VENEZUELA, EXPERIENCIAS DE UN PUEBLO EN LUCHA: las Juntas de Gobierno del Buen Vivir y la Alianza Nacional Productiva.

Observatorio de trabajador@s en lucha.

24 de octubre de 2018

La creatividad del pueblo venezolano lo hace proyectar, imaginar, en definitiva prefigurar la nueva sociedad. Esto lo hace construyendo nuevas formas orgánicas que buscan articulaciones con otras, para instituir nuevas relaciones productivas constituyentes, tanto materiales, como espirituales. En definitiva solidarias.

El ejercicio constante de “reinventar” se refleja también en la práctica. Nuevas formas, iniciativas e instituciones varias se cruzan al mismo tiempo que son propagadas y nuevamente desechadas. Lo que para numerosos analistas liberales parece ser una incongruencia o falta de claridad, es más bien la expresión de una apertura y una búsqueda de nuevos caminos. Esto, naturalmente, no es garantía de éxito (Azzellini, 2012).

No solamente no lo es, sino que a veces algunas construcciones no resultan, fracasan y se debe comenzar de nuevo; pero en este ensayo y error que es la creación de una nueva sociedad, siempre debemos estar dispuestos a un nuevo comenzar con la experiencia ya obtenida y que nos permita ir más allá. Esa es la praxis revolucionaria.

Aquí presentamos, solamente dos (2) ejemplos de construcción popular en este proceso constituyente, gracias al excelente reportaje de los camaradas de Prensa de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora.

El primero, es las Juntas de Gobierno del Buen Vivir, articulaciones dialécticas entre lo constituido y lo constituyente, entre el gobierno municipal con el comunal, para la planificación de soluciones a los problemas de las(os) habitantes y para la mejora de su calidad de vida, desarrollando políticas de manera conjunta.

La segunda, es la Alianza Nacional Productiva (ANP) que surgen ante la urgencia de la producción de alimentos. Esta se viene construyendo con articulación de organizaciones, pequeños y medianos productores, movimientos, campesinos y campesinas de toda Venezuela. Así las ANP son un espacio participativo y democrático de encuentro nacional en función de la producción de alimentos, que tiene como objetivo construir agendas de trabajo y lucha que permitan ir destrabando las dificultades que tienen en la actualidad productores y productoras del campo.

Así vamos conformando esa relación dialéctica entre gobierno y movimientos sociales llena de fuertes tensiones y a veces de contradicciones. La esencia de la relación entre Gobierno y movimientos populares en lucha evidencia una interacción de doble dirección. La interacción entre estos dos espacios de pensamiento-acción ha sido fundamental para la validación y empoderamiento del conocimiento de ambos grupos que interactúan en el hacer-histórico (Alves, 2017).

El nuevo poder se va conformando en esa relación de lo constituido y lo constituyente, es la construcción de “dos lados”, por un lado el Estado, las instituciones y los partidos de izquierda, lo constituido y por el otro, las nuevas formas orgánicas del pueblo organizado, lo constituyente

Es una construcción “desde arriba” y “desde abajo”. En esa participan tanto las organizaciones y movimientos antisistémicos, así como miembros de organizaciones de carácter tradicional y estadocéntrico (por ejemplo, sindicatos y partidos)… (Azzellini, 2012).

Por todo esto consideramos fundamental presentar estas experiencias para que el mundo sepa que aquí se está construyendo una nueva sociedad de lo común, la sociedad comunal o comunista; para que sepan también que nuestra victoria será la victoria de sus sueños, hechos realidad. Porque somos la esperanza y porque tenemos nuestro «Credo», que no es otro que el de nuestro poeta Aquiles Nazoa:

Creo en los poderes creadores del pueblo.

Referencias:

Alves, Elizabeth (2017). Agenda postneoliberal y descolonial de Venezuela, 1989-2013. La (re)configuración de una teoría crítica emancipadora. Tesis Doctoral leída en marzo de 2018. Doctorado en Ciencias políticas y de la Administración y Relaciones Internacionales. Universidad Complutense de Madrid.

Azzellini, Darío (2012). La construcción de dos lados. Poder constituido y poder constituyente en Venezuela. Editorial El Perro y la Rana. Caracas-Venezuela.

Juntas de Gobierno para el Buen Vivir: experiencia de cogobierno comunal.

10 de octubre 2018.

imagen asamblea

Las alcaldías suelen plantearse atender el área de servicios desde una perspectiva asistencialista, con lo cual difícilmente pueden responder con eficacia a las necesidades crecientes de todos(as) sus habitantes, más aún en un municipio tan amplio y con la particularidad de ser fronterizo como lo es Páez.

