Nota de Observatorio de Trabajador@s en Lucha
La nueva ocurrencia del imperialismo trumpista para dividir a nuestros pueblos ha sido la creación de PROSUR, que no es mas que el Grupo de Lima 2.0, es decir reseteado. Parece que se le ocurrió al presidente de Chile, Piñera cuando visitó a Trump. ¿Se acuerdan?. Cuando presentó la bandera de Chile incluida en la de los Estados Unidos, que casi parecía un estado más del imperio del norte. Es que, claro…que se le pudiera haber ocurrido a un personaje así. Bueno, pero aquí les presentamos tres artículos, el primero un reportaje del periódico virtual Ciudadano de Chile, el segundo de Manuel Cabieses Donoso y otro de Cecilia Vergara Mattei, además de un Video-reporte de Tele Sur en donde realizan unas primeras valoraciones del acuerdo de la derecha latinoamericana y el imperio trumpista.
Prosur: El exclusivo club de negocios de la derecha latinoamericana
En contraposición a la Unasur, Prosur ha sido creado para intentar cambiar la correlación de fuerzas en América Latina y afianzar la alineación política-económica a los intereses de Washington.

El Ciudadano.
23 de marzo 2019.
Los presidentes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay y Perú, se reunieron este viernes en Santiago de Chile, para asistir al ”Foro para el Progreso de América del Sur (Prosur)”, con el objetivo de consolidar la aplicación de políticas de derecha en la región. Se trata de una selecta camarilla llamada a poner en marcha el plan de privatizaciones, paquetazos e inversiones extranjeras que definirán las agendas económicas y financieras de cada país miembro, todo bajo el alero y la vigilancia de la política económica norteamericana.
Los personajes que vemos liderando éste grupo, no otros que los miembros del grupo de Lima y ésta operación es uno de los resultados del aparato de lobby que han desplegado en latinoamérica durante los últimos meses. Se trata pues de la desarticulación de la política económica instalada por los gobiernos progresistas durante el ciclo político pasado y la puesta en marcha de un plan de despojo de recursos y áreas estratégicas de las economías locales.
La declaración oficial del grupo, firmada por Mauricio Macri (Argentina), Lenín Moreno (Ecuador), Mario Abdo Benítez (Paraguay), Iván Duque (Colombia), Martín Vizcarra (Perú), Jair Bolsonaro (Brasil) , Sebastián Piñera (Chile) y George Talbot (embajador de Guyana en Chile), expresa la voluntad de “construir y consolidar un espacio regional de coordinación y cooperación, sin exclusiones, para avanzar hacia una integración más efectiva” que contribuya al “crecimiento, progreso y desarrollo” de los países de Suramérica. O sea, una máquina de negocios a gran escala.
Es el nuevo mecanismo que busca reemplazar a la Unión Suramericana de Naciones(Unasur), que fue conformada por gobiernos progresistas y de izquierda y que durante más de una década, declaró la hermandad, integración, estabilidad democrática y solidaridad entre los pueblos de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela.
En contraposición, Prosur ha sido creado para intentar cambiar la correlación de fuerzas en América Latina y afianzar la alineación política a los intereses de Washington.
Boicot a Unasur
Los gobiernos de derecha que firmaron la declaración de Santiago se encargaron de boicotear las actividades de Unasur. En abril del año pasado, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Perú, seis de los doce integrantes de Unasur, enviaron una carta a Bolivia, país que ostentaba la presidencia pro témpore del bloque, para supuestamente pedir la reactivación del organismo, debido a su supesta “parálisis”.
Indicaron que mientras no se reactivaran las actividades, no participarán de las distintas instancias del organismo. Cuatro meses después y una vez que Iván Duque asumió el poder en Colombia, Bogotá anunció directamente su salida del bloque regional.
A Duque, le siguió el mandatario ecuatoriano, Lenín Moreno, quien en julio anunció elretiro de su país de la organización y su desalojo de la sede construida en Quito, que fue inaugurada en diciembre de 2014 y que lleva el nombre del argentino Néstor Kirchner -su primer Secretario General-.
A mediados de enero, el propio Duque anunció la creación de Prosur , que fue secundada en primera instancia por Sebastián Piñera y dos meses después se lanzó oficialmente el nuevo bloque, sin un concepto claro definido, más allá de ser un grupo de élite derechista.
