LA ÚLTIMA ENTREVISTA A SAMIR AMIN: «El sistema mira hacia el fascismo como la respuesta a su creciente debilidad»

Nota Observatorio de trabajador@s en lucha

Ofrecemos la última entrevista que realizara el investigador marxista y pensador del sur, Samir Amin. Por lo extenso de la entrevista ofrecemos un extracto donde nos habla de su teoría de la desconexión del sistema capitalista, que ya había explicado en su libro aparecido en 1998, La desconexión. Hacia un sistema mundial policéntrico de la Editorial IEPALA. Además nos habla de las tareas y perspectivas de las izquierdas en este momento. Esta entrevista a Samir Amin, poco antes que falleciera, fue realizada por los periodistas indios Jipson John y Jitheesh P. M., para el Instituto Tricontinental de Investigación Social. La entrevista completa puedes obtenrla en este link https://kritica.info/la-ultima-entrevista-a-samir-amin/


Extracto

La desconexion como alternativa política al neoliberalismo y perspectivas de las izquierdas en la actualidad

Extracto de la Entrevista a Samir Amin realizada Jipson John y Jitheesh P. M.

17 de noviembre 2018.


imagen1«El declive del sistema es un momento peligroso. El capitalismo no va a esperar su muerte tranquilamente. Se comportará cada vez más salvajemente para mantener su posición, para mantener la supremacía imperialista de los centros». 


Para salir de la crisis de la globalización neoliberal usted sugiere una desconexión como cimiento para una política económica alternativa. ¿Cómo nos desconectamos del vórtice de la globalización? Si nos atrevemos a desconectarnos, los capitales saldrán de nuestras economías. ¿Cómo podríamos enfrentar esta amenaza? ¿Cuáles serían sus sugerencias prácticas para un país que se atreva a desconectarse del neoliberalismo?

La desconexión es una consigna. Lo uso como tal. Los problemas reales para desconectarse son siempre relativos. No te puedes desconectar totalmente. Pero países gigantescos como China, India y algunos otros pueden desconectarse en amplio grado, pueden desconectar 50% de su economía o incluso 70% de ella. La URSS y China bajo Mao desconectaron entre el 80 y el 90% de sus actividades económicas.

Pero no totalmente. Todavía tenían que comerciar con los países occidentales y con otros. Desconectarse no significa olvidarse del resto del mundo y mudarse a la Luna. Nadie puede hacer eso. No sería racional hacerlo. Desconectarse solo significa obligar al imperialismo a aceptar todas tus condiciones o una parte de ellas. Cuando el Banco Mundial habla de ajuste estructural, siempre tiene una visión unilateral de ajuste estructural. Determina la política. Desconectarse significa impulsar tus propias políticas.


descarga-1-1«Podemos desconectarnos y desconectarnos exitosamente en diversos grados de acuerdo con un bloque político alternativo, que reemplazaría a los bloques imperialistas del centro que controlan actualmente nuestros países».


¿Cómo nos desconectamos del vórtice de la globalización? Porque si nos atrevemos a desconectarnos, los capitales saldrán de nuestras economías. ¿Cómo podríamos enfrentar esta amenaza? ¿Cuáles son sus sugerencias prácticas para un país que se atreva a desconectarse del neoliberalismo?

En el caso de India, por ejemplo, siempre se ajusta a las demandas de los Estados Unidos. Pero India puede elegir el camino de no sujetarse al imperialismo. Esto es lo que Nehru intentó en su período. No es lo que el actual gobierno de Modi está tratando de hacer. Entonces, tienes que volver hacia atrás para desconectarte. Y lo puedes hacer. Tienes espacio para ello.

Por supuesto, es cierto que algunos países pequeños en África o en América Central o algunas áreas de Asia tendrían más dificultad para desconectarse que otras. Pero si recreamos la atmósfera del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), si recreamos la solidaridad política entre los países de Asia, África y América Latina, entonces no somos una minoría.

Nosotros representamos el 85% de la humanidad. Y representaremos más del 85% en unas pocas décadas. Entonces, no somos tan débiles.