Por eso en #ApureInmenso se impulsa otra fórmula: se llaman Juntas de Gobierno para el Buen vivir (JGBV), son instancias de co-gobierno donde confluye el gobierno municipal con el comunal para la planificación de soluciones a los problemas de los(as) habitantes y para la mejora de su calidad de vida, desarrollando políticas de manera conjunta. La convicción que está detrás de esta decisión es que sólo abriendo los espacios para que se ejerza en lo concreto el poder popular, la participación y la corresponsabilidad, podremos profundizar la construcción de la democracia revolucionaria. Éste es uno de los objetivos centrales del proyecto que impulsa en el municipio la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora a través de la gestión de José María Romero.

Las Juntas de Gobierno para el Buen vivir están integradas por delegados(as) en cada área de gobierno del poder público municipal (servicios, cultura, deportes y turismo, hacienda, sala situacional, seguridad y dirección del poder popular), y voceros y voceras del poder popular definidos en su propio ámbito de acción político territorial. Es decir, funcionarios(as) de la Alcaldía con poder de decisión y voluntad política y voceros y voceras de las Comunas con conocimiento de sus problemas más sentidos y empoderados(as) para la toma de decisiones.

Ambas estructuras crecen en el proceso: la incorporación de la gente va a ayudar a controlar y elevar la eficiencia de las estructuras de gobierno, acompañando la gestión; y las estructuras del poder popular obtienen más herramientas y confianza para asumir la transferencia de competencias en sus territorios. La meta es una junta por cada una de las parroquias del municipio. Ya están juramentadas las JGBV de las parroquias el Amparo, Guasdualito y San Camilo, mientras que La Victoria, Aramendi y San Jacinto están en conformación.

imagen 4 asamblea

Yorliz Fernández, Comisionado de la Alcaldía para las Juntas de Gobierno para el Buen Vivir, explica lo que intentan con el tema de los acueductos: “Se está trabajando en el mejoramiento y calidad del agua. Aquí tenemos un acueducto principal que es HidroLlanos y necesita ser reparado en muchas zonas. Para la reparación, una parte la va a colocar la comuna, con trabajo y gestión, y otra parte la va a colocar la Alcaldía del Municipio Páez para, conjuntamente, dar solución a los problemas del agua potable”. Esta misma práctica se asumirá para la reparación de calles y carreteras, el alumbrado público, la recolección de desechos sólidos, para la lucha contra la guerra económica, por mejorar la distribución de combustibles, etc.

En esta política se ponen en práctica ejes de acción que el Alcalde Chema Romero planteó desde su campaña y desarrolla en su gestión: la línea productiva: con la incorporación de los trece ejes productivos del municipio a las JGBV; la línea de la participación: las JGBV convocan al Poder Popular a participar directamente en el programa de gobierno; la línea de la transparencia ética: las JGBV son entes vigilantes de la gestión de la Alcaldía; y en la línea de los servicios, con la gestión y planificación conjunta, avanzando en la transferencia de competencias al poder popular según la capacidad de las comunas.

“Ésta es un experiencia del municipio Páez que va a dar mucho qué decir a nivel nacional, por el compromiso y la convicción que hay acá para asumir la solución de los problemas. La gente tiene mucha expectativa, y sobre todo que la gente tiene confianza”, afirma Yorliz Fernández, quien expone que todas las comunas del municipio se han sumado: “En estos tiempos es clave mirar hacia el poder de la gente organizada, para tomar el ejemplo y contribuir a su fortalecimiento. Todos los niveles de gobierno deben abrir las compuertas a l aparticipación y el cogobierno. Allí está buena parte de lo que necesitamos para superar la actual situación de dificultades”.

Alianza Nacional Productiva: instrumento de lucha para el desarrollo productivo.

21 de octubre 2018.

imagen5

Ante la urgencia de producir, en el país se viene construyendo la articulación de una Alianza Nacional Productiva (ANP), conformada por organizaciones, pequeños y medianos productores, movimientos, campesinos y campesinas de toda Venezuela. La ANP es un espacio de encuentro nacional en función de la producción de alimentos, que tiene como objetivo construir agendas de trabajo y lucha que permitan ir destrabando las dificultades que tienen en la actualidad productores y productoras del campo.