Alineación con Washington
Aunque la declaración de Santiago define a Prosur como un espacio sin exclusiones ni ideologías, lo cierto es que para formar parte de él es preciso ser un gobierno alineado con la derecha. El analista político Martín Pastor afirmó que Prosur es un instrumento de los gobiernos de derecha de la región que se genera bajo la tutela del presidente estadounidese, Donald Trump, “que no tiene miedo en aplicar la Doctrina Monroe, pues entiende a América Latina como su patio trasero”.
“Lo que vemos en Prosur es un concurso de ver quién es más sumiso a Donald Trump”, aseveró Pastor en entrevista concedida a Telesur,
La analista mexicana Margarita Vargas observó que “hay un resurgimiento de una derecha conservadora (…) con un claro sesgo muy afín a las políticas del actual presidente de Estados Unidos”.
Mientras que la periodista, Oriane Fléchaire, aún más contundente , planteó que con Prosur los siete presidentes están “avanzando paso a paso para conformar un organismo que no es, cómo dicen, una cosa menos burocrática“.
“Lo que quieren es un organismo de derecha, conservador y hecho a medida de sus intereses”, dijo a RT.
Para el experto en las relaciones entre América Latina y EE.UU., Leandro Morgenfeld, la estrategia “tiene que ver con abonar a la destrucción de cualquier organismo de cooperación, de coordinación política o integración regional que sea autónomo de los mandatos de Washington”.
El excanciller argentino Jorge Taiana coincide con este planteamiento y advierte que la creación de Prosur “no tiene un sentido de construcción sino de destrucción” de la Unasur y puede definirse como “un gesto de docilidad y subordinación a EE.UU.”.
Señaló que el propósito es volver a un “panamericanismo, con Washington como eje y orientador de la política regional” .
En declaraciones a Sputnik planteó que si bien los países creadores de Prosur cuestionan a la Unasur por “ideologizada”, es mecanismo demostró desde 2008 ser “poco ideologizada” porque en su génesis también tuvo la participación de mandatarios identificados con gobiernos de derecha como Alan García en Perú o Álvaro Uribe en Colombia.
Un punto que respaldó Peter Birle, analista del Instituto Iberoamericano de Berlín.
“Se dice siempre, erróneamente, que Unasur era un proyecto de gobiernos de izquierda. La alianza demostró en sus primeros años que se podía cooperar por sobre las fronteras ideológicas”, dijo a Deutsche Welle.
Birle criticó que Prosur enarbola la bandera de la democracia, mientras que el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, afirma: “izquierda, nunca más”. “Prosur es una alianza anti-izquierda”, sentenció.
Prosur: apresurado y sin sustancia
El presidente chileno, Sebastián Piñera, busca convertirse en líder de la región a través del nuevo organismo. Sin embargo, a juicio de los analistas, la creación del grupo fue apresurada y carece de sustancia política.
El Prosur termina siendo una “propuesta esencialmente ideológica“, a pesar de que sus creadores hayan afirmado lo contrario, consideró el analista internacional Giovanni Molano-Cruz. El analista advirtió que, a diferencia de la Unasur, la génesis del nuevo bloque aparece “precipitada y sin mayor concentración“.
A su vez, el excanciller argentino, Jorge Taiana, se refirió a la incertidumbre que rodea a la naturaleza de Prosur: “Ni siquiera está claro que sea una organización. Es una cosa apresurada, poco pensada y sobre todo poco discutida”.
“Si quieren hacer un club de Gobiernos liberales me parece bien que lo hagan pero nopretendan que eso sea una organización regional“, añadió.
La reacción en Chile no se hizo esperar. En una declaración firmada por 26 personalidades, entre ellas excancilleres y políticos, condena la “improvisación” de Piñera de organizar una cumbre para lanzar el nuevo bloque.
“Prosur es una proposición inconsulta, sin trabajo preparatorio y hecha de un día para otro. Es una simple ocurrencia. Sus efectos serán negativos, no solo por la improvisación sino porque representan un ejemplo más de una mala práctica latinoamericana: crear organizaciones para luego suprimirlas con el pretexto de que no funcionan”, expresó en su declaración el Foro Permanente de Política Exterior.
Políticas de derecha
Para la analista de la Universidad de Santiago, Marcela Vera, el propósito de la creación de Prosur no es otro que el de promover la consolidación de los gobiernos de derecha en el continente.