Podemos desconectarnos y desconectarnos exitosamente en diversos grados de acuerdo con un bloque político alternativo, que reemplazaría a los bloques imperialistas del centro que controlan actualmente nuestros países.

¿Cual es la vía alternativa a la modernidad capitalista? ¿Las sociedades podrían modernizarse sin pasar por la etapa de desarrollo capitalista? ¿La desconexión implica un retorno al pasado?

Cuando Manmohan Singh agradeció a los británicos por la introducción del ferrocarril, se refirió a una parte muy pequeña de la realidad. Los británicos construyeron el ferrocarril con trabajadores indios, pero simultáneamente destruyeron la industria india que era más avanzada que la británica. Los británicos, al mismo tiempo que desmantelaron la industria india, transfirieron poder económico a aquellos que tenían poder político.

Los Zamindars no tenían tierra antes de los británicos, sólo recogían tributos y obligaciones del campesinado para varios estados señoriales. Con el gobierno británico, esta clase se convirtió en los nuevos terratenientes. Así es como se formula clase de grandes terratenientes en Bengala, al este y Punjab, al noroeste, así como en el oeste y en el norte de la India. Los británicos diseñaron una apropiación de tierras. Manmhoan

Singh debería haber recordado que los británicos no solo introdujeron los ferrocarriles, sino principalmente, la brutalidad, la destrucción y la opresión en diferentes formas.

¿De qué tipo de modernidad estamos hablando? La modernidad capitalista o la modernidad socialista. No podemos hablar de modernidad en general. No podemos decir que la integración global trae la modernidad. Trae quizá la telefonía celular a India, pero también trae la pauperización de 80% de los indios. No es una cosa menor. Entonces, tenemos que calificar de qué tipo de modernidad estamos hablando.

¿Qué queremos? Por supuesto, queremos modernidad. Debemos entender que la desconexión no es un camino para regresar a la India antigua, a una India precolonial o colonial. Desconexión es traer nuevos patrones de modernidad a la India, así como a todas partes.

¿Cuáles son las perspectivas y los desafíos para la izquierda en el escenario político contemporáneo?

En mi libro, ¿Salir de la crisis del capitalismo o salir del capitalismo en crisis?, sostengo que no podemos salir de esta crisis sin empezar a salir del sistema capitalista. Es un desafío gigantesco. La solución no se encontrará en unos pocos años en ningún lugar, ni el norte ni en el sur. Tomará décadas. Pero el futuro comienza hoy. No podemos esperar hasta que el sistema nos haya llevado a una guerra gigantesca y a una catástrofe ecológica para reaccionar. Tenemos que reaccionar ahora.

Esto requiere que la izquierda sea audaz. Por la izquierda, me refiero a la izquierda radical, que es mucho más amplia que, pero incluye a los actuales herederos de la Tercera Internacional, es decir los partidos comunistas.

Hoy en día, hay movimientos de resistencia en todo el mundo. En algunos casos, son movimientos de resistencia muy fuertes. Las y los trabajadores están en luchas perfectamente legítimas, pero están a la defensiva. Esto es, están tratando de defender cualquier cosa que hayan ganado en el pasado, que gradualmente ha sido erosionada por el llamado neoliberalismo.

Eso es legítimo, pero no es suficiente. Es una estrategia defensiva que permite que el sistema de poder del capital monopolista mantenga la iniciativa. Tenemos que pasar de la actitud defensiva a una estrategia afirmativa, es decir, a una estrategia de ofensiva e invertir las relaciones de poder. Hacer que el enemigo -los sistemas de poder-, nos respondan en lugar de responderles a ellos. Quitarles la iniciativa. No soy arrogante. No tengo un plan en mi bolsillo sobre lo que un comunista en Austria debería hacer, ni sobre lo que deberían hacer los comunistas en China o los de Egipto, mi país.

