Clodovaldo Hernández.
25 de junio 2019.
Recientemente han circulado unas palabras atribuidas a Elliott Abrams, en las que este funcionario explica las razones por las cuales Estados Unidos está obligado a impedir, por todos los medios a su alcance, que el socialismo venezolano obtenga logros y se consolide.
La veracidad de esas declaraciones, supuestamente emitidas ante el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, no está comprobada. El testimonio no ha sido difundido por grandes medios de comunicación, sino por algunas páginas web y redes sociales. Pero, como dice la locución latina, si non e vero e ben trovatto, es decir, que si no son ciertas, resultan bastante creíbles.
En primer lugar, las palabras atribuidas a Abrams son una explicación muy clara de la actitud hostil que siempre ha tenido EEUU ante la Venezuela bolivariana. Incluso, ilustran el aparente despropósito cometido por el expresidente demócrata afrodescendiente Barack Obama cuando declaró a Venezuela como amenaza inusual y extraordinaria para EEUU.
“Esto de atacar al chavismo es sencillamente para nosotros una guerra de sobrevivencia y la imposición de una razón que debe prevalecer sobre las demás, porque de otro modo estaremos admitiendo y dando campo para que se nos destruya”, habría dicho Abrams.
“¿Imagínense, señores representantes, por un segundo, que nosotros dejáramos gobernar a los chavistas sin ponerles trabas, sin hacerles la guerra, permitiéndoles hacer sus proyectos sociales sin tomar en cuenta nuestras empresas y socios, siendo que los valores nuestros han sido los suyos por casi dos siglos?”, continúa la argumentación ahondando en el riesgo que la Venezuela bolivariana representa para el modelo capitalista.
Vigencia de la Doctrina Monroe
El enfoque de la vetusta Doctrina Monroe (“América para los americanos”), que ya han enarbolado otros funcionarios de la administración Trump, se observa de manera transparente en la continuación de este discurso en el que el socialismo venezolano se dibuja como contagioso ejemplo para el resto de los países del continente: “Imagínense que le sigamos permitiendo tener toda clase de relaciones extrañas con todo ese mundo adverso a Estados Unidos, llenando a su pueblo de conceptos e ideas que van todos contra nuestros valores. Imagínenselo por un momento, señores representantes: esto conduciría a la debacle y a la perdición de la democracia en el hemisferio occidental, aquí mismo en nuestras entrañas. He ahí, la razón primordial por la cual ese tipo de régimen constituye una amenaza para la seguridad nacional de nuestro país, algo que ustedes lo deben saber muy bien. En esencia, de eso se trata la lucha que estamos librando contra este tipo de regímenes que pondrían en peligro nuestro propio destino, la paz mundial”
Enfoque de Guerra Fría
Otra frase que se le ha endosado al veterano funcionario es perfectamente coherente con el radical anticomunismo que ha intoxicado a la política de EEUU durante más de un siglo, y que alcanzó niveles de fanatismo durante la Guerra Fría.
“Nosotros, que somos los campeones de la democracia en el mundo, siempre hemos probado que el socialismo ha sido un fracaso en todos los lugares en donde ha tratado de imponerse, y por lo tanto no podemos permitir que en Venezuela eso sea la excepción. ¿Entonces vamos acaso a permitir que en Venezuela sea exitoso el socialismo, señores representantes? ¿Pueden ustedes creer lo que eso provocaría en toda la región de América Latina?”.
La lógica del bloqueo
Las expresiones de Abrams también son una excelente explicación de la lógica del bloqueo y de las otras medidas coercitivas unilaterales, mecanismos usados por EEUU para imponer su voluntad en las relaciones internacionales.
“El que no esté con nosotros debe pasar por los más dolorosas privaciones, las más terribles inseguridades, las más penosas necesidades de todo aquello que durante tanto tiempo disfrutó teniéndonos por aliado y por el sostén de sus costumbres, de sus hábitos y entretenimientos más preciados”, son las aseveraciones imputadas al representante del gobierno de Donald Trump para el caso venezolano.
Fuente: Supuesto Negado; https://supuestonegado.com/