“La intención es generar diseños de políticas públicas que promuevan el despojo de los recursos de cada uno de los países que se expresan por ejemplo, con el intento de privatizar Petrobras en Brasil o el petróleo de Venezuela para ponerlo a disposición de las empresas de Estados Unidos, los intentos de privatización de los diversos metales, recursos hídricos y la transnacionalización de la industria de la construcción mediante el otorgamiento de terrenos a los grandes capitalistas transnacionalizados”, planteó. Vera señaló que a través de la influencia de este organismo se buscará también aplicar en los países de la región las políticas liberales que se han implementado en Chile , como “un proceso de segundas reformas de Washington tardía para los países latinoamericanos”.
Unidos contra Venezuela
Aunque los siete presidentes que lanzaron Prosur este viernes, plantean como bandera integración regional, los analistas concluyen que el grupo será un nuevo instrumento a las órdenes de Washington para agredir a Venezuela. Para el analista político Martín Pastor, Prosur “es un nuevo foro público de presión política (que se enfocará) contra Venezuela”, y que,va a ayudar “si en algún momento se buscara algún tipo de intervención” en el país caribeño.
Los mandatarios de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay y Perú, respaldan las agresiones de Washington contra el pueblo venezolano y reconocen a Juan Guaidó, el autoproclamado “presidente interino” y ficha de Trump para perpetrar un golpe de Estado contra el gobierno legítimo de Nicolás Maduro.
Aunque fue invitado a formar parte del acto político de Santiago, el diputado opositor en desacato no acudió a la cita, para continuar con su agenda golpista en Venezuela.
“Nos encontramos organizando a toda Venezuela para cesar la usurpación”, explicó en un mensaje publicado en su cuenta en Twitter.
Sin embargo, Sebastián Piñera no dudo en apoyarlo y advirtió que el gobierno de Nicolás Maduro “tiene los días contados”. Mientras que su homólogo colombiano, Iván Duque, reafirmó en una entrevista concedida a la Tercera que considera “que todas las sanciones, toda la presión es necesaria” para derrocar al presidente constitucional de Venezuela.
Caracas respondió y condenó las declaraciones injerencitas de ambos mandatarios.
“Una vez más queda en evidencia la antidiplomacia, el irrespeto y la sumisión a los dictámenes de los Estados Unidos por parte de dos empresarios que defienden sus intereses económicos particulares por encima de las necesidades de los pueblos de Colombia y Chile“, señaló un comunicado oficial
Mientras que este viernes, el canciller venezolano, Jorge Arreaza, llamó a los gobiernos de derecha en América Latina a admitir que impulsan la creación de un organismo alineado al gobierno de Estados Unidos para agredir a Venezuela.
“Los pueblos de Nuestra América siempre aprecian la verdad. Sería más sincero asumir y confesar abiertamente que en realidad se trata de ProNORTE“, expresó a través de su cuenta en la red social Twitter.
Fuente: El Ciudadano; https://www.elciudadano.cl
¿PROSUR O PROTRUMP?

Manuel Cabieses Donoso.
21 de marzo 2019.
En Chile se reúnen gobernantes de la “nueva ola” derechista con la finalidad aparente de crear un foro por el progreso y desarrollo de América Latina.
¿Por qué los organizadores esconden las verdaderas intenciones de esta iniciativa?
Veamos su origen.
El colombiano Iván Duque anunció Prosur en enero y de inmediato enganchó ese sonámbulo de la política internacional que es el chileno Sebastián Piñera. La dupla Duque-Piñera organizó el show de Cúcuta en febrero y ahora presenta el sainete del Prosur en Santiago. Ambos presidentes están en vías de convertirse en profesionales de espectáculos que sirvan de cortinas de humo a la agresión contra Venezuela.
Basta saber quiénes son los organizadores de Prosur para adivinar hacia dónde apunta este “foro”. Lo corroboran también los invitados. Ellos son la créme de la créme del rastrerismo pro yanqui. El brasileño Bolsonaro –que en la Casa Blanca se proclamó oficial de órdenes de Trump-; el argentino Macri –acosado por la protesta social y la deuda con el FMI-; el paraguayo Abdo –que intenta, sin conseguirlo, asomar cabeza en cada cita anti venezolana-; el peruano Vizcarra –que sufre el declive del apoyo a su gobierno-; y el ecuatoriano Moreno, cuya versátil trayectoria lo sitúa a la par de Judas Almagro, el más traidor de los traidores en la historia latinoamericana.
