¡Good Morning!…Marx

En la T 4 del Areopuerto de Barajas. Listo para viajar, bueno él. Sí, parecía irreal pero estaba allí. Nadie lo reconocía. La barba y el pelo los tenía más recortado, más arregladito iba. No aparentaba la edad que tenía. Era Karl Marx, el mismito.

Lo aborde y le grite: Good morning Marx, él se rio a carcajada batiente y me dijo, en un español medio torcido: hola hermano. Tienes que tener cuidado te pueden reconocer, le dije; el me respondió: ja, muchos capitalistas me persiguen o han tratado de enterrarme; pero aquí estoy vivito y coleando, dando aún mucho que hacer al sistema capitalista.

Le pregunte; qué hacia aquí, y me respondió: Estuve en todas las manifestaciones del 1 de mayo y ahora me voy a Latinoamérica, donde la cosa esta buena. Ya he estado por allí, voy otra vez a Argentina, Cuba, México, Brasil, Nicaragua, Panamá, Venezuela, Colombia y el Salvador pero primero iré a Puerto Rico a encontrarme con mi pueblo independista.

Con mi desconfianza de siempre le pregunte: ¿Y quién paga esos viajes? Y él directo, me dijo: Mis hermanos de clase

Pero, ¿por qué me das toda esta información? y respondió: eres el único aquí, que me ha reconocido, eso será por algo, no crees.

Hoy 5 de mayo es tu cumpleaños ¿Has recibido felicitaciones?

Si muchas… del proletariado del mundo, de los oprimidos…Ah… y también de Trump, el me tuiteo, fíjate lo que me puso. Enseñándome su móvil, vi que decía: «Happy birthday, cretino». Nos reímos de lo lindo. ¿Y le respondiste? Le pregunté.

Claro, mira lo que le dije: «águila no caza moscas, pendejo»

Aquí las risas ya estaban en el umbral de una meada.

Pasada la situación, le hice la pregunta más obvia, la pregunta de rigor ¿Qué hacer? Y me respondió:

Debemos estar claro que el capital es trabajo muerto que se alimenta como los vampiros chupando trabajo vivo y que vive más cuanto más trabajo chupa. Además los obreros deben saber y entender que no son ningunos agentes libres, en el momento en que se ven obligados a vender su fuerza de trabajo, su vampiro no ceja en su empeño mientras quede un músculo, un tendón, una gota de sangre que chupar.

Pero muy importante también, es saber que la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases y que además, no solo se trata de interpretar la realidad de lo que se trata es de transformarla.

Pero lo fundamental aquí, es que la emancipación de la clase obrera será obra de la clase obrera misma.

Así, solo así, en este proceso de lucha de clases conformaremos el autogobierno de los productores directos y podremos rebasar totalmente el estrecho horizonte del derecho burgués y la sociedad podrá escribir en sus banderas: ¡De cada cual, según sus capacidades; a cada cual según sus necesidades!

Bueno, ya me tengo que ir, un saludo a todas las luchadoras y luchadores que combaten por crear la Comuna Mundial.

Así mismo, se despidió. Desapareció. Entre una multitud incandescente; entre luchas y clase…

A los 200 años de su nacieminto

Luis Primo

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