Misión Verdad.
10 de marzo 2019.
A principios del año pasado, el cuerpo militar de la Aviación de los Estados Unidos produjo un reporte sobre las posibles consecuencias en el caso de ser víctimas de un ataque electromagnético, lo que da cierto elementos a la luz del sabotaje del complejo Guri.
El estudio y análisis de los «efectos disruptivos» por medio de un ataque de pulso electromagnético (EMP) concluye que puede interrumpir por un largo periodo de tiempo el sistema o red eléctrica de cualquier Estado. Esto se logra debido a la interconectividad de los sistemas e infraestructuas computarizadas; el caso Guri aplica.
De igual manera, armas de ese tipo pueden inhabilitar los generadores de respaldo del sistema o red eléctrica nacional, incluyendo los de respaldo insertados en dichas infraestrcuturas.
Según el informe, luego de un ataque de EMP por parte de Estados Unidos a otro país víctima, en teoría, empezaría una revuelta social en «horas», la ofensiva tendría consecuencias tecnologócias en numerosos equipos y circuitos de computadoras, fallaría la energía eléctrica durante «largo tiempo», y serían requeridos al menos 18 meses en sustituir los elementos clave de la red o sistema afectado.
El presidente Nicolás Maduro denunció en cadena nacional que hay indicios de que el Guri y demás sistemas eléctricos venezolanos fueron atacados por armas electromagnéticas, hipótesis irrenunciable a la par del ciberataque emitido.
Son elementos que están a la luz pública para ahondar en las causas del sabotaje eléctrico al Guri, de Estados Unidos contra Venezuela.
Fuente: Misión Verdad; http://misionverdad.com/