Son casi los mismos gobiernos que participan en el Grupo de Lima, mecanismo que no descansa en sus esfuerzos por estrangular la revolución bolivariana. Desde ese punto de vista, Prosur es una instancia inútil, sobra, está demás. El objetivo de servir los designios de Trump ya los cumplen la OEA, organismos financieros como el Banco Interamericano de Desarrollo e incluso la Comisión de la ONU para los Derechos Humanos.
En busca de una presencia internacional que la realidad geopolítica le niega, Piñera se esfuerza por sobresalir en el piño de yanaconas del imperio. Compromete así aún más su proyecto de instaurar en Chile un prolongado periodo de gobiernos de la derecha liberal. La represión al pueblo mapuche, la amenaza policial a los adolescentes, las políticas misóginas, la negación de los derechos de los migrantes, la discriminación en educación y salud, y una política exterior carente de independencia y dignidad, inclinan cada vez más el modelo de Piñera a los regímenes de Brasil y Colombia.
Ese modelo oligárquico, represivo y autoritario no tiene futuro en América Latina. La situación actual de hegemonía reaccionaria es un paréntesis en nuestra historia. Es fruto en gran medida de nuestros propios errores. La Izquierda dejó al pueblo en la orfandad ideológica y lo entregó atado de pies y manos al monstruo del consumismo. Pero la tendencia social que hierve bajo la costra neoliberal es de rechazo al autoritarismo y a la injusticia en todas sus expresiones. La Izquierda anticapitalista va a rehacer sus fuerzas bajo nuevos paradigmas para impedir que los pueblos vuelvan a ser engañados en farsas electorales. Una expresión elocuente del malestar que se agita en las profundidades de la sociedad chilena fue la impresionante movilización de mujeres convocada por la Coordinadora Feminista 8M. Sin duda también lo será el concierto “Por el derecho a vivir en paz” el domingo 24 de marzo en el Paseo Bulnes en solidaridad con la revolución bolivariana.
Fuente: Punto Final; https://www.puntofinalblog.cl/
Prosur, la estrategia divisionista de Washington para sepultar Unasur

Cecilia Vergara Mattei
22 de marzo 2019
Los presidentes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Paraguay, y Guayana firmaron este viernes la Declaración de Santiago, por la cual se constituyó el Foro para el Progreso de América del Sur (Prosur), el nuevo espacio “flexible” que busca reemplazar a la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur).
No firmaron Uruguay, Bolivia ni Surinam, y tampoco participará de este acuerdo de gobiernos neoliberales, la no invitada Venezuela.
El canciller chileno Roberto Ampuero señaló que Prosur estará enfocado a una “integración pragmática” entre países de Suramérica, “alejada de términos ideológicos” y “sin ningún tipo de marginación”, lo que quedó desmentido en el acto de firma del documento. Chile y su presidente Sebastián Piñera buscan una presencia internacional que la realidad geopolítica mundial y socioeconómica de su país le niega.
Los firmantes son casi los mismos gobiernos que participan en el Grupo de Lima, mecanismo que no descansa en sus esfuerzos por estrangular la revolución bolivariana, una instancia que sólo se justifica por el intento de sepultar la Unasur, sirviendo los dictados del gobierno estadounidense que ya cumplen la Organización de Estados Americanos (OEA) y organismos financieros como el Banco Interamericano de Desarrollo.
Uno de los acuerdos del documento firmado en la mañana del viernes 22 por los mandatarios establece que Chile será el primer país que tendrá la presidencia del organismo “flexible” (a propuesta del presidente argentino Mauricio Macri), el cual se extenderá por 12 meses hasta que lo suceda Paraguay.
“Nuestra voluntad de construir y consolidar un espacio regional de coordinación y cooperación, sin exclusiones, para avanzar hacia una integración más efectiva que nos permita contribuir al crecimiento, progreso y desarrollo de los países de América del Sur”, indica el documento firmado por los jefes de Estado.
