022 bajo el mandato de la OTAN. pero hay otros que ya empiezan a plantear un modelo en el que cada vez el independentismo socialista, la reivindicación nacional y reivindicar un independentismo de clase es más urgente. Empieza a salir una línea diferente a la que defiende el Movimentu Sozialista, emergen textos que plantean que todo lo que está sucediendo confirma la valía del independentismo socialista histórico y está planteando vías de intervención en este independentismo y vías de avance de ese independentismo en las opresiones nacionales que existen en 2022 bajo el mandato de la OTAN.


No puedes decir simplemente que quieres un estado socialista, debes rellenarlo de contenido, modelos y alternativas


¿Crees que algunas perspectivas pueden acabar haciendo un favor en el estado? ¿Qué potencial revolucionario tienen?

Es necesaria una perspectiva de hacia dónde quieres avanzar, no se puede decir únicamente: “quiero un estado socialista”. ¿Qué es esto, cómo debe avanzar, qué políticas concretas debes hacer ahora, qué función tiene reivindicar la independencia desde ahora mismo, de qué contenido debes dotarlo, qué alianzas debes establecer en el Estado español? Los que tenemos una parte de nuestro país ocupado por franceses, ¿qué alianza debemos establecer? Quienes estamos bajo una estructura como la OTAN, ¿qué alianzas debemos establecer dentro de Europa con otros pueblos? No puedes decir simplemente que quieres un estado socialista, debes rellenarlo de contenido, modelos y alternativas. Este proceso ya está empezado, ya existe un sector que reconoce que un estado nacionalista vasco es imprescindible.

Fuente: Directa

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