Las acciones de esta alianza se están emprendiendo a través de la instalación y activación de Mesas Productivas en municipios y territorios estratégicos donde, como explica Kevin Rangel, coordinador nacional de La Corriente, “hemos venido trabajando, realizando asambleas, reuniones, convocando ampliamente a los productores de distintos rubros como cacao, plátano, yuca, hortalizas, papa, zanahoria, cebolla , leche, carne, principalmente medianos y pequeños productores”.

¿Con qué fin se sientan en una mesa productores(as) de tan diversos rubros? Para luchar juntos(as). Si las principales problemáticas son comunes, las soluciones también deben ser construidas en común. Las Mesas Productivas comienzan siendo un espacio de discusión local para reconocer los nudos que presenta el hecho productivo, identificar los problemas y pensar sus soluciones de manera conjunta: “Son espacios para la discusión, para el debate sobre el tema productivo, con el objeto de ir encontrando y construyendo soluciones a problemas que incluso se pueden resolver en el territorio, se pueden destrabar. Se trata de organizarse para luchar, por ejemplo, por el acceso a los insumos, a las semillas, el acceso a la gasolina para la producción, para una guadaña, para una motosierra, los lubricantes, problemas particulares de la realidad de cada territorio”, apunta Kevin Rangel.

imagen45

La idea es que se vayan solucionando a nivel local algunas cosas, pero también hay asuntos de carácter estructural que requieren de mayores niveles. Desde la ANP se aspira a que progresivamente en esas mesas territoriales se vayan incorporando entes que estén involucrados en la solución de los problemas, integrantes del Ministerio de Agricultura y Tierras y sus instancias e instituciones adscritas, miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, autoridades locales, e instancias del Poder Popular, solo una articulación de este tipo permitirá analizar a fondo la realidad que se enfrenta en los territorios ante la meta de producir, y se podrá accionar frente a los problemas, sin dilaciones, oportunamente.

Surgió además la necesidad de construir Mesas Productivas Estadales para hacerle frente a problemas más complejos: la mecanización, la distribución de las cosechas, la seguridad, la asignación de tierras. Por áreas y ejes productivos el objetivo es ir construyendo una instancia superior de articulación con el gobierno regional e incluso nacional, con vocerías por rubros para elevar la problemática de su sector y debatir las políticas agrarias y productivas del país.

Las mesas se encuentran desde ya discutiendo el plan productivo 2019, agrupando todas las fuerzas productivas de los territorios en espacios amplios, democráticos. Ya hay mesas instaladas en el Sur del Lago de Mérida, con una red de productores que agrupa más de 1500 productores, principalmente de cacao y plátano; en el municipio Libertador del Táchira se instaló con productores de leche, carne, yuca, plátano, queso y un frente de pescadores; y se instaló también en el municipio Uribante se instaló en el corazón de la Ciudad Comunal Juan Pablo Peñaloza, como un municipio potencial en la producción de hortalizas, papa, zanahoria, cebolla, ajo.

En todas hay una necesidad común: combatir las mafias que están instaladas en la distribución de insumos y semillas. Según informa Rangel: “hoy en día hay productores de hortalizas que están cambiando de rubro para subsistir por la dificultad de acceder a insumos y semillas que están en manos de mafias agrarias que desvían hacia el bachaqueo y el contrabando los pocos recursos, insumos y semillas que se dedican a la agricultura, causando, por ejemplo, que en zonas como Laguna García, en el estado Táchira, ya no se siembre igual. Hasta hace poco, adonde uno miraba había producción y hoy en día no es así, hoy en día está en un 17% de su productividad”.

imagen12

La Alianza Nacional Productiva (ANP) se propone construir, desde el debate y la acción común, respuestas y propuestas para elevarlas al gobierno nacional para salir de la crisis en la cual se encuentra el país, que es una crisis esencialmente productiva, de la que se saldrá, insiste Rangel, “con voluntad política de quienes dirigen para combatir las prácticas burocráticas e ineficientes que han venido instalando mafias agrarias en los estados más productivos, y generando planes y soluciones concretas a los problemas”.

La tarea es enorme, tan grande como la necesidad del país de construir un desarrollo productivo que sea base material de nuestra independencia y soberanía. Un nuevo modelo productivo para Venezuela sólo puede construirse desde una transformación profunda del sector agrario, puesto que de allí surge el sustento de toda sociedad, los alimentos. Por eso, el esfuerzo y la entrega en la construcción de este espacio debe ser total. Allí se juega buena parte de la viabilidad del necesario reimpulso económico que requiere Venezuela.

Fuente: Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora; http://www.crbz.org/

Deja un comentario