Pero tenemos que discutirlo franca y abiertamente. Tenemos que sugerir estrategias, debatirlas, probarlas y corregirlas. Esto es vida y lucha. No podemos parar. Quiero decir que ¡lo primero que todos necesitamos es audacia!

Ahora, puede comenzar el cambio si los movimientos populares se mueven de la resistencia hacia una alternativa agresiva. Eso podría suceder en algunos países. Ha comenzado a suceder, pero sólo en algunos países de Europa, como Grecia, España y Portugal.

En Grecia, hemos visto que el sistema europeo derrotó ese primer intento. El pueblo europeo, incluso aquellos que simpatizan con el movimiento griego, han sido incapaces de movilizar una opinión lo suficientemente fuerte como para cambiar la actitud de Europa.

Esta es una lección. Debemos comenzar movimientos audaces, y creo que luego empezarán en diferentes países. He discutido esto con, por ejemplo, personas de La Francia Insumisa, un movimiento liderado por Jean-Luc Mélenchon. No he propuesto planes específicos, sino que señale estrategias en general, comenzando con la re-nacionalización de  grandes monopolios y específicamente las instituciones financieras y bancarias.

Le dije que la re-nacionalización es solo el primer paso. Es la condición previa para, eventualmente, ser capaces de avanzar a la socialización de la gestión del sistema económico. Si nos detenemos sólo en la nacionalización, entonces se tiene capitalismo de Estado, que no es muy diferente del capitalismo privado. Eso sería engañar a la gente. Pero si se concibe como primer paso, abre el camino.

El capitalismo ha alcanzado un nivel de concentración de poder político y económico que no se puede comparar con el que tenía hace 50 años. Un puñado, unas pocas decenas de enormemente grandes empresas y menos de 20 instituciones bancarias deciden la dirección de todo.

François Morin, un importante experto financiero, ha dicho que menos de 20 grupos financieros controlan el 90% de las operaciones del sistema financiero y monetario global integrado.

Si añadimos unos 15 grandes bancos, vamos del 90% al 98%. Se trata de apenas un puñado de bancos. Eso es centralización, concentración de poder. La propiedad permanece diseminada, pero eso es de menor importancia. El punto es cómo se controla la propiedad. Esta centralización del control de la propiedad ha llevado al control de la vida política.

Estamos ahora lejos de la democracia burguesa del siglo XIX y de la primera mitad del siglo XX. Vivimos ahora en un mundo con un sistema de partido único. Los socialdemócratas y los conservadores son ahora social-liberales.

Puede haber dos partidos que compiten en las elecciones, pero en realidad son el mismo partido. Esto significa que vivimos en un sistema de partido único. En Estados Unidos, demócratas y republicanos han sido siempre un solo partido. No era así en Europa y, por lo tanto, en el pasado, el capitalismo pudo ser parcialmente reformado. Las reformas socialdemócratas de bienestar después de la Segunda Guerra Mundial fueron grandes reformas.

En mi opinión fueron reformas progresistas, incluso si estaban asociadas con el mantenimiento de una actitud imperialista frente a los países del Sur. Ahora eso se ha vuelto imposible. El sistema de partido único ha llegado, pero ha estado perdiendo legitimidad. Eso también abre un camino para el fascismo, para el neofascismo, que está creciendo en todas partes. Esta es una de las razones por las cuales tenemos que desmantelar el sistema.

La protesta contra el capitalismo no puede ser una protesta de movimientos contra las consecuencias de los ataques neoliberales frontales contra los intereses del pueblo. Deben alcanzar el nivel de hacer que las personas sean políticamente conscientes.

Esta conciencia debe conducir a la creación de una amplia alianza social para reemplazar a las alianzas de las burguesías compradoras que gobiernan nuestros países y a las alianzas proimperialistas que gobiernan los países occidentales.


descarga-1-1«Tenemos fuerzas potencialmente radicales, pro-socialistas, anticapitalistas, antiimperialistas que son diferentes en diferentes países. Tenemos que unirlas. Tenemos que entender que lo que compartimos en común es más importante que las diferencias entre nosotros».