Establecieron que Prosur se implementará gradualmente, “tener una estructura flexible, liviana, no costosa, con reglas de funcionamiento claras y con un mecanismo ágil de toma de decisiones que permita avanzar a Sudamérica en entendimientos y programas concretos de integración en función de los intereses comunes de los Estados y de acuerdo a sus propias realidades nacionales”.
Además, se indica que en este espacio se “abordará de manera flexible y con carácter prioritario temas de integración en materia de infraestructura, energía, salud, defensa, seguridad y combate al crimen, prevención y manejo de desastres naturales”.
También se estableció que los requisitos para ser parte de esta organización “serán la plena vigencia de la democracia, de los respectivos órdenes constitucionales, el respeto del principio de separación de los Poderes del Estado, y la promoción, protección, respeto y garantía de los derechos humanos y las libertades fundamentales, así como la soberanía e integridad territorial de los Estados, con respeto al derecho internacional”.
Los representantes de Uruguay, Bolivia y Surinam, representados por funcionarios de menor categoría, no participaron de la firma de la declaración final del encuentro realizado en Chile.
Prosur, Pronorte, ProTrump
Varios dirigentes y analistas de la región calificaron a Prosur como una aventura divisionista y regresiva de gobernantes subordinados a Estados Unidos “Es impulsado por países al servicio de las transnacionales”, denunció David Choquehuanca, excanciller boliviano y actual secretario general de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), quien afirmó que el Foro obedece a intereses ajenos a la región, ,
El expresidente de Colombia y exsecretario general de Unasur, Ernesto Samper, señaló que la creación de Prosur, al estimar que profundizará la división regional. Afirmó que, contrario a lo que expresan sus mentores, los gobiernos que apoyan esta propuesta lo hacen a partir de una excluyente identidad ideológica que profundizará las diferencias entre los países sudamericanos.
Insistió en que el intento de constituir otro organismo de integración, sin haber hecho un esfuerzo de convergencia para el encuentro de los ya existentes, va a fomentar una mayor división regional y aclaró que si esta nueva afiliación implica el retiro de algunos países de Unasur es preciso recordar que ese trámite se encuentra regulado, que se deben respetar los compromisos financieros pendientes y cumplir las normas constitucionales de cada Estado antes de concretar el abandono de la entidad.
Consideró relevante señalar, además, que dejar Unasur supone prescindir de significativos derechos y privilegios, como los permisos temporales de trabajo que hoy benefician a más de tres millones de trabajadores sudamericanos, y otros beneficios como la utilización de los documentos nacionales de identidad como pasaportes o los descuentos en el valor de medicinas y vacunas, obtenidos por el Instituto Sudamericano de Gobierno en Salud.
El excanciller argentino Jorge Taiana señaló que esta se trata de una propuesta improvisada, balbuceaba por el presidente de Chile luego de su visita a la Casa Blanca e impulsada a su pedido. “Es público y notorio que la misma no cuenta con el mínimo criterio de seriedad, ni con el trabajo conjunto de los gobiernos y de las diplomacias de los distintos países de nuestra región”.
Samper indicó que la salida de Unasur conlleva asimismo a la renuncia al trabajo concertado y acumulado durante más de diez años y que se traduce en las agendas sectoriales en materia de salud, educación, infraestructura, lucha contra el crimen organizado, cultura y defensa, entre otros frentes.
Entendida como alusión a la situación venezolana, la declaración establece: “Que los requisitos esenciales para participar en este espacio serán la plena vigencia de la democracia, de los respectivos órdenes constitucionales, el respeto del principio de separación de los Poderes del Estado, y la promoción, protección, respeto y garantía de los derechos humanos y las libertades fundamentales, así como la soberanía e integridad territorial de los Estados, con respeto al derecho internacional”.
El entierro del Unasur y la creación del Prosur es un nuevo capítulo de la disputa ideológica regional a través de la diplomacia multilateral y un triinfo de la presión estadounidense para terminar con los procesos de integración regional independientes y soberanos, sin injerencia de Estados Unidos.
*Cecilia Vergara Mattei es periodista chilena, asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)
Fuente: Estrategia.la, Centro Latinoamericano de Analisis Estrategico (CLAE); http://estrategia.la
Gobiernos neoliberales de América Latina crean PROSUR
Diversos sectores sociales de Chile se pronunciaron contra la Cumbre Fundacional del Foro para el Progreso y Desarrollo de América Latina, PROSUR.
Fuente: TeleSur