¿Estas fuerzas aisladas en diferentes países del mundo pueden suponer un desafío al capital monopolista generalizado, que es de carácter verdaderamente internacional? ¿Qué pasa con la necesidad de alguna forma de cooperación internacional o la reactivación del espíritu del internacionalismo entre las masas que luchan?

Necesitamos reavivar el internacionalismo como parte fundamental de la ideología del futuro, pero también debemos organizarlo, es decir, intentar interconectar las luchas de varios países. Ahora, este internacionalismo no puede ser una reproducción de la Tercera Internacional (la Internacional Comunista). Porque la Tercera Internacional vino después de la victoria de la Revolución de Octubre y con el apoyo de un nuevo Estado fuerte, la Unión Soviética. Ahora no estamos en esa posición. Por lo tanto, debemos imaginar otro modelo para nuevos vínculos internacionales.

Actualmente, estamos en una situación diferente. Tenemos fuerzas potencialmente radicales, pro-socialistas, anticapitalistas, antiimperialistas que son diferentes en diferentes países. Tenemos que unirlas. Tenemos que entender que lo que compartimos en común es más importante que las diferencias entre nosotros. Tenemos que discutir las diferencias y discutirlas libremente, sin arrogancia, sin proclamar «yo tengo la razón y tú estás equivocado». Lo que tenemos en común es más importante y debería ser la base para reconstruir el internacionalismo. Lo digo tanto para el Norte como para el Sur. Cada uno tiene sus condiciones específicas, y las condiciones son diferentes de un país a otro. La visión general es similar, pero las condiciones son diferentes. En cualquier momento, esta es mi visión sobre cómo comenzar el proceso.


Samir_Amin 1«Tenemos que reconstruir una nueva dinámica internacional, una internacional de las y los trabajadores y otras personas. Eso implica un gran número de campesinos y segmentos de la sociedad que van mucho más allá del proletariado».


Existen estas ambigüedades y no podemos evitarlas. Debemos tener alianzas amplias con personas que nunca pensaron que el socialismo debería ser la respuesta a la crisis del capitalismo. Todavía piensan que el capitalismo puede ser reformado. ¿Y qué importa? Si podemos trabajar juntos contra el capitalismo como es hoy, sería un primer paso.

Pero tenemos que pensar de antemano sobre cómo crear una nueva dinámica internacional. No tengo un plan para hacerlo. No se trata de establecer una secretaría o cuerpos de liderazgo organizacional. Primero, los compañeros deben estar convencidos de la idea, lo que no siempre ocurre. Segundo, los europeos han abandonado la solidaridad antiimperialista y el internacionalismo a favor de aceptar las llamadas intervenciones humanitarias y de ayuda, ¡incluyendo bombardear a la gente! Eso no es internacionalismo.

Creo que las políticas públicas nacionales, utilizo estas palabras porque no hay otras, son todavía el resultado de luchas dentro de las fronteras de los países. Sea que esos países sean realmente estados-nación o un Estado multinacional, luchan dentro de fronteras definidas. Tenemos que cambiar el balance de fuerzas dentro de los países, lo cual nos permitirá cambiar el balance de fuerzas a nivel internacional.

Tenemos que reconstruir una nueva dinámica internacional, una internacional de las y los trabajadores y otras personas. Eso implica un gran número de campesinos y segmentos de la sociedad que van mucho más allá del proletariado. En India, puedes ver que si no hay una alianza entre el proletariado urbano y los pobres urbanos -que tienen poca conciencia proletaria- y la gran mayoría de la sociedad rural india o campesinado, no puedes construir resistencia. Estas son fuerzas sociales diferentes y pueden estar representadas por diversas voces políticas. Pero tenemos que saber lo que compartimos en común. Los intereses que compartimos en común son más importantes que nuestras diferencias. Necesitamos una amplia alianza política que pueda movilizar a personas que pertenecen a diversas clases pero que son todas víctimas del imperialismo de hoy.

Fuente: Kritica, magazine del Foro Pensamiento Critico; https://kritica.info/

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